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EE.UU. Vertieron Alrededor de 27,000 Barriles de Residuos Radiactivos y Altamente Contaminantes en el Fondo Marino, Y los Científicos Solo Ahora Comienzan a Descubrir Qué Hay Dentro de Estos Recipientes Sumergidos

Escrito por Fabio Lucas Carvalho
Publicado el 04/01/2026 a las 18:00
Estudos revelam o que vaza de 27 mil barris descartados pelos EUA no oceano e explicam os riscos químicos persistentes no fundo do mar.
Estudos revelam o que vaza de 27 mil barris descartados pelos EUA no oceano e explicam os riscos químicos persistentes no fundo do mar.
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Entre Las Décadas de 1930 y el Inicio de los Años 1970, Miles de Barriles con Residuos Radiactivos, Químicos Industriales y Desechos de Refinerías Fueron Descartados en Áreas Profundas del Océano, Práctica Autorizada en Su Momento que Hoy Levanta Alertas Ambientales, Científicas y Regulatorias Sobre Fugas, Contaminación Marina y Riesgos a Largo Plazo

¿Sabías que, durante décadas, los Estados Unidos arrojaron miles de barriles, llamados ‘barriles halo’, que contenían residuos radiactivos y altamente contaminantes en el fondo del océano, en una práctica poco documentada que solo ahora comienza a ser investigada en detalle?

Se trata de un vasto depósito de residuos arrojados deliberadamente en aguas profundas durante décadas, cuyos impactos ambientales solo ahora comienzan a ser comprendidos con mayor precisión científica.

Entre los años 1930 y el inicio de la década de 1970, empresas industriales y sectores vinculados a la defensa arrojaron toneladas de residuos en el océano Pacífico, en áreas oficialmente designadas para el desecho en aguas profundas a lo largo de la costa sur de California.

En ese período, la práctica estaba permitida o poco regulada, basada en la premisa de que el océano profundo funcionaría como un medio de dilución permanente, capaz de neutralizar sustancias tóxicas con el tiempo.

14 Sitios de Descarte

 Localización Aproximada de los 14 Puntos de Descarte en Aguas Profundas (haga clic en la imagen para ampliar). Fuente:  
Informe del Proyecto de Investigación de Aguas Costieras del Sur de California (SCCWRP) de 1973 (pdf)

Según registros históricos compilados por la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU., al menos 14 sitios de descarte fueron utilizados para recibir materiales extremadamente diversos: residuos radiactivos de bajo nivel, subproductos de la refinación de petróleo, desechos químicos industriales, residuos de perforación de pozos de petróleo e incluso explosivos militares obsoletos.

Muchos de esos materiales fueron acondicionados en barriles metálicos simples, sin ninguna planificación para almacenamiento a largo plazo.

Durante décadas, estos sitios permanecieron prácticamente fuera del radar científico y del debate público. La gran profundidad – frecuentemente superior a 600 metros –, junto con la dificultad técnica y el alto costo de expediciones oceanográficas, hizo que el contenido y el estado de estos depósitos fueran poco investigados.

Esto cambió apenas recientemente, con el avance de tecnologías de mapeo del fondo marino y el uso de vehículos operados remotamente.

La Redescubrimiento del Cementerio Químico Submarino

IMÁGENES REALES – Barriles fueron identificados visualmente por Jason, un robot operado remotamente que también recolectó muestras de sedimentos cercanos con tubos de gran diámetro (David Valentine / ROV Jason)

El interés público por el tema aumentó significativamente en 2020, cuando un reportaje de investigación del Los Angeles Times reveló que expediciones robóticas habían identificado decenas de barriles esparcidos por el fondo marino.

Las imágenes mostraban tambores corroídos, parcialmente enterrados en los sedimentos, algunos de ellos rodeados por extrañas manchas claras en el suelo marino.

En los años siguientes, campañas científicas más amplias fueron conducidas por el Scripps Institution of Oceanography, vinculado a la Universidad de California.

