En Mato Grosso, Prácticas Regenerativas Recuperan El Suelo, Reducen Emisiones Y Conectan El Agronegocio A Mercados Globales Más Exigentes
En Campo Verde (MT), la finca Fartura, del Grupo Bom Futuro, se convirtió en un laboratorio al aire libre. Tras la peor sequía en 25 años, el estado intensificó el uso de prácticas sostenibles. Según el Monitor de Sequías, el 98% del territorio mato-grossense registró sequía.
Por eso, el grupo comenzó a invertir en tecnología, bioinsumos y trazabilidad para equilibrar productividad y conservación. “Nuestro desafío es mostrar que es posible escalar la producción respetando los límites del suelo”, afirma Nahzir Okde, gerente de asociaciones del Grupo Bom Futuro.
A cada cosecha, microorganismos cultivados en tanques son devueltos al suelo, regenerando áreas degradadas y reduciendo el uso de químicos. Mientras las máquinas avanzan con precisión, técnicos monitorean los cultivos por satélite.
Así, la producción se vuelve más eficiente y sostenible, comprobando que el Cerrado puede producir y preservar al mismo tiempo.
Agricultura Regenerativa Y Manejo Sostenible
La base de este modelo es la agricultura regenerativa.
Devuelve al suelo más de lo que retira, lo que garantiza equilibrio ecológico y mayor resiliencia. En el caso del algodón, los cultivos se alternan entre gramíneas y leguminosas.
Así, la cobertura vegetal permanece constante, el suelo retiene más humedad y almacena carbono. Como consecuencia, la labranza disminuye, y la fertilidad aumenta de forma natural.
El resultado es un suelo más productivo y resistente. Además, el uso reducido de defensivos hace que el cultivo sea más sostenible y rentable.
Tecnología Y Trazabilidad En El Campo
Dos programas impulsan esta transformación: PRO Carbono y PRO Carbono Commodities, ambos de Bayer.
Desde 2023, el primero proporciona soporte técnico y herramientas digitales para evaluar la salud del suelo, medir el secuestro de carbono y calcular emisiones.
El segundo crea un sistema de trazabilidad que sigue los granos desde la siembra hasta el mercado internacional.
Dicha forma, garantiza origen libre de deforestación y huella de carbono controlada.
De acuerdo con Marina Menin, directora del negocio de carbono de Bayer para América Latina, la soja cultivada bajo estas prácticas presentó 70% menos huella de carbono que la media nacional.
“Eso muestra que es posible unir productividad y sostenibilidad de manera medible”, afirma Menin en 2025.
Así, el campo se adapta, mientras las empresas ganan competitividad y confianza en los mercados externos.
Resultados Y Expansión En El Cerrado
Actualmente, diez grandes productores participan en los programas, sumando cerca de 160 mil hectáreas. La estrategia combina tecnología, ciencia y manejo sostenible. Por ello, cada etapa es planificada y monitoreada en tiempo real.
- Rotación de cultivos, que reduce plagas y mejora la reposición de nutrientes;
- Cobertura vegetal permanente, que protege el suelo y conserva la humedad;
- Uso intensivo de bioinsumos, que restaura la vida microbiana y reduce impactos ambientales;
- Monitoreo digital, que asegura precisión, transparencia y control;
- Trazabilidad total, que conecta el campo a las cadenas globales más exigentes.
Consecuentemente, los productores logran espacio en cadenas internacionales que valoran trazabilidad, bajo impacto y cumplimiento socioambiental. Esta tendencia se fortaleció tras los eventos climáticos de 2024, cuando olas de calor e incendios afectaron Mato Grosso, según el Instituto Nacional de Meteorología (INMET). Por eso, las prácticas regenerativas se volvieron esenciales para garantizar productividad y resiliencia.
Agronegocio Resiliente Y Preparado Para El Futuro
Para Antônio Trento Scheffer, director del Grupo Bom Futuro, las prácticas regenerativas dejaron de ser solo innovación y se convirtieron en necesidad de supervivencia. “Necesitamos producir con suelo vivo y resiliente, incluso ante crisis climáticas cada vez más severas”, declara. Así, el Cerrado se consolida como polo global de agricultura sostenible. También se destaca como ejemplo de adaptación tecnológica y responsabilidad ambiental. Por lo tanto, el agronegocio brasileño demuestra que es posible conciliar productividad, trazabilidad y compromiso con el clima.
Fuentes nominales y cronología: Grupo Bom Futuro (datos de campo, 2024-2025); Bayer (programas PRO Carbono y PRO Carbono Commodities, implementados en 2023 y evaluados en 2025); Monitor de Sequías y INMET (informes de sequía y calor extremo en 2024); declaraciones de Nahzir Okde, Antônio Trento Scheffer y Marina Menin (2025).

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