Después de Años de Expansión Agresiva, Ambipar Enfrenta Deuda Elevada, Investigaciones y Pérdidas Milmillonarias y Expone Fragilidades del “Capitalismo Verde” Brasileño.
Ambipar se ha convertido en sinónimo de ambición ambiental y eficiencia operativa. En los últimos años, Ambipar fue celebrada como vitrina de sostenibilidad con lucro, expandió su presencia en decenas de países y acumuló contratos con grandes industrias. Sin embargo, detrás del discurso, el modelo acelerado de adquisiciones y apalancamiento abrió un agujero difícil de cerrar.
De acuerdo con el portal Conocimiento Disruptivo, el choque llegó en el segundo semestre de 2025: las acciones cayeron hasta un 90% en días, los inversores contabilizaron pérdidas relevantes y un producto vendido como “estructurado y seguro” se convirtió en símbolo del riesgo mal evaluado. En el centro, un mosaico de pasivos, disputas contractuales y una carrera por caja que se mostró insuficiente.
Del Ícono al Estrés: Cómo la Trayectoria se Convirtió en Alerta
La historia comienza en los años 1990, cuando el grupo surge para transformar residuos en valor y atender emergencias químicas. Durante décadas, el crecimiento fue consistente, abrazando tareas que pocos querían hacer desde derrames hasta residuos peligrosos. La maquinaria parecía estar engrasada.
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El punto de inflexión fue la salida a bolsa en 2020. Con el IPO, Ambipar aceleró adquisiciones en Brasil y en el extranjero, vendiendo la tesis de la economía circular y la respuesta “planetaria”. El mercado aplaudió, y el valuation siguió. Solo que el combustible de este salto era, en buena parte, deuda y complejidad creciente.
La Maquinaria de las Adquisiciones y la Cuenta del Apalancamiento
De 2020 a 2022, se realizaron casi 40 compras en logística reversa, reciclaje y respuestas a emergencias. Cada adquisición trajo pasivos, integración, capital de trabajo y auditorías, elevando el nivel de riesgo operativo. La facturación avanzó, pero el balance se volvió más pesado.
En 2022, la ambición subió la barra con la cotización de la filial Ambipar Response en Nueva York y, en 2023, la emisión de bonos verdes por US$ 750 millones. En papel, la tesis de “capitalismo verde” ganaba escala; en la práctica, el endeudamiento presionaba la caja, sobre todo con la integración aún en curso y controles dispersos en múltiples geografías.
El estrés tomó cuerpo a través de Certificados de Operaciones Estructuradas (COIs) vinculados a Ambipar. Vendidos por instituciones financieras como alternativas modernas, los COIs combinan renta fija y riesgo de mercado sin cobertura del FGC. Cuando la percepción de crédito de la compañía se derritió, estos papeles se convirtieron en polvo para miles de inversores.
El detonante operativo vino de una exigencia de garantías adicionales (≈ R$ 60 millones) en contrato bancario que podría accionar vencimientos cruzados. A pesar de alegar alrededor de R$ 4,7 mil millones en caja, la empresa dijo no poder honrar la obligación sin activar otras deudas. La liquidez práctica no apareció y el mercado olfateó la crisis.
De la Tutela de Urgencia al Colapso de Confianza
El 25 de septiembre de 2025, Ambipar solicitó tutela de urgencia en la Justicia para suspender ejecuciones por 30 días, citando que el agujero podría superar R$ 10 mil millones si hubiera aceleración general de deudas. Salidas casi simultáneas de ejecutivos clave (CFO, jurídico, RI) empeoraron la situación.
El downgrade de calificación a D (default) consumó la desconfianza. En un día, el valor de mercado se redujo de R$ 43 mil millones a R$ 12 mil millones, con una caída superior al 50% en las acciones y más del 90% en el mes. En el exterior, los títulos llegaron a 13 centavos de dólar. El mensaje del mercado fue claro: la confianza es un activo, y se había agotado.
Reacción en Cadena: Inversores, Gobernanza y Bonos Verdes
Los COIs vinculados a Ambipar cayeron, y los clientes reportaron pérdidas cercanas al 90%. Las instituciones defendieron que los riesgos constaban en la documentación; los inversores alegan un discurso de venta que minimizó la pérdida potencial. El roce comercial migró a las redes y a las mesas jurídicas, con quejas y pedidos de investigación.
El golpe afectó también a fondos expuestos a los papeles y bonos verdes que se convirtieron en sinónimo de desconfianza. Los proveedores comenzaron a exigir pago anticipado; los contratos fueron suspendidos; las líneas de crédito, bloqueadas. A pesar de comunicados de “operación normal”, el día a día mostró fragmentación y presión de caja.
Lo Que Está en la Mesa: Supervivencia, Venta de Activos y Gobernanza
La empresa anunció comités de crisis, sustitución de ejecutivos y revisión de capital, además de negociar deudas y evaluar la venta de activos. Sin una reorganización profunda, el escenario de recuperación judicial sigue en el radar, dado el tamaño del apalancamiento y el desgaste con los acreedores.
Más que un caso aislado, la crisis de Ambipar expone un problema sistémico: crecimiento a través de adquisiciones sin integración a la misma velocidad, apalancamiento subestimado, productos estructurados complejos vendidos al por menor, y un verniz ESG que no reemplaza controles, liquidez y gobernanza. La sostenibilidad financiera es parte de la sostenibilidad.
Ambipar se ha convertido en un estudio de caso de cómo una tesis fuerte no resiste a una caja débil y gobernanza frágil. El “capitalismo verde” sin prudencia contable e integración robusta cobran un precio alto para la empresa, los acreedores y los inversores minoristas.
¿Y tú, qué lecciones sacas de esta caída?
- ¿Deberían tener reglas de venta más estrictas los productos estructurados como COI?
- ¿Deberían encender alertas regulatorias las adquisiciones en serie sin integración?
- En ESG, ¿cuál es el peso real del apalancamiento y la transparencia de riesgos?
¿Estás de acuerdo con esta lectura? ¿Crees que el caso cambia la forma en que el mercado evalúa empresas “verdes”? Deja tu opinión en los comentarios queremos escuchar a quienes viven esto en la práctica.


A gana por crescimento ultra rápido trás muitos riscos, o mercado global não perdoa quem ultrapassa os limites!
Não se pode crescer indefinidamente, melhor permanecer pequeno e consistente, sustentável sobre as próprias pernas
Grande verdade. Minha empresa encolheu, pagou dividas com vendas de capital do sócio e começou a ter novamente capital de giro das vendas não de alavancagem.
Aplicar é bom, mas, tradição no setor é essencial para bons negócios e duradouros. O mercado financeiro é cheio de ?. Todo cuidado é pouco.