Con autobuses eléctricos, la Red Movilidad reduce 80% de PM2,5, corta hasta 64% del ruido en la Alameda, ahorra más de 60 millones de litros de diésel y apunta a 4.400 unidades hasta marzo de 2026
Los autobuses eléctricos ya dominan la mayor parte del transporte público en la Región Metropolitana de Chile. La Red Movilidad ha alcanzado 4.088 autobuses eléctricos en operación, lo que significa que 62% de la flota total ahora utiliza tecnología de emisión cero.
El salto de los autobuses eléctricos transforma a Santiago en un caso de referencia internacional. Según la directora del Departamento Metropolitano de Transportes Públicos, Paola Tapia, Santiago tiene la mayor flota de autobuses eléctricos entre las ciudades fuera de China, con efectos directos sobre la calidad del aire, el ruido y el consumo de diésel.
Santiago se convierte en vitrina global con autobuses eléctricos a gran escala
El hito de 4.088 autobuses eléctricos en circulación coloca a Chile entre los líderes mundiales en transporte público de emisión cero.
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El cambio no es solo numérico: reposiciona a la ciudad como un laboratorio real de operación, mantenimiento y expansión de flota a gran escala.
Además del impacto ambiental, su expansión también afecta la percepción del transporte colectivo, ya que la flota comienza a incorporar estándares de confort y accesibilidad que tienden a elevar la experiencia del pasajero.
Reducción de contaminación y ruido con autobuses eléctricos
La adopción se asocia, en la base, a resultados ambientales y urbanos muy objetivos. Entre los principales indicadores citados están:
Reducción del 80% en las emisiones de partículas finas (PM2,5)
Reducción de hasta el 64% en el ruido ambiental a lo largo de la Avenida Alameda, en Santiago
Ahorro de más de 60 millones de litros de diésel
En la práctica, los autobuses eléctricos abordan dos problemas comunes en grandes ciudades al mismo tiempo: la contaminación del aire y la contaminación acústica, además de disminuir la dependencia de combustibles fósiles en el día a día del sistema.
Meta de 4.400 autobuses eléctricos hasta marzo de 2026
Con nuevas incorporaciones de diferentes empresas operadoras, el Departamento Metropolitano de Transportes Públicos proyecta cumplir la meta de 4.400 autobuses eléctricos hasta marzo de 2026.
Si se alcanza el objetivo, los autobuses eléctricos representarían 68% de la flota total, ampliando aún más la predominancia de la tecnología de emisión cero en el sistema metropolitano.
Autobuses Fencer entran en el sistema y amplían cobertura
Entre las nuevas adquisiciones, aparecen los autobuses “Fencer”, de la empresa Vule. La base informa que 300 unidades ya están en operación y que otras 150 serán añadidas en los próximos días.
La expansión con estos autobuses eléctricos se ha dirigido a municipios como Maipú, Cerrillos, Estación Central y Quilicura, reforzando la estrategia de distribuir la flota por áreas con alta demanda y necesidad de modernización del servicio.
Confort y accesibilidad se convierten en estándar en los autobuses
Los autobuses “Fencer” son descritos con capacidad para aproximadamente 90 pasajeros, con 28 sentados y 63 de pie, y un paquete de recursos orientados a la operación urbana intensa.
Entre los elementos citados, se encuentran: entrada facilitada, cámaras de seguridad, accesibilidad universal con rampas y espacios preferenciales, además de comodidades como entradas USB en los asientos, aire acondicionado eficiente y suelo antideslizante.
Este conjunto refuerza un cambio de nivel: los autobuses eléctricos pasan a ser asociados no solo a emisión cero, sino también a confort, seguridad e inclusión.
El crecimiento acelerado desde 2022 muestra un cambio de escala
La base señala un contraste que ayuda a dimensionar el ritmo: en marzo de 2022, la Red Movilidad tenía 779 autobuses eléctricos. Hoy, con 4.088, el sistema deja de ser una experiencia limitada y se convierte en una red estructurada.
En municipios como Puente Alto, La Cisterna y Lo Espejo, circulan autobuses eléctricos de alto estándar y emisión cero, con recursos como aire acondicionado, cargadores USB y Wi-Fi, indicando que la modernización no se ha concentrado en un solo corredor.
Además de Santiago y la flota 100% eléctrica en Copiapó
El avance también se observa fuera del núcleo central. Ya existen 271 en operación en los alrededores de Santiago, abarcando 11 regiones de Chile, mostrando que la transición comienza a extenderse más allá de la capital.
Otro hito citado es regional: la primera flota 100% eléctrica de América del Sur opera en Copiapó, con 121 autobuses, consolidando un ejemplo de electrificación total del transporte colectivo en una ciudad.
En su opinión, ¿los autobuses eléctricos se convertirán en estándar en las grandes ciudades de América Latina en los próximos años, o el costo y la infraestructura aún detendrán esta transición?

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