En Campo Erê (SC), clase de apicultura se convierte en negocio rural certificado; Adilso Cúnico transforma la educación técnica en ingresos, producción de miel e impacto local.
Lo que comenzó como una clase práctica en el aula terminó convirtiéndose en un emprendimiento rural estructurado, certificado y con impacto directo en la economía local y en la producción de alimentos. En Campo Erê, en el Oeste de Santa Catarina, el apicultor Adilso Cúnico es un ejemplo de cómo la educación técnica puede trascender los límites de la escuela y convertirse en un proyecto de vida sostenible.
El primer contacto de Adilso con la apicultura ocurrió aún como estudiante del Centro de Educación Profesional de Campo Erê (Cedup), durante las clases del profesor Nelson da Silva, responsable de la disciplina de apicultura. En ese momento, el conocimiento parecía ser solo otro contenido del curso técnico. Después de graduarse, Adilso tomó otro camino: trabajó con máquinas pesadas y fue mecánico durante años.
La transformación llegó en 2020, cuando aquellas lecciones vistas en su juventud dejaron de ser un recuerdo y pasaron a ser la actividad principal. La apicultura dejó de ser complementaria y comenzó a ocupar el centro de su rutina productiva.
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450 colmenas y apicultura migratoria como estrategia productiva
Hoy, Adilso mantiene alrededor de 450 colmenas de Apis mellifera, la abeja europea con aguijón, trabajando principalmente con apicultura migratoria. En este sistema, las colmenas se trasladan a lo largo del año a diferentes municipios, siguiendo las floraciones disponibles en cada período.
Las abejas migran a ciudades como Irani, Ponte Serrada y Água Doce, regiones con mayor incidencia de ciertas especies vegetales. El resultado es una producción diversificada de miel monofloral, como la de Eucalipto y Uva Japón, además del valorado Mielato de Bracatinga, un producto típico del Sur de Brasil, conocido por su sabor más intenso y menor contenido de azúcares simples.
A pesar de trabajar a escala comercial, Adilso mantiene dos colmenas de abejas sin aguijón —de las especies Jataí y Mirim Emerina con un objetivo claro: educación ambiental. Las cajas se utilizan para concienciar a su hijo sobre la importancia de las abejas para el equilibrio de los ecosistemas.
Producción más allá de la miel y certificación que abrió mercados
La actividad no se limita a la miel. En su propia propiedad, Adilso produce cera alveolada y extracto de própolis, realizando el envasado localmente. La comercialización se realiza de forma diversificada: supermercados, panaderías y venta directa al consumidor final.

Un hito decisivo llegó en 2024, con la conquista del Sello Arte, certificación que permite la comercialización nacional de productos de origen animal producidos de forma artesanal, respetando características regionales, culturales y tradicionales.
Hasta el momento, Adilso es el único apicultor del municipio de Xaxim en obtener esta certificación, un diferencial que amplió mercados y consolidó la actividad como su principal fuente de ingresos.
El apoyo técnico y las políticas públicas marcaron la diferencia
Según el apicultor, el apoyo institucional fue determinante. Destaca la labor de la extensionista rural Ires Cristina Ribeiro Oliari, de la Epagri. El soporte incluyó orientación técnica, acceso a políticas públicas y programas como el Kit Apicultura.
“Sin el apoyo de Epagri a los productores de Santa Catarina, habría sido muy difícil alcanzar este nivel de estructura y regularización”, afirma Adilso, subrayando que el acompañamiento técnico fue fundamental para cumplir con todas las exigencias sanitarias y legales.
Manejo constante, genética y riesgo cero para el error
La rutina en la apicultura migratoria es intensa. Adilso realiza cambios periódicos de reinas, formación de nuevos enjambres y control genético para mantener la productividad en niveles elevados sin comprometer la salud de las colmenas. El trabajo solo se interrumpe cuando las condiciones climáticas hacen que el manejo sea inviable.
Durante las floraciones, la exigencia aumenta aún más. Cada desplazamiento debe ser planeado con precisión. Un error de tiempo o lugar puede comprometer toda la producción de una cosecha específica. “En la apicultura migratoria, no hay espacio para el error”, resume.
Entre las dificultades enfrentadas, Adilso señala tres factores críticos: cambios climáticos, uso excesivo de plaguicidas y expansión de torres de telefonía celular. Según él, el desequilibrio climático altera el patrón de las floraciones, reduciendo previsibilidad y productividad.
El uso de defensivos agrícolas provoca mortalidad directa de las abejas, mientras que las ondas electromagnéticas emitidas por torres de telefonía pueden desorientar a los insectos. “Muchas salen al campo y no pueden regresar a las colmenas”, explica.
Abejas, polinización e impacto directo en la producción de alimentos
Para Adilso, aumentar el número de colmenas va más allá de los ingresos. La apicultura fortalece la polinización agrícola, beneficiando cultivos como soya, canola, frutas y hortalizas. “Cuantas más abejas, más alimento tenemos en la mesa”, defiende.
También ve en la conversación con la población una herramienta esencial. Explicar cómo funcionan las colmenas y el papel de las abejas en la agricultura ayuda a combatir prejuicios y refuerza la importancia de la preservación de estos insectos.
Jóvenes, educación técnica y futuro de la apicultura
Así como fue impactado por las clases en el Cedup, Adilso cree que otros jóvenes pueden descubrir la apicultura a través de cursos técnicos, pasantías y capacitaciones ofrecidas por los Centros de Educación Profesional (Cedups) y las Casas Familiares Rurales. Para él, la actividad reúne conocimiento técnico, responsabilidad ambiental y viabilidad económica —una combinación rara en el medio rural actual.
Santa Catarina en el mapa nacional de la miel
El caso de Adilso se inscribe en un contexto más amplio. Santa Catarina ocupa la tercera posición en exportación de miel en Brasil, solo detrás de Piauí y Minas Gerais, y es el octavo mayor productor nacional. El estado cuenta con más de 13 mil apicultores registrados en la Cidasc.
Las mayores concentraciones de productores están en el Extremo Oeste (32%), Oeste (18%) y Meio Oeste (16%). El Planalto Sul destaca por la mayor cantidad de colmenas y por obtener, en 2021, la Indicación Geográfica (IG) del Mielato de Bracatinga.
El municipio de Xaxim, en el Oeste catarinense, ocupa la séptima posición en el ranking estatal de producción de miel. Son más de 35 apicultores vinculados a la Asociación de Criadores de Abejas de Xaxim y Región (ACAXR).
Según la extensionista Ires Cristina Ribeiro Oliari, la mayoría de los productores opera en régimen familiar, con la apicultura como fuente secundaria de ingresos. La diversidad de plantas nativas y cultivadas proporciona néctar y polen abundantes, resultando en una miel reconocida por su calidad. La apicultura migratoria, práctica común en la región, contribuye a colores, aromas y sabores distintos.
Cuando la escuela se convierte en punto de partida
La trayectoria de Adilso Cúnico muestra, en la práctica, cómo la educación técnica, el apoyo institucional y la gestión cuidadosa pueden transformar un conocimiento escolar en un negocio sólido.
Lo que comenzó como una clase en el Cedup hoy sostiene a una familia, fortalece la polinización agrícola y ayuda a mantener viva una actividad esencial para la seguridad alimentaria. Es la prueba de que, cuando el aprendizaje encuentra una oportunidad, puede literalmente cobrar alas.

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