Descubrimiento Arqueológico De Flechas Envenenadas Con 60 Mil Años Revela Ciencia Y Estrategia De Las Primeras Civilizaciones Humanas.
Descubrimiento Arqueológico Muda Lo Que Se Sabía Sobre Las Primeras Civilizaciones
Un descubrimiento arqueológico realizado en Sudáfrica reveló que los humanos usaban flechas envenenadas hace aproximadamente 60 mil años, mucho antes de la aparición de las primeras civilizaciones conocidas. La investigación, llevada a cabo por arqueólogos y publicada en la revista Science Advances en enero de 2026, muestra que técnicas sofisticadas de caza ya formaban parte del repertorio humano en el Pleistoceno tardío.
El hallazgo ocurrió en el sitio Umhlatuzana Rock Shelter, en la provincia de KwaZulu-Natal, y ayuda a explicar cómo ciencia, planificación y estrategia ya moldeaban el comportamiento de los primeros Homo sapiens.
Flechas Envenenadas Indican Ciencia Y Estrategia Antes Del Holoceno
Los investigadores identificaron 216 puntas de flecha hechas de cuarzo enterradas en el lugar, todas datadas de aproximadamente 60 mil años. Entre ellas, diez presentaron residuos microscópicos preservados. De estas, cinco contenían sustancias vegetales tóxicas, confirmando el uso intencional de flechas envenenadas como tecnología de caza.
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Hasta entonces, la arqueología asociaba el uso de venenos en armas a un período mucho más reciente. Los registros más antiguos conocidos databan de hace aproximadamente siete mil años, con vestigios encontrados en Kruger Cave, también en Sudáfrica. Por lo tanto, este descubrimiento retrocede la origen de esta práctica miles de años.
Ciencia Aplicada En La Caza Entre Los Primeros Homo Sapiens
Los análisis químicos identificaron los alcaloides buphanidrina y epibuphanisine en los residuos de las flechas. Estas sustancias están asociadas con la planta Boophone disticha, conocida por su alta toxicidad. Incluso hoy, comunidades del sur de África utilizan esta planta como veneno para armas de caza, lo que refuerza la continuidad del conocimiento tradicional a lo largo del tiempo.
Además, los compuestos afectan directamente el sistema nervioso, pudiendo provocar convulsiones y falla respiratoria. Así, el uso de este veneno aumentaba la eficiencia de la caza, incluso cuando el animal no moría inmediatamente después de ser alcanzado.
Arqueología Revela Pensamiento Abstracto Y Planificación Compleja
Según los autores del estudio, el uso de flechas envenenadas exige una secuencia de acciones coordinadas. Primero, el cazador necesita identificar plantas con propiedades tóxicas. Luego, debe extraer correctamente los compuestos y aplicarlos de manera que el veneno permanezca activo en el arma durante largos períodos.
“Aunque los cazadores del Pleistoceno Medio del Abrigo Rochoso de Umhlatuzana no poseían conocimiento químico formal, nuestro estudio demuestra que tenían un sistema de conocimiento o conocimiento procesal que les permitía identificar, extraer y aplicar exudados tóxicos de plantas de manera eficaz”, explica el estudio.
Este comportamiento, por lo tanto, apunta a pensamiento abstracto, razonamiento causal y planificación avanzada, elementos fundamentales de la ciencia incluso antes de la aparición de las primeras civilizaciones organizadas.
Flechas Envenenadas Exigían Conocimiento Ecológico Profundo
Además del dominio químico empírico, los cazadores necesitaban comprender el comportamiento de las presas. El estudio destaca que el veneno no actuaba de forma inmediata, sino que debilitaba al animal con el paso del tiempo, favoreciendo la llamada caza por persistencia.
“También debían tener el conocimiento necesario sobre ecología y comportamiento de las presas (etología) para saber que, si un animal de presa era alcanzado por un disparo, el efecto retardado del veneno lo debilitaría tras un tiempo”, detallan los investigadores.
Mientras tanto, como el veneno actúa químicamente y no por fuerza física, los cazadores necesitaban anticipar resultados, planificar movimientos y coordinar acciones a largo plazo.
La Planta Usada En El Veneno Refuerza La Sofisticación De La Técnica
La Boophone disticha pertenece a la familia Amaryllidaceae y es nativa del sur de África. Aunque no existen evidencias botánicas directas de que la planta estuviera exactamente alrededor del abrigo rocoso hace 60 mil años, aún ocurre a menos de ocho kilómetros del sitio arqueológico.
Este dato refuerza la hipótesis de que los grupos humanos conocían bien el territorio que ocupaban. Además, demuestra que la ciencia aplicada a la supervivencia formaba parte de la rutina de estas poblaciones mucho antes del Holoceno.
Descubrimiento Redefine El Papel De La Ciencia En Las Primeras Civilizaciones
El hallazgo elucida el uso de técnicas avanzadas de caza mucho antes del Holoceno, período que comenzó hace aproximadamente 11,700 años y asociado con la aparición de la agricultura y las primeras civilizaciones complejas. Así, la arqueología muestra que ciencia, estrategia e innovación ya estaban presentes en la vida humana en épocas mucho más remotas.
Según la revista Live Science, el estudio representa una de las evidencias más claras de que el uso de venenos formaba parte de una tradición tecnológica antigua. De este modo, el descubrimiento de flechas envenenadas redefine la comprensión sobre el nivel de sofisticación alcanzado por las primeras civilizaciones humanas.

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