Ana Hickmann y Edu Guedes reforman una hacienda de más de 150 años en el interior de São Paulo, preservando detalles históricos y creando nuevos ambientes
Ana Hickmann conduce, junto a Edu Guedes, la reforma de la Casa Gialla, una hacienda con más de 150 años en el interior de São Paulo. El proyecto preserva elementos históricos, moderniza ambientes y transforma la propiedad en un espacio de ocio, convivencia familiar y producción digital.
Reforma conducida por Ana Hickmann
La antigua hacienda ha sido rebautizada como Casa Gialla y se ha convertido en uno de los proyectos más ambiciosos de Ana Hickmann.
Ubicada en el interior de São Paulo, la propiedad está pasando por una amplia reforma que combina preservación histórica y adaptaciones orientadas al confort.
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Ana Hickmann participa de la restauración junto a su esposo, el chef Edu Guedes. La presentadora decidió apoyar a su pareja en la recuperación del inmueble y acompaña los cambios que buscan mantener la identidad original de la hacienda sin renunciar a la sofisticación.
Elementos históricos siguen preservados
La residencia principal conserva partes importantes de la construcción. Los pisos, puertas y ventanas antiguas se han mantenido, así como los muebles de madera en proceso de restauración.
La propuesta de la pareja es proteger la esencia del inmueble y valorar sus detalles históricos.
La cocina permanece con paredes gruesas y armarios antiguos, marcas del período en que la hacienda fue erigida.
En el lavabo, azulejos portugueses refuerzan el valor histórico del espacio y ayudan a destacar la conexión entre la arquitectura original y la nueva fase.
Ambientes ganan actualización
A pesar de centrarse en la preservación, la reforma incluye cambios para atender a las demandas actuales.
Las habitaciones deben transformarse en suites, mientras que los elementos de iluminación y decoración reciben actualizaciones pensadas para hacer los ambientes más funcionales y cómodos.
El cambio de candelabros y la elección de nuevos materiales forman parte de esta estrategia. El objetivo es crear una hacienda que una tradición y modernidad, manteniendo el pasado visible sin impedir el uso contemporáneo de los espacios por la familia y los invitados.
Estructura amplia refuerza el estándar del inmueble
El área interna de la Casa Gialla llama la atención por su dimensión y acabado. Entre los destacados está el comedor, equipado con una mesa de madera con capacidad para diez personas, pensada para la convivencia y para recibir invitados.
Por fuera, el extenso jardín amplía la sensación de espacio y refuerza el clima de tranquilidad de la propiedad. Integrado a la casa, ayuda a componer un escenario marcado por la unión entre naturaleza y arquitectura.
Nombre y propuesta de la Casa Gialla
El nombre Casa Gialla significa Casa Amarilla en italiano y resume la mezcla de referencias presente en el proyecto.
La hacienda también se ha utilizado como escenario para contenidos digitales y debe consolidarse como refugio de ocio y convivencia familiar.
Con información de CARAS.

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