Expedición de la Academia Rusa de Ciencias encuentra vestigios preservados de una ciudad engullida tras un terremoto, incluyendo construcciones, artefactos y una necrópolis musulmana del siglo XIII.
Arqueólogos revelaron un descubrimiento extraordinario al localizar una vasta ciudad sumergida de la antigua Ruta de la Seda en el Lago Issyk Kul, en el oeste de Kirguistán. El equipo de la Academia Rusa de Ciencias se sumergió en las aguas heladas de este lago alpino de 25 millones de años y encontró vestigios de un centro urbano engullido tras un devastador terremoto.
El hallazgo ganó destaque internacional porque el New York Post comparó el sitio con una verdadera Atlántida perdida.
Una ciudad engullida por un terremoto
Los investigadores identificaron los restos de un asentamiento secreto que funcionaba como parada esencial para viajeros y comerciantes.
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El lugar albergaba una extensa necrópolis musulmana, lo que refuerza su papel relevante a lo largo de la ruta comercial que conectaba Oriente y Occidente.
El equipo realizó la investigación a través de cuatro capas distintas del lago, lo que permitió mapear y documentar con precisión las estructuras preservadas.
Este proceso abrió camino para estudios más detallados, que deben profundizar el conocimiento sobre el complejo sumergido.
Complejo Toru Aygyr y los primeros hallazgos
El sitio arqueológico, oficialmente nombrado complejo Toru Aygyr, queda cerca de la orilla noroeste del Lago Issyk Kul.
Los arqueólogos se sumergieron en aguas poco profundas entre 1 y 4 metros, pero la poca profundidad no disminuyó el impacto de los hallazgos. La corta distancia de la costa contrastó con la profundidad histórica revelada por las estructuras encontradas.
Según el The New York Post, esta primera área ofreció construcciones de ladrillos cocidos, incluyendo una que preservaba una piedra de molino de granos medieval. Aunque muchas paredes se han derrumbado, las vigas de madera permanecieron en condiciones notables, algo destacado por los investigadores.
Además, el Heritage Daily informó que la expedición identificó lo que puede haber sido un edificio público de gran importancia.
La estructura levantó hipótesis sobre ser una mezquita, un baño público o una madraza.
La zona también incluía una vasta necrópolis del siglo XIII, compuesta por tumbas de ladrillos de barro y formas rectangulares aun no interpretadas.
El New York Post describió esqueletos encontrados boca abajo, orientados hacia el norte, en dirección a la qibla, de acuerdo con rituales tradicionales.
Evidencias de un centro comercial estratégico
Valery Kolchenko, investigador principal de la Academia Nacional de Ciencias, confirmó la dimensión del descubrimiento al identificar el sitio como una ciudad o centro comercial relevante dentro de la Ruta de la Seda. El New York Post describió el sitio como una gran aglomeración comercial que prosperó durante más de 1.500 años, desde el siglo II a.C. hasta mediados del siglo XV.
Durante ese periodo, los comerciantes negociaron seda, especias, metales e incluso conceptos esenciales que moldearon la historia. Este intenso flujo hizo de la ciudad un punto estratégico dentro de la ruta comercial más importante de la época.
Un final súbito y nuevos rumbos para la investigación
La historia del lugar terminó de forma abrupta. Un terremoto de gran magnitud hizo que sus estructuras colapsaran y se hundieran bajo el lago.
El equipo cree que los habitantes huyeron antes del desastre, dejando espacio para que grupos nómadas ocuparan las ruinas en algún momento posterior.
Ahora, Kolchenko y su equipo trabajan para reconstruir esta ciudad perdida. Los primeros artefactos están pasando por un análisis detallado, mientras que nuevas inmersiones deben ampliar la comprensión sobre el lugar.
La pregunta que guía a los arqueólogos permanece abierta: ¿qué otros secretos guarda aún esta ciudad sumergida?

Bom se descobrissem o nome real da cidade. Deve ter sido muito importante pra durar 1500 anos.