Descubrimientos millonarios de petróleo transforman a Guyana en la economía que más crece en América del Sur, con producción acelerada y desafíos ambientales y sociales por delante.
Con menos de 800 mil habitantes, influencia india, lengua inglesa y selva amazónica, Guyana parecía apenas una curiosidad geográfica entre Brasil y Venezuela. Pero el descubrimiento de miles de millones de barriles de petróleo cambió todo. Ahora, el país camina para convertirse en una de las economías que más crecen en el mundo.
Un País Fuera de lo Común en América del Sur
Guyana es diferente de sus vecinos. Ubicada en el norte de América del Sur, limita con Brasil, Venezuela y Surinam, además de tener costa bañada por el Océano Atlántico. Pero lo que la hace realmente singular son sus rasgos culturales e históricos.
Fue colonia británica hasta 1966, cuando conquistó la independencia y mantuvo el inglés como idioma oficial.
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Por ello, es uno de los pocos países sudamericanos donde se conduce por la izquierda, herencia del período colonial.
El cricket es el deporte favorito, en lugar del fútbol. Y, aunque está en el continente sudamericano, Guyana tiene alma caribeña: con música calipso, carnaval callejero y una mezcla religiosa que incluye templos hindúes, iglesias y mezquitas.
Su capital, Georgetown, preserva la arquitectura del dominio británico. La catedral de San Jorge, toda hecha de madera, es un símbolo de la ciudad. El Stabroek Market, con su gran reloj, alberga puestos de frutas, artesanías y productos locales.
Geografía, Diversidad y Selva
Con cerca de 790 mil habitantes, Guyana es el país menos poblado de América del Sur.
Casi la mitad de esa población vive en Georgetown, donde predominan descendientes de indios.
El resto se distribuye a lo largo de una estrecha franja costera en el norte del territorio, que no supera los 70 kilómetros de ancho.
El nombre Guyana proviene del término indígena que significa “tierra de muchas aguas” — y la definición tiene sentido.
El país tiene innumerables ríos, muchos de ellos navegables, además de áreas de selva densa. Cerca del 70% del territorio está cubierto por la selva amazónica.
En el centro del país, el macizo de las Guayanas alberga el Monte Roraima, una formación geológica que también se extiende por Venezuela y Brasil.
La población es extremadamente diversa: hay descendientes de africanos, europeos, chinos, indígenas y, principalmente, indios.
El Descubrimiento que Cambió Todo
Durante décadas, Guyana fue un país de economía rural, con base en la agricultura y la minería. La caña de azúcar, el arroz y la yuca estaban entre los principales cultivos.
El país también exportaba bauxita, utilizada en la producción de aluminio. Todo eso cambió en 2015, con un descubrimiento hecho en alta mar.
La gigante petrolera estadounidense ExxonMobil, en asociación con Hess Corporation y la china CNOOC, encontró reservas gigantescas de petróleo en el bloque offshore llamado Stabroek, ubicado a más de 190 kilómetros de la costa guyanense. A partir de ahí, el país entró en el radar global del sector energético.
Se estima que Guyana tiene más de 11 mil millones de barriles de petróleo recuperables. La producción comenzó oficialmente en diciembre de 2019 y no ha dejado de crecer.
En 2024, el país ya producía más de 600 mil barriles por día, con la meta de llegar a 1,2 millones hasta 2027.
Para comparar: este volumen colocaría a Guyana por delante de países tradicionales del petróleo, como Noruega.
En términos proporcionales, ningún otro país del mundo ha experimentado una aceleración tan rápida en la producción de petróleo en los últimos años.
El Boom del Petróleo y el Impacto en el PIB
El impacto fue inmediato. El PIB de Guyana creció más del 60% en 2022, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), convirtiéndose en la economía de mayor crecimiento del planeta ese año.
En 2023 y 2024, el crecimiento siguió elevado, impulsado por el aumento de la producción y el alza de los precios internacionales del barril.
Guyana creó un fondo soberano, el Natural Resource Fund (NRF), para gestionar los recursos obtenidos con el petróleo.
Este fondo recibe un porcentaje de las regalías y ganancias de las empresas operadoras.
Él es supervisado por un comité público y tiene como objetivo financiar proyectos de desarrollo, infraestructura y programas sociales.
Aun así, aún hay críticas. Parte de la población sigue viviendo en condiciones precarias, y muchos temen que la riqueza del petróleo beneficie solo a una élite.
También hay advertencias sobre riscos de corrupción y dependencia excesiva del sector energético.
Desafíos Sociales y Ambientales
Aparte de las cuestiones económicas, hay preocupaciones ambientales. La mayor parte del petróleo está ubicada en aguas profundas cerca de la región de Essequibo — un área de selva preservada y rica biodiversidad.
Organizaciones ambientales alertan sobre los riesgos de derrames e impactos en especies marinas y costeras.
La disputa territorial con Venezuela también es un factor de tensión. El gobierno venezolano reclama la región de Essequibo, que representa cerca de dos tercios del territorio de Guyana y donde se encuentran parte de los yacimientos de petróleo.
Aunque la Corte Internacional de Justicia se ha pronunciado favorablemente a Guyana en 2023, la tensión diplomática continúa.
Otro desafío está en la diversificación económica.
Expertos señalan que el país necesita invertir en educación, tecnología e infraestructura para no depender solo del petróleo — evitando la llamada “enfermedad holandesa”, cuando otros sectores de la economía se ven perjudicados por el exceso de enfoque en los recursos naturales.
El Futuro Prometedor — y Incierto
Guyana se ha convertido, en menos de una década, en una pieza estratégica en el tablero de la energía global. Grandes empresas continúan invirtiendo en el país, nuevos bloques están siendo licitados, y la capacidad de refinación local debe aumentar en los próximos años. El gobierno también busca ampliar la producción de gas natural asociado y proyectos de energía renovable.
El país, que antes era recordado por su selva, cultura caribeña e influencia india, ahora es visto como un nuevo polo del petróleo.
Pero los desafíos son proporcionales a las oportunidades. Mantener el equilibrio entre crecimiento, preservación ambiental y justicia social será fundamental para que Guyana transforme esta riqueza en prosperidad duradera.
Guyana reúne contrastes impresionantes: una capital colonial rodeada de selva, una población que adora el cricket y Bollywood, y una economía rural transformada por el petróleo.
En un continente dominado por hablantes de español y portugués, el país destaca con su inglés oficial, música caribeña y diversidad religiosa.
Ahora, con reservas millonarias en el subsuelo del Atlántico, Guyana puede rediseñar no solo su propio futuro, sino también el escenario energético mundial.

O mapa mostrado não pega a região da Guaina, mas sim o Suriname, a Guiana Francesa e ainda parte do Amapá (Brasil).
Trabalhei no país na área da mineração pela Paranapanema, na mina de Tasauyne, o avião nos deixava em bamarumma de lá íamos de voadeira até a mina.
O país destacado no mapa é a Guia a Francesa e não a Guiana