Los biocombustibles son derivados de la biomasa renovable que pueden sustituir parcial o totalmente, combustibles derivados del petróleo. Los dos biocombustibles más utilizados en Brasil son el etanol, extraído de la caña de azúcar, y el biodiésel, hecho a partir de aceites vegetales y/o grasa animal, añadido al diésel en cantidades variadas.
Sin embargo, debido a la pandemia, el gobierno se vio obligado a realizar algunas maniobras para mantener los precios, principalmente de la gasolina, retrasando la sustitución del biocombustible.
Con la reducción de impuestos sobre la gasolina, el consumo de etanol disminuyó, haciendo que sus ventas fueran las más bajas en los últimos cinco años. Las ventas del biodiésel también cayeron debido a la reducción de la mezcla obligatoria en el diésel, que retrocedió a niveles de casi tres años.
Con esto importamos más combustible, según Luiz Augusto Horta, exdirector de ANP, fue una decisión equivocada que benefició solo a la gasolina y al diésel.
A pesar de los récords de ventas en los combustibles líquidos, que fueron de 100,8 mil millones de litros en los primeros 10 meses de 2022, estableciendo un récord, no fue suficiente para impulsar la venta de biodiésel, ya que el gobierno ha mantenido la mezcla en 10% para contener la alta escalada de precios debido a las cotizaciones internacionales del petróleo.
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En los primeros 7 meses del año, los datos disponibles por la agencia Nacional del Petróleo, Gas y Biocombustible (ANP) las ventas del biodiésel en el país sumaron 3,6 mil millones de litros, el menor volumen desde los 3,3 mil millones de 2019, cuando la mezcla era del 11%. Debido a esto, hoy el biodiésel es equivalente al diésel importado, dejando claro la desvalorización del producto nacional, que además de ser una energía renovable, es beneficiosa para el medio ambiente.
En el caso del etanol, los problemas fueron aún mayores, ya que el precio de la gasolina fue reducido. La caída fue de 12,9 mil millones de litros entre enero y octubre de este año. Es el menor valor desde 2017, según los datos de la ANP. La gasolina tuvo el mejor volumen de ventas desde aquel año con 34,8 mil millones de litros.
Etanol brasileño: biocombustible es fundamental para el futuro de la movilidad
Según la UNICA (Unión de la Industria de Caña-de-Azúcar), que además de la pérdida de competitividad en el segundo semestre, la caída de la cosecha en 2021 también perjudicó las ventas de este año, a pesar de que la producción se aceleró en el segundo semestre de 2022, la pelea sigue siendo desleal, ya que los impuestos sobre la gasolina fueron recortados.
La sustitución de los combustibles renovables, por fósiles tendrá un impacto directo en la balanza económica brasileña, con menos biodiésel y el aumento de la demanda, las ventas de diésel para importación se dispararon en el primer semestre, llegando a 7 mil millones de litros, un aumento del 31% en relación a 2019, antes de la pandemia.
Los responsables por la transición entre gobiernos aún no tienen una definición sobre el tema, pero la idea es estimular el uso del biocombustible.


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