Instalaciones Subterráneas Secretas de EE. UU. Continúan Activas y Protegidas, Revelando la Herencia Estratégica de la Guerra Fría y Sus Desarrollos Actuales
La existencia de instalaciones subterráneas controladas por el gobierno de los Estados Unidos siempre ha generado curiosidad. Aunque pocas son accesadas por la prensa, algunas de estas estructuras son conocidas. Involucran silos de misiles nucleares, centros de comando alternativos, refugios contra ataques y lugares destinados a la continuidad del gobierno en caso de emergencias graves. A continuación, se presentan los principales ejemplos revelados al público.
Silos Subterráneos de Misiles Nucleares
Los Estados Unidos mantienen una red de silos subterráneos de misiles nucleares, principalmente en estados del norte, como Montana, Dakota del Norte y Dakota del Sur.
Estas instalaciones forman parte del programa militar del Departamento de Defensa (DoD) y están bajo la responsabilidad de la Fuerza Espacial, el sexto ramo de las fuerzas armadas de EE. UU.
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Uno de los ejemplos más citados es la Base Aérea de Minot, en Dakota del Norte. Esta base alberga operaciones continuas 24 horas al día, con turnos largos.
Los equipos duermen en el propio lugar, debido a la distancia de los silos en regiones remotas. Las operaciones incluyen entrenamientos y vigilancia, con oficiales listos para actuar en caso de un activación real.
En los años 1990, algunas de estas bases fueron objeto de protestas. Un grupo de activistas ancianos organizaba manifestaciones frente a los silos.
Las protestas no eran ampliamente divulgadas y, a pesar de ser aisladas, llamaban la atención sobre la permanencia de estas instalaciones incluso después del fin de la Guerra Fría.
El Complejo de la Montaña Cheyenne
Construido durante la Guerra Fría, el Complejo de la Montaña Cheyenne es una de las estructuras más conocidas de EE. UU.
Ubicado en Colorado Springs, Colorado, está protegido por alrededor de 600 metros de granito. La construcción comenzó en 1961, con la excavación de aproximadamente 700 mil toneladas de roca.
La instalación sirvió como centro de comando del NORAD (Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte), volviéndose operacional en 1967. Era capaz de resistir explosiones nucleares y pulsos electromagnéticos. Durante décadas, albergó diversos sistemas de comando y defensa.
En 2002, el lugar fue renombrado como Estación de la Fuerza Aérea de Cheyenne Mountain. A partir de 2006, la misión principal del NORAD fue transferida a la Base Aérea de Peterson.
La antigua instalación pasó a ser utilizada para entrenamientos y soporte. Actualmente, alrededor de 200 personas trabajan en el lugar, un número mucho menor que los dos mil empleados registrados en el apogeo de la Guerra Fría.
Complejo Raven Rock Mountain
El Complejo Raven Rock Mountain, también llamado Site R, está situado en Pensilvania. Fue construido para ser un lugar alternativo de comando en caso de ataque nuclear.
La idea surgió con la doctrina de Continuidad del Gobierno, que tiene raíces en la Revolución Americana, pero ganó fuerza con el presidente Truman, en 1952.
El lugar albergaría líderes del Departamento de Defensa y sus equipos, asegurando la continuidad de las operaciones del gobierno en caso de destrucción en Washington. El búnker ganó notoriedad tras el libro Raven Rock, publicado en 2017 por Garret Graff, que detalla la creación y el funcionamiento de la estructura.
En 2006, el complejo fue utilizado en un ejercicio militar que simulaba los efectos de una pandemia de gripe aviar.
El Departamento de Defensa descubrió que contener una infección era más difícil de lo previsto. Esto llevó a cuestionamientos sobre la real viabilidad de mantener operaciones continuas durante crisis sanitarias.
Centro de Operaciones de Mount Weather
No todas las instalaciones subterráneas están bajo control militar. Un ejemplo es el Centro de Operaciones de Emergencia de Mount Weather, administrado por el Departamento de Seguridad Interna (DHS). La instalación se encuentra en las Montañas Blue Ridge, a unos 100 kilómetros de Washington, D.C.
Mount Weather está preparado para albergar al presidente de los Estados Unidos y a miembros del gabinete en caso de ataque nuclear. La existencia del lugar fue citada tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando el entonces vicepresidente Dick Cheney habría sido llevado allí.
Según documentos de la FEMA (Agencia Federal de Gestión de Emergencias), el centro es considerado un punto clave para la continuidad del gobierno. Su uso está reservado para situaciones extremas, aunque se publican pocas informaciones oficialmente.
Instalaciones Militares: Un Sistema que Aún Opera en Silencio
A pesar de la reducción de tensiones tras el fin de la Guerra Fría, estas instalaciones subterráneas continúan funcionando, con propósitos que varían entre defensa nuclear, vigilancia espacial, soporte a la Estación Espacial Internacional y mantenimiento de la estructura del gobierno en crisis graves.
El acceso de la prensa es controlado, las visitas son raras y, cuando ocurren, implican largos desplazamientos, escolta militar y restricción de imágenes.
Estas instalaciones permanecen como herencias silenciosas de un período en que la amenaza de destrucción nuclear moldeaba decisiones estratégicas de los Estados Unidos.
Hoy, muchos de estos centros aún están activos, aunque con funciones adaptadas a la realidad moderna. Algunos sirven para entrenamientos, otros siguen listos para emergencias. Lo que permanece es el secreto y la estrategia detrás de estructuras diseñadas para funcionar incluso en los peores escenarios posibles.
Con información de Veteran.com.

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