Excavación en el desierto iraquí revela 850 artefactos de hasta 1,5 millones de años, ofreciendo nuevas perspectivas sobre la evolución humana en la Península Arábiga
Una excavación iniciada en el desierto iraquí reveló más de 850 artefactos, con una antigüedad de hasta 1,5 millones de años, ofreciendo una nueva perspectiva sobre la evolución humana en la Península Arábiga.
La investigación, llevada a cabo por un equipo internacional de arqueólogos, tiene lugar en un área previamente dominada por un gran lago en el Pleistoceno, revelando señales de presencia humana primitiva.
Realizada entre noviembre y diciembre, la excavación fue el punto de partida para un estudio más profundo de la historia geológica y arqueológica del desierto iraquí.
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La región, conocida por su aridez, ha sido subestimada cuando se piensa en vestigios de civilizaciones antiguas. Sin embargo, los resultados recientes prueban que el territorio iraquí fue escenario de actividades humanas mucho antes de lo que se imaginaba.
Excavación en Irak
El equipo liderado por los arqueólogos Ella Egberts, Jaafar Jotheri y Andreas Nymark localizó siete sitios paleolíticos.
Entre los artefactos encontrados, se destacan hachas de mano de más de un millón de años, además de lascas de reducción de Levallois, datadas de 300.000 a 50.000 años.
Estos instrumentos son de suma importancia, pues ayudan a comprender mejor los hábitos y los avances tecnológicos de las primeras sociedades humanas.
Según Egberts, el trabajo de campo fue un gran éxito: «Hicimos un levantamiento sistemático para entender la distribución espacial de los artefactos y realizar los primeros análisis sobre las herramientas encontradas«.
Con este éxito inicial, el equipo pretende expandir la investigación a otras áreas de la región y profundizar el estudio de los hallazgos.
La formación de nuevos investigadores y la concienciación local
Además de las excavaciones, los investigadores aprovecharon la oportunidad para involucrar a la comunidad local.
Durante el trabajo de campo, tres estudiantes de la Universidad Al-Qadisiyah, en Irak, fueron capacitados en el área de arqueología, lo que también ayudó a generar mayor concienciación sobre la importancia de este campo de estudio en el país.
Los arqueólogos creen que los otros sitios aún por explorar en la región revelarán probablemente descubrimientos similares.
El trabajo de campo puede considerarse una muestra de lo que está por venir. Para los investigadores, los descubrimientos recientes no son solo materiales destruidos, sino evidencias valiosas sobre el uso primitivo de la tierra por los seres humanos, un hito importante en la historia de la evolución humana.
Más información sobre el descubrimiento en Interesting Engineering.

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