1. Início
  2. / Datos interesantes
  3. / A Los 19 Años, Estudiante de Eslovaquia Deja Atrás a Casi 1.700 Finalistas de Más de 60 Países, Gana la Mayor Feria Preuniversitaria de Ciencia del Planeta, Crea una Forma Más Barata de Producir Antiviral a Partir de Residuos de Maíz y Lleva a Casa US$ 100.000
Tempo de leitura 7 min de leitura Comentários 0 comentários

A Los 19 Años, Estudiante de Eslovaquia Deja Atrás a Casi 1.700 Finalistas de Más de 60 Países, Gana la Mayor Feria Preuniversitaria de Ciencia del Planeta, Crea una Forma Más Barata de Producir Antiviral a Partir de Residuos de Maíz y Lleva a Casa US$ 100.000

Escrito por Bruno Teles
Publicado em 03/03/2026 às 17:24
Estudante da Eslováquia vence feira de ciência, cria rota mais barata para antiviral com milho e leva US$ 100 mil após superar quase 1.700 finalistas.
Estudante da Eslováquia vence feira de ciência, cria rota mais barata para antiviral com milho e leva US$ 100 mil após superar quase 1.700 finalistas.
  • Reação
Uma pessoa reagiu a isso.
Reagir ao artigo

El estudiante Adam Kovalčík, de Dulovce, ganó la Regeneron ISEF en Columbus, Ohio, al desarrollar un método más corto y barato para producir el galidesivir a partir de residuos de la paja de maíz, reduciendo etapas, duplicando el rendimiento y reduciendo el costo de US$ 75 a US$ 12,50 por gramo.

El estudiante Adam Kovalčík, de 19 años, colocó a la Eslovaquia en la cima de la mayor competencia preuniversitaria de ciencia del mundo al superar casi 1.700 finalistas provenientes de 48 estados de los Estados Unidos y de más de 60 países, regiones y territorios. La victoria llegó en la 75ª edición de la Regeneron ISEF, en Columbus, Ohio, con un proyecto que ataca un punto muy concreto de la investigación farmacéutica: el costo de producción de un antiviral experimental.

El premio principal recibido por él fue el George D. Yancopoulos de Innovación, por un valor de US$ 100 mil. Pero el tamaño de la conquista no está solo en el cheque. El estudiante ganó porque presentó una mejora técnica clara, con aplicación directa sobre la producción del galidesivir, reduciendo etapas, aumentando el rendimiento y utilizando maíz como base de una ruta más barata para fabricar el compuesto.

Cómo un estudiante de Eslovaquia ganó la principal feria preuniversitaria de ciencia

Estudiante de Eslovaquia gana feria de ciencia, crea ruta más barata para antiviral con maíz y lleva US$ 100 mil tras superar casi 1.700 finalistas.

La Regeneron ISEF distribuyó más de US$ 9 millones en premios y becas en 2025.

Dentro de este universo, el primer lugar otorgado al estudiante de Eslovaquia tuvo un peso especial porque la feria es considerada la principal vitrina global para jóvenes investigadores antes de la universidad.

No es una competición escolar común.

Es un ambiente donde el rigor experimental, la claridad metodológica y el potencial de impacto cuentan más que la presentación en sí.

Adam Kovalčík alcanzó esta cima con un proyecto que no dependió de promesas vagas.

Presentó una solución de proceso. En lugar de proponer solo una nueva hipótesis sobre el antiviral, mostró cómo producir el galidesivir de forma más corta y eficiente.

Este tipo de resultado suele tener un gran peso en ferias de ciencia, porque convierte el conocimiento químico en una mejora medible en tiempo, costo y viabilidad.

Su origen también ayuda a dimensionar la repercusión del caso.

Proveniente de Dulovce, en la Eslovaquia, el estudiante superó una competición internacional con la presencia de jóvenes científicos de decenas de países.

El logro llama la atención porque desplaza el foco del eje tradicional de los premios y muestra que la ciencia preuniversitaria de alto nivel no está restringida a los centros más obvios de la disputa internacional.

Además, la propia organización trató la edición de 2025 como un hito.

La feria llegó a su 75ª edición reuniendo proyectos de diversas áreas, desde plásticos sostenibles hasta detección de la calidad del aire y prótesis biónicas.

Aún así, el trabajo del estudiante de Eslovaquia se destacó por combinar innovación química, reducción de costos y potencial de impacto en la salud global.

Lo que hizo con maíz para abaratar un antiviral

Estudiante de Eslovaquia gana feria de ciencia, crea ruta más barata para antiviral con maíz y lleva US$ 100 mil tras superar casi 1.700 finalistas.

El centro del proyecto está en el galidesivir, un antiviral experimental cuyos primeros ensayos clínicos ya han demostrado seguridad en humanos y cuyos testeos en animales indican posible eficacia contra un amplio espectro de virus.

El problema, hasta ahora, ha sido el alto costo de producción. Fue justo allí donde el estudiante concentró su investigación: no en reinventar de cero la molécula, sino en encontrar un camino más barato y más corto para producirla.

