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Con 7,4 billones de toneladas de nieve artificial bombeadas en 10 años, una operación extrema podría estabilizar la capa de hielo de la Antártida Occidental y evitar un aumento del mar superior a 3 metros, pero requeriría cañones de nieve, agua del océano y energía a una escala casi industrial en el fin del mundo.

Escrito por Valdemar Medeiros
Publicado el 11/04/2026 a las 20:55
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Estudio propone verter 7,4 billones de toneladas de nieve en la Antártida para evitar que el nivel del mar suba más de 3 metros.

En 2019, basándose en un estudio publicado en Science Advances, investigadores presentaron una propuesta de geoingeniería climática para intentar estabilizar la capa de hielo de la Antártida Occidental: añadir artificialmente alrededor de 7,4 billones de toneladas de nieve a lo largo de 10 años en áreas costeras vulnerables, en un esfuerzo por contener un colapso que podría elevar el nivel global del mar en más de 3 metros.

La propuesta fue desarrollada por un equipo formado por Johannes Feldmann, Anders Levermann y Matthias Mengel, vinculado al Instituto Potsdam para Investigación del Impacto Climático, y forma parte de un diagnóstico crítico: hay evidencias de que el retroceso de sectores de la Antártida Occidental, especialmente en las regiones de los glaciares Pine Island y Thwaites, ya ha entrado en un proceso de descarga autosostenido, con riesgo de evolución difícil de revertir en las condiciones actuales.

El objetivo central no es “congelar” la Antártida, sino aumentar artificialmente la masa de hielo sobre estas áreas inestables, empujando la cobertura glacial de vuelta contra el lecho rocoso y reduciendo el flujo hacia el océano. Según los propios autores, la idea sería estabilizar la dinámica de la Antártida Occidental mediante una deposición adicional de masa en zonas costeras críticas, aunque bajo enormes desafíos técnicos, energéticos y ambientales.

Antártida Occidental concentra hielo suficiente para elevar el nivel del mar en varios metros

La Antártida Occidental es considerada una de las regiones más inestables del sistema climático global. A diferencia de la Antártida Oriental, que está asentada sobre una base continental elevada, gran parte del hielo occidental reposa sobre un lecho rocoso por debajo del nivel del mar.

Esta configuración hace que la región sea altamente vulnerable al calentamiento oceánico, permitiendo que el agua caliente penetre bajo el hielo y acelere el derretimiento.

Estudios indican que el colapso completo de esta capa podría resultar en una elevación del nivel del mar superior a 3 metros, con impactos globales sobre ciudades costeras, infraestructura y poblaciones.

Estrategia consiste en bombear agua del océano y transformarla en nieve sobre el hielo

La propuesta técnica involucra un sistema logístico de gran escala. Agua del océano sería:

  • captada en la región costera
  • desalinizada
  • bombeada a áreas elevadas del hielo
  • transformada en nieve artificial

Esta nieve sería entonces distribuida sobre regiones críticas de la capa de hielo, especialmente aquellas que ya presentan signos de inestabilidad.

La acumulación de nieve aumentaría la masa y la presión sobre el hielo, reduciendo su tendencia a deslizarse hacia el mar, lo que podría desacelerar el colapso.

Operación exigiría infraestructura comparable a grandes proyectos industriales globales

La escala del proyecto es uno de los puntos más impresionantes. Para alcanzar el volumen de 7,4 billones de toneladas, sería necesario operar continuamente durante aproximadamente una década.

Esto implicaría:

  • instalación de miles de sistemas de bombeo
  • uso intensivo de energía
  • construcción de infraestructura en un ambiente polar extremo
Con 7,4 billones de toneladas de nieve artificial bombeadas en 10 años, una operación extrema podría estabilizar la capa de hielo de la Antártida Occidental y evitar una subida del mar superior a 3 metros, pero exigiría cañones de nieve, agua del océano y energía a escala casi industrial en el fin del mundo
Estudio propone verter 7,4 billones de toneladas de nieve en la Antártida para evitar que el nivel del mar suba más de 3 metros.

Los propios autores del estudio destacan que el proyecto requeriría una operación de escala casi industrial en uno de los ambientes más hostiles del planeta, algo sin precedentes en la historia de la ingeniería.

