La moto de Honda que salió de Brasil en 2014 hizo historia: hasta 28 km/l, 25 cv y motor de 249 cc — la CBX 250 Twister se convirtió en leyenda entre jóvenes pilotos.
Un ícono que marcó una generación de motociclistas en Brasil está de vuelta en el centro de atención — no en las calles, sino en la memoria y en los debates entre los apasionados por las dos ruedas. La Honda CBX 250 Twister, lanzada a principios de los años 2000, fue descontinuada en 2014. Aun así, dejó una legión de fans que aún la consideran una de las mejores motos jamás fabricadas en el país en su categoría. Su secreto estaba en el equilibrio casi perfecto entre consumo, rendimiento y costo de mantenimiento, cualidades que la transformaron en objeto de deseo de miles de jóvenes pilotos.
La moto que trajo deportividad accesible
En el cambio de milenio, Honda vio un espacio en el mercado: había demanda por una moto que fuera más fuerte que las pequeñas de 125 y 150 cc, pero que aún fuera accesible para estudiantes, jóvenes trabajadores y motociclistas que querían dar el primer paso hacia modelos más grandes.
Así nació la CBX 250 Twister, equipada con un motor de 249 cm³ capaz de entregar 25 cv a 8.000 rpm.
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Su cambio de 6 marchas ayudaba a extraer rendimiento en carretera, mientras que el consumo promedio se mantenía en el rango de 26 a 28 km/l, lo que, sumado al tanque de 16,5 litros, daba una autonomía superior a 400 km sin reabastecer. Era un hecho impresionante para una moto de atractivo deportivo y urbano.
Un éxito inmediato entre los jóvenes
Justo después de su lanzamiento, la Twister se volvió una sensación. Su diseño agresivo, con carenados angulares y tanque robusto, recordaba a motos de cilindrada mayor. Para los jóvenes, era la oportunidad de tener una “mini CBR” sin gastar una fortuna.
En el mercado, la moto competía directamente con la Yamaha Fazer 250 carburada, pero la Twister ganó fama de tener mantenimiento más simple, piezas abundantes y confianza en la red de Honda. El resultado fue un éxito absoluto: durante más de una década, estuvo entre las motos más vendidas del país en la franja intermedia.
El fin de producción y la transformación en leyenda
En 2014, Honda anunció el fin de la producción de la CBX 250 Twister para dar paso a una nueva generación de motos, como la CB 300R y posteriormente la nueva Twister 250 inyectada.
La justificación oficial era la necesidad de actualizar el portafolio con motores que cumplieran las normas ambientales y ofrecieran más potencia.
Pero para muchos, la CBX 250 Twister original dejó un vacío. Su mezcla de simplicidad, consumo eficiente y rendimiento equilibrado no fue totalmente reemplazada por los modelos siguientes, que eran más caros y, en algunos casos, menos económicos.
El mercado de usadas y el aura de moto cult
Desde entonces, la Twister se convirtió en una especie de “cult bike”. En el mercado de seminuevas, ejemplares bien conservados llegan a valer más que algunas motos cero kilómetros de la misma cilindrada.
La confiabilidad del motor y el bajo costo de mantenimiento explican por qué tanta gente aún busca una Twister usada, incluso después de más de una década de su fin de producción.
Además, la moto ganó estatus de reliquia entre motoclubes y encuentros de apasionados. Para muchos, tener una CBX 250 Twister es como rescatar la sensación de libertad que marcó los años 2000.
Un legado que aún ecoa
Honda puede haber terminado la producción de la CBX 250 Twister en 2014, pero su nombre sigue vivo. El modelo aún es recordado como el responsable de popularizar las 250 cc en Brasil y por ser un puente para miles de motociclistas que soñaban con cilindradas mayores.
El equilibrio entre consumo de hasta 28 km/l, potencia de 25 cv y motor robusto de 249 cilindradas consolidó su imagen como una de las motos más completas de la historia reciente de Honda en Brasil.
Y mientras muchos discuten cuál fue la “moto definitiva” de la categoría, pocos discrepan: la CBX 250 Twister fue — y sigue siendo — un símbolo de libertad accesible sobre dos ruedas.


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