Conoce la rutina impresionante de Ron, un americano que decidió cortar todos los gastos posibles, viviendo sin muebles, tomando baño en duchas públicas y encontrando banquetes de lujo en la basura, probando que la economía extrema puede ser un estilo de vida viable y sorprendente.
Imagina vivir en una casa propia, en un barrio agradable, pero depender de la caridad de los vecinos para conseguir un simple vaso de hielo. Para la gran mayoría de las personas, esto sería una señal de dificultad financiera extrema.
Para Ron, protagonista de una historia impresionante exhibida por el canal Discovery Home & Health Brasil, esto es solo otro martes y una estrategia calculada de estilo de vida.
Ron no es un sintecho, ni está en quiebra. Él es un adepto de lo que se puede llamar “economía radical“. Su filosofía es simple y directa: gastar dinero en cualquier cosa que no sea estrictamente necesaria para la supervivencia biológica es, en sus palabras, “tirar dinero a la basura“. Sin embargo, la forma en que aplica esta teoría en la práctica sorprende incluso a los más económicos.
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La casa vacía: El “Tipo del Suelo”
Al entrar en la casa de Ron, lo que se ve – o mejor, lo que no se ve – es sorprendente. La residencia, comprada por él hace algunos años, es un desierto de muebles. No hay sofás, sillas, mesas de centro o estanterías. Para Ron, los muebles son superfluos.
“No veo necesidad de gastar en muebles. Soy un tipo del suelo, sentado aquí mismo es bastante cómodo“, explica. Para él, la inversión de miles de dólares en decoración es un desperdicio injustificable.
El dormitorio es la cúspide de su ingeniería de costos. Mientras un americano promedio gasta alrededor de mil dólares en un juego de dormitorio y cientos de dólares al año en ropa de cama, Ron gastó absolutamente cero.
Su cama es una “obra de arte” de reciclaje: una estructura hecha de tablones de madera encontrados, rellena con copos de poliestireno (material de embalaje), cubierta con plástico de burbujas y terminada con un mantel.
Según él, es una “cama perfecta”, construida enteramente con desechos que proveedores le enviaban en el momento en que trabajaba demostrando utensilios de cocina.
Su guardarropa sigue la misma lógica espartana. Toda su vestimenta se resume a tres camisas y dos pantalones cortos. Artículos que la sociedad considera básicos, como calzoncillos y calcetines, han sido eliminados de su vida.
El baño público como lavandería
La obsesión de Ron por no gastar se extiende a las cuentas de consumo. California, donde vive, tiene un alto costo de vida, pero Ron encontró una manera de eludir las cuentas de agua y luz: traslada su higiene personal a la esfera pública.
Regularmente, Ron va a las duchas públicas de las playas locales. Allí, realiza una tarea doble que atrae miradas curiosas e incluso de desaprobación de los turistas: se baña y lava su ropa simultáneamente, vistiéndola.
“La gente piensa lo que quiera, siempre me están mirando. Es lo siguiente: quiero bañarme y ahorro un buen dinero. ¿Qué hay de malo en eso?“, cuestiona Ron.
Calcula que, cada vez que realiza este ritual en la playa, ahorra aproximadamente US$ 1.89 en agua, electricidad y desgaste de electrodomésticos. Para él, la vergüenza no paga cuentas, y el ahorro acumulado al final del mes es su mayor recompensa.
Banquete en la Basura: Langosta y vino gratis
Quizás el aspecto más controvertido del estilo de vida de Ron sea su alimentación. Irónicamente, trabaja dando clases de cocina y demostraciones de productos, lo que le permite entender de comida. Sin embargo, su búsqueda de ingredientes “premium” lo lleva a lugares inusitados: los basureros y las sobras de extraños.
Ron ha desarrollado un método peculiar para beber vinos caros como Cabernet o Merlot sin abrir la billetera. Recorre la playa y lugares públicos buscando botellas dejadas por asistentes que aún contengan “un poco” de bebida.
Derrama estos restos, de botella en botella, dentro de un tubo recolector hasta llenar su propio recipiente. “Beber vino así no cuesta nada y me hace más feliz que conseguir cosas gratis”, afirma, ignorando cualquier riesgo sanitario en pos del placer de beber un vino que costaría 10 dólares la copa.
Pero el verdadero “oro” lo encuentra en los basureros de restaurantes o lugares de eventos. En el episodio, Ron es visto hurgando en la basura y celebrando eufórico al encontrar caparazones de langosta desechados. “Esto aquí es una mina de oro”, dice al rescatar restos del crustáceo que, en el mercado, costarían entre 30 y 35 dólares el kilo.
Lleva los restos a casa, hierve los caparazones y extrae la carne que los comensales anteriores desperdiciaron. Para Ron, encontrar una langosta semi-comida no es asqueroso; es una victoria contra el sistema de precios inflacionados.
La Supervivencia Urbana
Además de reciclar la basura ajena, Ron también es un recolector urbano. Identifica hierbas comestibles que crecen en las aceras de Los Ángeles, como el “Papalo”, conocido como cilantro de verano, y otras hierbas silvestres de la familia de la espinaca.
Mientras un manojo de cilantro cuesta US$ 1.99 en el mercado, Ron cosecha el equivalente gratis en el asfalto, ahorrando, según sus cuentas, al menos 4 dólares al mes solo en condimentos.
La historia de Ron, traída por Discovery Home & Health, nos obliga a cuestionar la delgada línea entre la frugalidad inteligente y la avaricia extrema.
Para sus vecinos, él es el tipo excéntrico que pide hielo para no encender el refrigerador. Para el mercado de consumo, es una pesadilla. Pero para sí mismo, Ron es un hombre libre, que encontró en la rechazo al consumismo – y en la aceptación de los desechos de la sociedad – una forma única, aunque chocante, de felicidad.
Fuente: Discovery Home & Health Brasil.

Sem noção, guarda dinheiro, morre e não leva nada
Não vejo graça e o dinheiro e casa vai levar com ele qd morrer, balela, a bíblia nos ensina que procurar comer o melhor que a terra oferece, não e que todo dia vai ser um banquete, mas sempre que possível podemos comer do bom e do melhor
Outra coisa,pra que economizar se não vai usar? O que fará com o dinheiro que economizar,se não vai usar????
Avareza extrema. Talvez até algum transtorno mental.