En 2021 y 2023, levantamientos con sonar de alta resolución y vehículos submarinos identificaron alrededor de 27,000 objetos con forma compatible con barriles y más de 100,000 desechos esparcidos por el lecho oceánico.

Estos números reforzaron la dimensión del problema y levantaron nuevas cuestiones sobre el contenido de los barriles. Una hipótesis inicial, ampliamente discutida, era que muchos de ellos contenían DDT, pesticida ampliamente utilizado en el período posterior a la guerra y posteriormente prohibido debido a su persistencia ambiental y efectos tóxicos.

Los “Halos” Blancos y la Sospecha Inicial de DDT

Los barriles tóxicos, que llamaron la atención del público en 2020, parecen tener “aureolas” a su alrededor 

La asociación con el DDT no surgió por casualidad. La región presenta un historial de contaminación por ese compuesto, y diversos barriles observados en las imágenes submarinas estaban cercados por halos blanquecinos en los sedimentos – formaciones inusuales que despertaron la atención de los investigadores.

La semejanza visual con otros lugares contaminados por DDT llevó a la sospecha de que los tambores fueran una fuente directa de este pesticida.

No obstante, a pesar de la relevancia de la hipótesis, faltaban datos directos que probaran la presencia del compuesto dentro de los barriles específicos observados en el fondo del mar. Esta laguna motivó una investigación más detallada, centrada en el análisis químico y biológico de los sedimentos alrededor de los recipientes.

El Estudio que Cambió el Foco de la Investigación

En 2021, un equipo liderado por la microbióloga Johanna Gutleben, del Scripps Institution, recolectó muestras de sedimentos cercanas a cinco barriles utilizando un vehículo operado remotamente. El objetivo era evaluar cómo la composición química y la vida microbiana variaban a medida que se acercaban a los recipientes.

Los resultados, publicados en 9 de septiembre en la revista científica PNAS Nexus, trajeron una sorpresa importante. Los análisis mostraron que los niveles de DDT no aumentaban en las proximidades de los barriles, indicando que esos recipientes específicos no contenían el pesticida.

Esta constatación llevó a los investigadores a reconsiderar hipótesis antiguas y a dirigir la atención hacia otros tipos de residuos posiblemente más descuidados.

Halos blancos que circundan los barriles presentaron enriquecimiento en calcita y pH elevado.

Residuos Altamente Alcalinos y Ambientes Extremos

Tres de los cinco barriles analizados presentaban halos blancos bien definidos a su alrededor. Las muestras recolectadas en esas áreas revelaron un dato alarmante: el pH de los sedimentos era extremadamente alto, alrededor de 12, un nivel considerado fuertemente alcalino. Para efecto de comparación, el agua del mar normalmente presenta un pH alrededor de 8.

Ambientes con pH tan elevado son hostiles a la mayoría de las formas de vida. Esto quedó evidente en el análisis biológico: los sedimentos cercanos a los barriles con halos contenían cantidades mínimas de ADN microbiano, indicando una drástica reducción de la vida microscópica.

Según el equipo, los barriles contenían residuos alcalinos cáusticos, capaces de destruir materia orgánica, alterar profundamente la química de los sedimentos y liberar metales potencialmente tóxicos. En concentraciones similares a las medidas en el sitio, esos residuos serían letales para los seres humanos en caso de exposición directa.

Qué Residuos Alcalinos Pueden Ser Estos

El estudio no identificó exactamente qué sustancias químicas estaban dentro de los barriles, pero los investigadores apuntan pistas importantes. Procesos industriales comunes en la época, como la fabricación de DDT y el refino de petróleo, generaban grandes volúmenes de residuos alcalinos como subproductos.

Gutleben llama la atención sobre un detalle histórico relevante: el principal residuo de la producción de DDT era ácido, y ese material no solía ser acondicionado en barriles para su desecho en el mar. Esto plantea una cuestión crucial: ¿qué tipo de residuo era considerado peligroso lo suficiente para justificar el uso de barriles metálicos y el desecho en aguas profundas?

Esta pregunta permanece sin respuesta definitiva, pero refuerza la gravedad del material involucrado.

