Jonathan, tortuga gigante Aldabrachelys gigantea, cumple 193 años en 2025 en Santa Elena, vive desde 1832 y mantiene el récord del Guinness World Records como animal terrestre más viejo del mundo
Jonathan, una tortuga gigante de la especie Aldabrachelys gigantea, cumplió 193 años en 2025 en la isla británica de Santa Elena, donde vive desde 1832, siendo reconocido por el Guinness World Records como el animal terrestre más viejo del mundo, hecho relevante para estudios sobre longevidad animal.
Jonathan vive en Santa Elena desde hace décadas y tuvo su edad estimada a partir de registros históricos, indicando nacimiento en 1832, lo que lo coloca como referencia mundial en estudios de longevidad terrestre reconocidos oficialmente.
El Guinness World Records reconoció a Jonathan como el animal terrestre más viejo del mundo, consolidando su importancia científica e histórica, además de llamar la atención sobre factores evolutivos y biológicos ligados a la supervivencia prolongada.
-
Mundos cubiertos por agua, atmósferas llenas de hidrógeno y la posibilidad de vida fuera de la Tierra: los planetas oceánicos están reescribiendo el mapa de la búsqueda cósmica y obligando a los científicos a repensar dónde buscar.
-
Argentina consigue lo inimaginable después de más de 110 años y reintroduce en el Chaco al mayor herbívoro nativo de América del Sur para restaurar un vínculo perdido de la naturaleza.
-
Voltar a la Luna ya cuesta una cuenta billonaria y reaviva la disputa entre EE. UU. y China por ciencia, tecnología y minerales raros en suelo lunar.
-
Mientras el mundo mira hacia el petróleo, la guerra con Irán ya está afectando el suministro de helio de Catar, impacta los chips de automóviles y iPhones, amenaza la expansión de la IA y presiona los envases de aluminio al mayor valor en cuatro años.
Explicación evolutiva de la longevidad de las tortugas
Especialistas apuntan que la longevidad de las tortugas está relacionada a la necesidad evolutiva de sobrevivir el tiempo suficiente para transmitir genes, debido a la alta tasa de depredación de huevos por otros animales.
Según Lori Neuman-Lee, profesora de la Universidad Estatal de Arkansas, en entrevista a Live Science, serpientes y mapaches consumen muchos huevos, exigiendo que las tortugas vivan décadas para garantizar una reproducción frecuente.
La estrategia incluye poner muchos huevos varias veces al año, compensando pérdidas iniciales y explicando por qué la supervivencia prolongada se ha vuelto esencial a lo largo de la evolución de estas especies.
Neuman-Lee afirma a Live Science que, incluso con una alta producción de crías, la cantidad de depredadores impide la superpoblación, reforzando la importancia de la longevidad para el mantenimiento de las especies.
Telómeros y protección del ADN
En el aspecto biológico, los investigadores destacan el papel de los telómeros, estructuras del ADN que protegen los cromosomas durante la división celular, previniendo errores genéticos asociados al envejecimiento.
En muchos animales, los telómeros se desgastan rápidamente, favoreciendo enfermedades como el cáncer, mientras que en las tortugas este acortamiento ocurre de forma más lenta, preservando la integridad celular por más tiempo.
Neuman-Lee explicó que las tortugas presentan menor tasa de acortamiento de los telómeros, haciéndolas más resistentes a daños provocados por fallas en la replicación del ADN, según lo informado a Live Science.
Este mecanismo contribuye a una mayor estabilidad genética a lo largo de la vida, siendo considerado uno de los factores centrales para la longevidad observada en especies gigantes.
Apoptosis eficiente y resistencia a enfermedades
Otro factor relevante es la eficiencia de la apoptosis, la llamada muerte celular programada, que permite eliminar rápidamente células dañadas, reduciendo riesgos de cáncer a lo largo del envejecimiento.
Miguel Trefaut Rodrigues, profesor del Departamento de Zoología del Instituto de Biociencias de la USP, explicó al Jornal da USP que en los quelonios este proceso es más eficiente y menos propenso a errores.
Según Rodrigues, hay un mecanismo que elimina células comprometidas y mantiene un conjunto activo de células vivas capaces de regenerarse, prolongando la vida funcional del organismo.
Este sistema contribuye a una menor incidencia de enfermedades degenerativas, incluso en edades extremas, como se ha observado en Jonathan a lo largo de sus 193 años.
Sistema inmune y estabilidad genética
Estudios también indican que las tortugas mantienen enzimas esenciales para la replicación del ADN funcionando correctamente, resultando en menos errores genéticos y mayor estabilidad a lo largo de la vida.
Neuman-Lee pondera que aún no se sabe si esta característica garantiza resistencia total a fallas genéticas, pero representa una posible explicación para la increíble longevidad de estos animales.
Además, las tortugas poseen una gran cantidad de proteínas, perforina y granzima, producidas por células asesinas naturales del sistema inmune innato.
José Ribamar Ferreira-Júnior, profesor de la EACH de la USP, afirmó al Jornal da USP que este sistema inmune eficiente elimina células tumorales y reduce enfermedades infecciosas en individuos mayores.
Los 193 años de Jonathan también reflejan factores ambientales, como vida en cautiverio, ausencia de depredadores, alimentación balanceada y seguimiento veterinario constante, elementos que complementan los mecanismos biológicos descritos.
Con información de UOL.



Baba has lived more than 200 years in the palace of Soun of Ogbomoso in Oyo state Nigeria. Older than this one.
Leave the fella alone.
So are you talking about a turtle or a tortoise? The pictures and references are about Johnathan the tortoise but you are writing about turtles…..