Entienda cómo los cortes de energía renovable impactan generadores y generan impasse entre gobierno y Aneel en Brasil.
En los últimos años, Brasil ha expandido rápidamente la generación de energía renovable, especialmente eólica y solar.
Además, este crecimiento, impulsado por la necesidad de diversificar la matriz energética y reducir impactos ambientales, trajo desafíos operacionales que ahora se reflejan en cortes de energía renovable.
Consecuentemente, surgió un escenario de conflicto entre el gobierno y la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), causando perjuicios millonarios a los generadores.
-
Estado brasileño acelera competitividad industrial con enfoque en la extracción de minerales estratégicos para impulsar la transición energética en Goiás.
-
Aposentado canadiense crea un sistema hidroeléctrico en un río real, genera energía de forma continua a lo largo del día y muestra cómo la fuerza del agua puede abastecer una casa con estabilidad incluso en una estructura simple.
-
Petrobras reafirma su compromiso con el mercado y garantiza que llevará a cabo la transición energética de manera segura para mantener la soberanía nacional.
-
Investigadores descubren un posible depósito de hidrógeno de hasta 46 millones de toneladas bajo una antigua cuenca de carbón, y el volumen podría superar la mitad de toda la producción mundial.
El fenómeno conocido como curtailment, o cortes de energía renovable, ocurre cuando el Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) reduce la cantidad de energía que las plantas inyectan en la red.
De esta forma, el objetivo oficial es evitar sobrecarga del sistema, especialmente en los horarios pico.
No obstante, esta práctica genera impactos financieros significativos para los generadores, que muchas veces no pueden cumplir los contratos firmados en el mercado libre de energía.
Por eso, estimaciones indican que los cortes ya causaron perjuicios que pueden llegar a R$ 5 mil millones.
Históricamente, el sector eléctrico brasileño ha pasado por transformaciones importantes.
Durante décadas, la matriz energética se concentró en hidroeléctricas, que garantizaban un suministro relativamente estable de energía.
No obstante, la expansión de las fuentes renovables, particularmente la eólica a partir de la década de 2000 y la solar en los últimos diez años, introdujo una nueva dinámica de operación.
A diferencia de las hidroeléctricas, estas fuentes dependen del viento y de la radiación solar, volviendo la producción más variable y, por ende, más sujeta a ajustes como el curtailment.
Además, el crecimiento de la generación renovable resultó de políticas de incentivo fiscal y líneas de crédito específicas, que hicieron los proyectos más viables económicamente.
Por eso, esta política ayudó a consolidar empresas nacionales en el sector, fortaleciendo la competitividad del país en energía limpia, pero también aumentó la exposición a riesgos relacionados con los cortes.
Crecimiento de la generación distribuida e impacto en los generadores
Además, la instalación acelerada de paneles solares en residencias y empresas intensificó el problema.
Actualmente, existen cerca de 40 gigavatios de energía solar distribuida en Brasil, que el ONS no puede gestionar completamente.
Por lo tanto, durante el día, esta generación entra en el sistema en gran volumen, forzando el apagado temporal de otras plantas de mayor tamaño, como las eólicas y solares centralizadas, para mantener la estabilidad de la red.
De esta manera, se evidencian la complejidad de los cortes de energía renovable y la dificultad de equilibrar el sistema eléctrico con múltiples actores.
Además, el impasse regulatorio se hizo evidente entre el Ministerio de Minas y Energía (MME) y la Aneel.
Por eso, el gobierno federal evalúa editar una portaria para resarcir a los generadores afectados, retroactiva a 2021, reconociendo que los perjuicios no derivan de fallas de los inversores.
Por otro lado, la Aneel defiende que el riesgo de curtailment es inherente al sector y que los inversores se beneficiaron de subsidios e incentivos a lo largo de los años.
Consecuentemente, este debate revela la tensión entre proteger a los inversores y mantener la seguridad del sistema eléctrico nacional.
El aumento de acciones judiciales por parte de generadores perjudicados evidencia la urgencia del tema.
Muchos alegan que no tuvieron culpa por los cortes y, por ende, deben recibir resarcimiento.