A partir de materiales baratos derivados de residuos de la paja de maíz, Adam desarrolló un método que redujo el proceso de 15 a 10 etapas.

Eso por sí solo ya sería relevante. Pero avanzó más allá: logró producir casi el doble del medicamento en menos tiempo.

En práctica, el proyecto no solo acorta la ruta, sino que aumenta la eficiencia de la propia fabricación, lo que pesa directamente sobre el costo final.

El número más fuerte aparece justamente en esta cuenta.

Según la descripción del proyecto, el nuevo método puede reducir el costo de estos medicamentos de US$ 75 por gramo a alrededor de US$ 12,50 por gramo. Esta caída cambia completamente la conversación en torno a un antiviral experimental.

Cuando el costo se reduce drásticamente, la investigación se vuelve más accesible, el desarrollo se ve menos bloqueado y la posibilidad de ampliar estudios futuros crece.

El estudiante también utilizó estas reacciones para crear un nuevo medicamento antiviral que podría ser aún más eficaz.

Este punto es importante porque muestra que el proyecto no se limitó a optimizar una ruta industrial existente. También abrió espacio para nuevas posibilidades químicas a partir de la misma lógica de síntesis.

El residuo de maíz, en este caso, dejó de ser un descarte y se convirtió en punto de partida para una solución farmacéutica más barata.

Por qué la victoria pesa más allá de los US$ 100 mil

Ganar US$ 100 mil a los 19 años ya sería suficiente para transformar cualquier trayectoria académica inmediata.

Pero el caso de Adam Kovalčík pesa más allá del valor financiero porque toca en una cuestión central de la industria farmacéutica: medicamentos prometedores muchas veces se encuentran con menos la idea científica que con el costo para producirlos a escala.

El estudiante ganó porque atacó exactamente esa barrera.

La declaración de la presidenta y CEO de la Society for Science, Maya Ajmera, refuerza esta interpretación al destacar que su investigación tiene el potencial para cambiar el impacto y la escala con la que las personas pueden beneficiarse de tratamientos importantes.

Esto no significa que el galidesivir ya esté disponible ni que el proyecto resuelva por sí solo el acceso global a antivirales.

Significa que la ciencia presentada redujo un obstáculo concreto, y eso ya es suficiente para explicar el peso del premio.

También hay un elemento simbólico fuerte.

En una edición que premió proyectos de reciclaje doméstico de plásticos, detección de polvos tóxicos, prótesis biónicas controladas por el cerebro y otras investigaciones de alto nivel, fue un estudiante de Eslovaquia, trabajando sobre un antiviral hecho a partir de residuos de maíz, quien llevó la principal distinción.

Esto dice mucho sobre lo que la feria valora: solución práctica, originalidad y ganancia real de eficiencia.

Su desempeño aún reposiciona la idea de feria de ciencia en el lugar correcto. No como una vitrina juvenil decorativa, sino como un espacio donde proyectos muy jóvenes ya pueden proponer mejoras objetivas para problemas grandes.

Cuando un estudiante recorta etapas, duplica el rendimiento y reduce costos en una ruta química compleja, el resultado deja de ser solo prometedor y pasa a ser competitivo.

Lo que esta conquista revela sobre la nueva generación de la ciencia

La edición de 2025 de la Regeneron ISEF reunió casi 1.700 jóvenes científicos y distribuyó más de US$ 9 millones en premios.

Más de 450 finalistas recibieron distinciones, y otros proyectos también llamaron la atención por atacar desafíos concretos con soluciones funcionales.

Aún así, la victoria de Adam resume bien el tipo de perfil que la competencia está premiando: alguien capaz de unir una base teórica sólida, dominio experimental y aplicación práctica inmediata.

El propio George D. Yancopoulos, de Regeneron, asociò este tipo de proyecto a la idea de hacer preguntas audaces y enfrentar grandes desafíos con ciencia innovadora. En el caso del estudiante de Eslovaquia, esto no aparece como una frase llamativa.

Aparece en el diseño químico del trabajo, en la elección del maíz como materia prima derivada de residuos y en la reducción agresiva del costo de un antiviral que aún necesita más estudios, pero ya ha mostrado suficiente relevancia para atraer atención internacional.

También llama la atención la edad. A los 19 años, el estudiante ganó la mayor feria preuniversitaria del planeta con un proyecto que discute seguridad en humanos, eficacia en animales, síntesis química y costo por gramo.

Esto eleva bastante el listón de lo que hoy se entiende por investigación juvenil, especialmente en áreas como química medicinal y desarrollo farmacéutico.

Inscreva-se
Notificar de
guest
0 Comentários
Mais recente
Mais antigos Mais votado
Feedbacks
Visualizar todos comentários
Tags
Bruno Teles

Falo sobre tecnologia, inovação, petróleo e gás. Atualizo diariamente sobre oportunidades no mercado brasileiro. Com mais de 7.000 artigos publicados nos sites CPG, Naval Porto Estaleiro, Mineração Brasil e Obras Construção Civil. Sugestão de pauta? Manda no brunotelesredator@gmail.com

Compartilhar em aplicativos
0
Adoraríamos sua opnião sobre esse assunto, comente!x