Cómo se Forman los Halos Blancos en el Fondo del Mar

Además de identificar la naturaleza alcalina de los residuos, los científicos lograron explicar la formación de los halos que dieron nombre a los barriles. Cuando el material alcalino se filtra, reacciona con el magnesio presente en el agua del mar, formando un mineral llamado brucita, o hidróxido de magnesio.

La brucita crea una corteza rígida, similar a concreto, alrededor del punto de fuga. Con el tiempo, este mineral se disuelve lentamente, manteniendo el pH elevado en los sedimentos y desencadenando nuevas reacciones químicas. Una de ellas resulta en la formación de carbonato de calcio, que se deposita como un polvo blanco alrededor de los barriles, formando los halos visibles.

Este proceso ayuda a explicar por qué los residuos persisten durante décadas, en lugar de diluirse rápidamente en el agua del mar.

Un Contaminante Persistente a Largo Plazo

Para el coautor del estudio, Paul Jensen, los resultados indican que los residuos alcalinos deben ser tratados como contaminantes persistentes, con un potencial de impacto ambiental comparable al del DDT.

Más de 50 años después del desecho, los efectos químicos continúan claramente detectables en el fondo del océano. Esto sugiere que el legado del desecho industrial no solo permanece, sino que puede seguir influyendo en el ecosistema durante décadas o incluso siglos.

Lo Que Aún No se Sabe

A pesar de los avances, las incertidumbres permanecen significativas. El número total de barriles en el fondo del mar aún se desconoce, al igual que el contenido exacto de la mayoría de ellos. No se sabe:

  • Cuántos recipientes permanecen intactos
  • Cuántos ya han filtrado completamente
  • Qué otros tipos de residuos, además de los alcalinos, están presentes
  • Si contaminantes están entrando en la cadena alimentaria

Los investigadores estiman que cerca de un tercio de los barriles analizados hasta ahora presentan halos blancos, pero no está claro si esa proporción se mantendrá a medida que se mapeen nuevas áreas.

Próximos Pasos de la Investigación

El equipo sugiere que los halos pueden ser utilizados como un indicador visual para identificar barriles que contienen residuos alcalinos, ayudando a mapear la extensión de la contaminación sin la necesidad de muestreo inmediato en todos los sitios.

No obstante, cualquier estrategia de monitoreo o eventual remoción enfrenta enormes desafíos técnicos, financieros y ambientales.

La profundidad extrema, la fragilidad de los barriles corroídos y el riesgo de liberar aún más contaminantes hacen de cualquier intervención un dilema complejo.

Este artículo fue elaborado con base en datos e información divulgados por la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU., en reportajes del Los Angeles Times y en resultados de investigaciones científicas conducidas por el Scripps Institution of Oceanography, incluyendo el estudio publicado en la revista PNAS Nexus,

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Darlean
Darlean
09/01/2026 05:02

Algum peixe mutante kkkkk

Vera Lúcia
Vera Lúcia
08/01/2026 18:33

a china faz isso vcs não fala nada né babá ovo de comunista

Andreia Braz
Andreia Braz
07/01/2026 09:07

Crime ambiental, um dia a conta chega para os seres humanos, ate os inocentes vão pagar! Misericórdia de Deus

Ítalo Tadeu
Ítalo Tadeu
Em resposta a  Andreia Braz
07/01/2026 17:24

Os humanos que se danem. Como se esse fosse o único caso. A mãe terra (abordando tudo o que já sofrera) já foi muito mais que molestada.

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Fabio Lucas Carvalho

Jornalista especializado em uma ampla variedade de temas, como carros, tecnologia, política, indústria naval, geopolítica, energia renovável e economia. Atuo desde 2015 com publicações de destaque em grandes portais de notícias. Minha formação em Gestão em Tecnologia da Informação pela Faculdade de Petrolina (Facape) agrega uma perspectiva técnica única às minhas análises e reportagens. Com mais de 10 mil artigos publicados em veículos de renome, busco sempre trazer informações detalhadas e percepções relevantes para o leitor.

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