Antes del apagón de 2023, los cortes alcanzaban cerca de 0,8% de la energía generada; sin embargo, actualmente, ese número varía entre 20% y 30%.
En el primer semestre de 2025, los cortes aumentaron casi cinco veces en comparación con el mismo período de 2024, según un estudio de la consultora Volt Robotics.
Por lo tanto, queda claro que los cortes de energía renovable se han convertido en un desafío estructural, no solo un riesgo puntual para los inversores.
Estructura del SIN y responsabilidades de los generadores
Además, Elbia Gannoum, presidenta de la Asociación Brasileña de Energía Eólica y Nuevas Tecnologías (Abeeólica), explica que el problema central reside en la estructura del Sistema Interconectado Nacional (SIN).
Es decir, el generador debe entregar energía al mercado, pero no controla la operación del sistema, responsabilidad del ONS.
Cuando el operador impide la entrega de energía, el generador sufre perjuicios que no reciben compensación automática.
Por eso, se evidencia la necesidad de un mecanismo regulatorio de resarcimiento.
Entre las soluciones discutidas, destaca la propuesta de la Consulta Pública 45 de la Aneel, que sugiere crear un “condominio de renovables” para repartir los impactos de los cortes entre todos los agentes, incluyendo la micro y minigeneración distribuida (MMGD).
De esta forma, la propuesta busca dividir los costos de manera más equitativa, pero aún enfrenta resistencia de reguladores e inversores que cuestionan su implementación.
Otro punto crítico involucra la falta de transparencia en los criterios de corte definidos por el ONS.
Por ejemplo, Donato Filho, CEO de Volt Robotics, señala que algunas regiones, especialmente en el Nordeste, sufren cortes de hasta 60% de la energía mensual, asustando a financiadores y comprometiendo nuevos inversiones.
Además, la concentración de la generación solar en horarios específicos y la operación limitada de plantas termoeléctricas e hidroeléctricas aumentan la complejidad de gestionar el sistema de manera eficiente.
Al mismo tiempo, la regulación de tecnologías como baterías de almacenamiento, que podrían aliviar el problema, sigue en discusión desde hace años, lo que limita soluciones prácticas a corto plazo.
Además, los cortes afectan la planificación estratégica de las empresas.
Por eso, los proyectos de expansión pueden sufrir retrasos debido a la incertidumbre sobre compensaciones financieras y riesgos regulatorios.
Además, los inversores extranjeros exigen garantías más claras para aportaciones en energía limpia, haciendo de la definición de reglas sobre curtailment una prioridad para mantener la competitividad del sector brasileño.
Impactos financieros y estratégicos para el sector
Los cortes de energía renovable no solo impactan los resultados financieros inmediatos.
También influyen en la planificación de inversiones en el sector.
Por lo tanto, empresas nacionales e internacionales muestran cautela al invertir en proyectos de energía renovable en Brasil, ante la inseguridad regulatoria.
Por eso, la garantía de resarcimiento se muestra fundamental para mantener la confianza en el sector y estimular la expansión continua de las fuentes limpias de energía.
Por lo tanto, garantizar que los generadores reciban compensación por los cortes de energía renovable se ha convertido en una cuestión no solo económica, sino estratégica para el futuro de la energía limpia en el país.
El debate entre gobierno y regulador debe equilibrar la seguridad del sistema eléctrico y la protección de las inversiones.
Medidas como la portaria del MME pueden servir como solución intermedia, permitiendo que los generadores operen normalmente mientras se buscan soluciones estructurales a largo plazo.
Además, la adopción de mayor transparencia, regulación del almacenamiento e integración de la generación distribuida es esencial para reducir conflictos e impactos financieros.
Asimismo, una comunicación clara entre ONS, Aneel y generadores puede reducir litigios y hacer que los cortes sean más previsibles.
Al mismo tiempo, la adopción de tecnologías digitales para monitoreo en tiempo real de la red y previsiones de generación puede ayudar a mitigar impactos y planificar mejor la operación del sistema.
Por lo tanto, reglas claras y justas son cruciales para consolidar un mercado sostenible y atraer nuevas inversiones, garantizando que Brasil avance en la transición energética de manera segura y eficiente.


Seja o primeiro a reagir!