El etanol, a pesar de ser más limpio y económico que la gasolina, puede causar contaminación del aceite y acelerar el desgaste del motor si se utiliza de forma inadecuada. Entiende cómo la temperatura y la lubricación influyen en la durabilidad del vehículo.
El uso exclusivo de etanol en vehículos flex puede causar efectos indeseados en el motor, especialmente cuando el coche se utiliza con frecuencia en trayectos cortos y urbanos.
La explicación fue detallada por el ingeniero mecánico Kleber Willians, en un video publicado en el canal Car UP, en YouTube.
Según él, el combustible — aunque más barato y menos contaminante — presenta desventajas técnicas que afectan la lubricación y la durabilidad del motor.
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El Etanol es más Limpio y Barato, Pero Tiene Limitaciones
De acuerdo con Kleber Willians, el etanol se utiliza ampliamente en Brasil desde la década de 1980, cuando el gobierno federal lanzó el Programa Proálcool para incentivar el uso de combustibles renovables.
El ingeniero recuerda que el producto tiene como ventajas el precio competitivo y un menor impacto ambiental, al emitir menos contaminantes durante la combustión.
No obstante, destaca que hay una diferencia importante entre el alcohol y la gasolina: el poder calorífico, es decir, la capacidad del combustible de transformarse en energía térmica.
“El motor de combustión es una máquina térmica. Cuanto más calor recibe, más potencia genera. Y es precisamente ahí donde el etanol pierde frente a la gasolina”, afirmó.
Diferencia en el Poder Calorífico
Tal como explicó el especialista, el poder calorífico de la gasolina llega a alrededor de 38 megajoules por kilogramo, mientras que el del etanol es de aproximadamente 27 megajoules por kilogramo.
Esta diferencia, asociada a la presencia de hasta 4,9% de agua en el etanol hidratado comercializado en las estaciones, provoca que el motor tarde más en alcanzar la temperatura ideal de funcionamiento.
“Cuando el motor está frío, el desgaste interno es mayor, ya que el aceite lubricante aún no ha alcanzado sus mejores propiedades para reducir la fricción”, apuntó Kleber.
Según él, los motores diseñados para operar a temperaturas específicas dependen de este equilibrio térmico para asegurar un rendimiento y eficiencia en el consumo.
Demora en el Calentamiento y Desgaste Acelerado
Mientras el motor no alcanza la temperatura ideal — alrededor de 90 °C —, el aceite lubricante no alcanza la viscosidad adecuada.
Esto, según Willians, genera un problema conocido como contaminación del aceite por etanol.
Durante los arranques en frío, el sistema inyecta hasta un 30% más de combustible cuando el coche está alimentado con etanol, en comparación con la gasolina.
Esta mezcla excesiva puede no ser completamente quemada, lo que provoca que parte del combustible escurra por las paredes del cilindro hasta el cárter.
“El etanol termina mezclándose con el aceite lubricante y rompiendo la película protectora que reduce la fricción entre las piezas”, explicó el ingeniero.
“Este combustible solo se evapora y deja el aceite cuando el motor realmente se calienta, lo que demora más tiempo que con la gasolina.”
Contaminación del Aceite y Reducción de la Vida Útil del Motor
De acuerdo con el video del canal Car UP, mientras el motor no alcanza la temperatura ideal, el etanol permanece en el aceite, degradando sus propiedades.
El resultado es un aumento en la fricción entre pistones, aros y cilindros, reduciendo la durabilidad del conjunto mecánico.
Kleber Willians también comentó que, aunque el combustible no cause daños inmediatos, el uso continuo solo de etanol en trayectos cortos — en los cuales el motor no llega a calentarse completamente — acelera el desgaste interno.
“Este es el principal motivo por el cual se recomienda alternar entre etanol y gasolina, principalmente para quienes conducen poco o hacen trayectos urbanos cortos”, observó.
Recomendación para Uso Urbano
Tal como destacó el ingeniero, la gasolina permite que el motor alcance más rápidamente su temperatura de trabajo, reduciendo el tiempo de contaminación del aceite y, consecuentemente, el desgaste de las piezas internas.
Por ello, la recomendación es que los conductores que utilizan el coche mayormente en trayectos urbanos prioricen el uso de gasolina, especialmente en días fríos.
“La gasolina ayuda al motor a calentar más rápido, lo que preserva la lubricación y evita la degradación prematura del aceite”, explicó.
El Etanol Sigue Siendo una Buena Opción — Con Moderación
A pesar de las desventajas mencionadas, Kleber Willians refuerza que el etanol no es un combustible malo.
Al contrario: proporciona mayor potencia, reduce la emisión de gases contaminantes y además disminuye la acumulación de carbono en las cámaras de combustión.
“El etanol es un excelente combustible, pero es importante entender sus limitaciones. Cuando se utiliza de forma equilibrada, aporta beneficios al motor y al medio ambiente”, afirmó el especialista en el video.
Agregó que, en regiones más cálidas o para conductores que hacen trayectos largos y continuos, el uso de etanol puro no ofrece riesgos significativos.
El problema surge principalmente en situaciones de uso urbano intenso, con arranques frecuentes y motor constantemente frío.
El Equilibrio es el Secreto
Por último, Kleber Willians resaltó que lo ideal es alternar los abastecimientos entre etanol y gasolina para mantener el equilibrio entre rendimiento, economía y durabilidad.
“Lo importante es adaptar el combustible a la rutina de uso del vehículo. Cada tipo de trayecto influye directamente en la forma como el motor reacciona”, concluyó el ingeniero.
La discusión sobre el tema plantea una cuestión importante: con el avance de la tecnología flex, ¿lograrán las nuevas generaciones de motores eliminar de una vez por todas las desventajas del etanol en los trayectos urbanos?


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