Primeros pacientes están logrando controlar brazos robóticos solo con el pensamiento, gracias al nuevo chip cerebral Beinao No.1. Proyecto chino ya supera a sus competidores en ritmo de avance, con ensayos clínicos e interfaz bidireccional inédita.
China acaba de dar un paso audaz en la tecnología neural: tres personas con parálisis ya están probando, en la práctica, un chip cerebral capaz de transformar señales del cerebro en comandos para dispositivos externos. El implante, llamado Beinao No.1, fue desarrollado por científicos del Instituto Chino de Investigación del Cerebro (CIBR) y de la startup NeuCyber NeuroTech — y puede colocar al país a la vanguardia de la carrera global por los implantes neuronales.
Difícilmente lo que se imaginaba hace unos años, el futuro de los chips que “leen” pensamientos y transforman ondas cerebrales en acciones ya ha comenzado. Y él habla mandarín.
Lo que el chip cerebral chino ya puede hacer
En las pruebas iniciales, los pacientes utilizaron el Beinao No.1 para controlar brazos robóticos y realizar movimientos como tomar objetos con precisión — usando solo el pensamiento. Videos divulgados por la prensa estatal muestran, por primera vez, escenas reales de esas interacciones sucediendo en tiempo real.
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El chip es inalámbrico, semi-invasivo y capaz de decodificar señales cerebrales con alta precisión. Con esto, abre el camino para la recuperación de la movilidad y la autonomía de personas con discapacidades motoras graves.
Más pruebas en 2025 y expansión a 50 pacientes
La NeuCyber ya confirmó que pretende expandir las pruebas en humanos a otros 10 voluntarios aún en 2025, totalizando 13 implantes. La meta, sin embargo, es aún más ambiciosa: en 2026, la empresa quiere llevar a cabo ensayos clínicos con 50 pacientes, lo que puede convertir al Beinao No.1 en el chip cerebral con mayor número de implantes en humanos del mundo.
Este ritmo supera incluso al de Neuralink, la empresa de Elon Musk, que también inició sus ensayos clínicos en EE. UU., pero con una escala inicial más limitada.
Un salto tecnológico (y ético)
Además del Beinao No.1, investigadores chinos también anunciaron el desarrollo de la primera interfaz cerebro-computadora bidireccional del planeta. Esto significa que, además de enviar comandos del cerebro a dispositivos, el sistema también podrá devolver estímulos sensoriales al cerebro — algo crucial para experiencias más naturales con prótesis y entornos virtuales.
La innovación utiliza memristores, dispositivos que simulan sinapsis humanas, y promete ser 100 veces más eficiente y mil veces más económica en energía que los modelos anteriores.
Al mismo tiempo, China publicó directrices éticas para este tipo de investigación, incluyendo reglas sobre consentimiento informado, privacidad neural y protocolos de seguridad para evitar abusos o usos indebidos de la tecnología.
¿Cómo esto cambia la vida real?
Con un chip cerebral funcional, las personas con tetraplejia o enfermedades neurodegenerativas podrán realizar tareas simples del día a día — como mover una silla de ruedas, escribir en un ordenador o alimentarse solas — solo con el pensamiento. La tecnología puede tener aplicaciones futuras en áreas como:
- Realidad aumentada e inmersiva
- Neurorehabilitación personalizada
- Control remoto de máquinas por operadores con discapacidad motora
- Interacción hombre-máquina en tiempo real, sin comandos físicos

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