Propuesta de la Anac redefine derechos del pasajero aéreo en retrasos y cancelaciones por fuerza mayor y mantiene asistencia material obligatoria.
La Agencia Nacional de Aviación Civil prepara una actualización en las normas que tratan de los derechos del pasajero aéreo en casos de retraso y cancelación de vuelos provocados por fuerza mayor y caso fortuito, como mal tiempo o fallas en la infraestructura aeroportuaria.
La propuesta, que será sometida a consulta pública, busca aclarar deberes de las compañías aéreas, garantizar asistencia material al pasajero y, al mismo tiempo, reducir la elevada judicialización del sector en Brasil.
La iniciativa surge ante un escenario en que millones de pasajeros enfrentan retrasos o cancelaciones todos los años, muchas veces por factores fuera del control de las empresas.
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Según la Anac, la falta de claridad en la aplicación de las reglas termina estimulando disputas judiciales, incluso cuando la legislación ya prevé excepciones a la responsabilidad civil de las compañías.
Actualización de la Resolución 400 está en el centro de la propuesta
El principal instrumento que debe pasar por cambios es la Resolución nº 400, norma que regula los derechos y deberes de pasajeros y compañías aéreas en el país.
Aunque el Código Brasileño de Aviación (CBA) ya establece que no hay responsabilidad civil en situaciones de fuerza mayor y caso fortuito, la agencia evalúa que la interpretación de estas reglas aún genera conflictos.
Así, la Anac pretende tornar más objetiva la aplicación de la legislación, estandarizando procedimientos y reduciendo márgenes para dudas.
La idea no es crear nuevas excepciones, sino alinear la norma infralegal a lo que ya está previsto en el CBA.
Lo que se considera fuerza mayor y caso fortuito en los vuelos
De acuerdo con el CBA, se consideran eventos de fuerza mayor y caso fortuito aquellos que escapan al control de las compañías aéreas e impiden la operación normal de los vuelos. Entre los principales ejemplos están:
restricciones para aterrizaje, despegue o vuelo causadas por condiciones meteorológicas adversas;
indisponibilidad de la infraestructura aeroportuaria, como fallas en pistas o terminales;
determinaciones de la autoridad de aviación civil o de otros órganos públicos;
decreción de pandemias o actos gubernamentales que limiten el transporte aéreo.
En estas situaciones, la legislación entiende que no hay culpa directa de la empresa aérea por el retraso y cancelación de vuelos.
Asistencia material al pasajero sigue siendo obligatoria
Aun cuando ocurre fuerza mayor, la Anac refuerza que la asistencia material al pasajero permanece obligatoria.
La atención debe ser gratuita y varía según el tiempo de espera en el aeropuerto.
Tras una hora, el pasajero tiene derecho a medios de comunicación. A partir de dos horas, la compañía debe proporcionar alimentación adecuada, como voucher, comida o bocadillos.
Cuando la espera supera cuatro horas, se vuelve obligatoria la oferta de hospedaje —en caso de pernocte— además del transporte de ida y vuelta.
Estos derechos siguen siendo pilares centrales de la política de protección al consumidor en el transporte aéreo.
Anac propone retirar derecho a la comunicación
Uno de los puntos más sensibles de la propuesta es la eliminación del derecho específico a la comunicación tras una hora de espera.
Para la Anac, este requerimiento se ha vuelto obsoleto ante la amplia disponibilidad de acceso a internet y telefonía móvil.
La agencia afirma que el cambio no representa la eliminación de derechos, sino una actualización alineada a la realidad actual.
Las demás formas de asistencia material al pasajero, como alimentación y hospedaje, se mantendrían íntegramente.
Brasil lidera judicialización contra compañías aéreas
El debate ocurre en un contexto preocupante para el sector.
Según datos de la propia Anac, Brasil concentra más del 90% de las acciones judiciales contra compañías aéreas en el mundo, a pesar de responder por solo cerca del 3% del tráfico aéreo global.
Para el director presidente de la agencia, Tiago Faierstein, la modernización de las reglas es fundamental.
“La modernización de las reglas es una de las medidas para reducir la judicialización en el sector. Nunca vamos a retirar derechos del pasajero”, afirmó.
Información clara al pasajero es prioridad
Además de los cambios normativos, la propuesta prevé reforzar la obligación de comunicación clara y objetiva con el pasajero.
Las compañías deberán informar, de forma accesible, los motivos del retraso o cancelación, el nuevo horario estimado del vuelo, las opciones de reacondicionamiento y cómo acceder a la asistencia material disponible.
Según la Anac, centralizar esta información en canales eficientes es esencial para reducir conflictos y garantizar transparencia en la relación entre empresas y consumidores.
Próximos pasos de la propuesta
La actualización de las reglas aún pasará por consulta pública, etapa en que pasajeros, compañías aéreas y especialistas podrán enviar sugerencias.
Solo después de este proceso la Anac podrá aprobar eventuales cambios en la Resolución 400.
Mientras tanto, siguen vigentes los actuales derechos del pasajero aéreo, especialmente en los casos de retraso y cancelación de vuelos motivados por fuerza mayor y caso fortuito, con garantía de asistencia material al pasajero conforme al tiempo de espera.
Vea más en: Anac quiere reglas para disminuir acciones en el sector aéreo | G1

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