Una Realidad Impresiona a Médicos y Investigadores: La Coca-Cola Es Más Presente que el Agua Potable. Con un Consumo Diario que Supera los 2 Litros por Persona, el Refresco Se Ha Convertido en Parte de la Rutina, de la Fe y de la Infancia.
En Chiapas, en el sur de México, la Coca-Cola ha dejado de ser solo una bebida. Se Ha Convertido en Parte de la Rutina, de la Cultura y Hasta de las Prácticas Religiosas.
Y los números impresionan: cada habitante consume, en promedio, 821,2 litros por año. Eso representa cerca de 2,2 litros por día — casi 32 veces la media mundial.
Más Popular que el Agua
La Coca-Cola está en todos los rincones de Chiapas. Se Vende en Tiendas, Puestos, Mercados y Hasta en Espacios Religiosos.
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El consumo ha dejado de ser esporádico o conmemorativo. Para muchos habitantes, es una forma de mantenerse hidratados.
La bebida es tan accesible y barata como el agua. En diversas regiones, el agua potable llega solo algunas veces a la semana, mientras que la Coca-Cola siempre está disponible.
El consumo excesivo, sin embargo, no es reconocido como un problema por una gran parte de la población. Muchos ni siquiera se dan cuenta de que están adictos. La bebida forma parte de la vida desde temprana edad. Y esta costumbre proviene de décadas atrás.
Una Tradición Construida a lo Largo de los Años
En los años 1960, líderes indígenas, apoyados por el Estado mexicano, comenzaron a controlar la distribución de refrescos como Coca-Cola y Pepsi. Poco a poco, estos líderes comenzaron a reemplazar bebidas tradicionales usadas en rituales, como el pox (aguardiente local), por refrescos azucarados.
Con el tiempo, la Coca-Cola pasó a ser vista como un símbolo de poder espiritual. Para muchos, tiene incluso poderes curativos.
Este proceso cultural fue reforzado por la instalación de una fábrica de Coca-Cola en las cercanías de San Cristóbal de las Casas. Desde entonces, el precio cayó, el marketing creció y los refrescos se multiplicaron en los puntos de venta.
La publicidad está dirigida al público local. Carteles con modelos indígenas, frases en el idioma nativo y distribución masiva han hecho de la Coca-Cola una parte inseparable de la cultura chiapaneca.
Problemas de Salud Cada Vez Más Graves
Las consecuencias de este consumo excesivo ya aparecen en las estadísticas. En Chiapas, la diabetes es la segunda causa más común de muerte. Al año, alrededor de 3.000 personas mueren por complicaciones de la enfermedad.
Además, hay una epidemia de caries entre adultos y niños. El azúcar presente en los refrescos está comprometiendo la salud bucal de la población.
Uno de los aspectos más preocupantes es el inicio precoz del consumo.
Datos muestran que el 15% de los niños indígenas de uno o dos años ya consumen refrescos regularmente. Entre los bebés de menos de seis meses, el 3% ya bebe este tipo de bebida.
Aún Con Riesgos, el Hábito Persiste
El médico Marcos Arana, de Chiapas, afirmó al periódico The Guardian que la adicción se instala desde los primeros años de vida. Esto hace que abandonar la bebida sea extremadamente difícil. Incluso las personas con diabetes siguen bebiendo Coca-Cola.
Jaime Page Pliego, autor del estudio del Centro de Investigación Multidisciplinaria del Sur, refuerza este escenario. Según él, muchos diabéticos continúan consumiendo refrescos, aún sabiendo los riesgos. “No pueden imaginar la vida sin Coca-Cola. Es una tragedia”, afirmó.
La presencia de la Coca-Cola en Chiapas es tan profunda que la bebida parece haber superado cualquier límite entre la costumbre y la dependencia.

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