Energía necesaria sería equivalente a decenas de miles de turbinas eólicas

Uno de los principales desafíos señalados es el consumo de energía. El bombeo, desalinizacion y producción de nieve requerirían enormes cantidades de electricidad.

Estimaciones indican que serían necesarias decenas de miles de turbinas eólicas de gran tamaño solo para alimentar el sistema.

Este requisito plantea interrogantes sobre viabilidad logística e impacto ambiental, ya que la instalación de infraestructura energética en la Antártida implica desafíos técnicos y regulatorios significativos.

Intervención intenta revertir proceso de inestabilidad conocido como “inestabilidad de la capa de hielo marina”

La propuesta está directamente ligada a un fenómeno conocido como Marine Ice Sheet Instability (MISI). Este proceso ocurre cuando el retroceso del hielo en regiones por debajo del nivel del mar se vuelve autoalimentado.

Video de YouTube

A medida que el hielo retrocede, expone áreas más profundas, permitiendo una mayor entrada de agua caliente y acelerando aún más el derretimiento.

La adición de masa a través de nieve artificial busca interrumpir este ciclo, estabilizando la posición del glaciar y reduciendo su vulnerabilidad.

Científicos consideran propuesta teóricamente posible, pero extremadamente desafiante

Aunque el estudio demuestra que la idea es físicamente plausible, los propios autores reconocen las dificultades.

Entre los principales desafíos están:

  • logística en un ambiente polar
  • alto costo
  • impactos ambientales
  • gobernanza internacional

La Antártida está protegida por tratados internacionales que limitan las intervenciones humanas, lo que añade una capa adicional de complejidad al proyecto.

Impactos ambientales y efectos colaterales aún son inciertos

Otro punto crítico es el impacto potencial de la intervención. Alterar la dinámica del hielo puede afectar:

  • corrientes oceánicas
  • ecosistemas marinos
  • equilibrio climático regional

La falta de datos sobre estos efectos hace que cualquier implementación sea altamente incierta, especialmente en un sistema tan sensible como el polar. La idea de verter nieve artificial no se ve como una solución convencional, sino como una respuesta a escenarios considerados críticos.

Entra en el debate como una posible “última línea de defensa” en caso de que las medidas tradicionales de reducción de emisiones no sean suficientes para contener el avance del calentamiento global.

En este contexto, la geoingeniería se considera como una alternativa de emergencia, aunque implique riesgos significativos.

Estudio destaca que prevenir el calentamiento aún es más eficiente que intervenir después

A pesar de la propuesta audaz, los propios investigadores refuerzan que la solución más eficaz sigue siendo la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Intervenciones como esta son vistas como extremadamente complejas, costosas e inciertas, mientras que las acciones preventivas actúan directamente sobre la causa del problema.

El caso de la nieve artificial en la Antártida ilustra el desafío de intentar controlar sistemas naturales a gran escala. La interacción entre hielo, océano y clima involucra procesos que operan en dimensiones muy superiores a la capacidad actual de intervención humana.

La propuesta muestra hasta dónde la ingeniería está dispuesta a llegar para ganar tiempo ante cambios que ya están en curso, incluso si la viabilidad práctica sigue siendo incierta.

La idea de bombear 7,4 billones de toneladas de nieve sobre la Antártida parece salida de un escenario extremo, pero refleja la gravedad del problema enfrentado. Cuando soluciones de este tipo entran en el debate científico, esto indica el nivel de riesgo asociado al colapso del hielo polar.

En su opinión, ¿este tipo de intervención representa un avance tecnológico necesario o evidencia que el problema ya ha superado el límite del control humano?

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Valdemar Medeiros

Formado em Jornalismo e Marketing, é autor de mais de 20 mil artigos que já alcançaram milhões de leitores no Brasil e no exterior. Já escreveu para marcas e veículos como 99, Natura, O Boticário, CPG – Click Petróleo e Gás, Agência Raccon e outros. Especialista em Indústria Automotiva, Tecnologia, Carreiras (empregabilidade e cursos), Economia e outros temas. Contato e sugestões de pauta: valdemarmedeiros4@gmail.com. Não aceitamos currículos!

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