El Ingeniero Chris Doel Aprovecha Baterías de 500 Vapers Desechados para Crear Sistema Capaz de Alimentar un Coche Eléctrico en Experimento de Reciclaje Tecnológico.
Una experiencia tecnológica curiosa mostró que dispositivos electrónicos desechados aún pueden tener utilidad. El ingeniero británico Chris Doel desarrolló un proyecto en el cual reutilizó baterías de alrededor de 500 dispositivos vaper para generar energía suficiente para mover un coche eléctrico.
El experimento se realizó con el objetivo de demostrar el potencial de reutilización de las celdas de ion-litio presentes en esos aparatos.
En lugar de permitir que los dispositivos fueran desechados como basura electrónica, el ingeniero decidió desmantelarlos y extraer las pequeñas baterías internas. Estas celdas fueron entonces reunidas para formar un sistema energético único.
-
El problema nunca fue el acero, nunca fue la ingeniería y nunca fue la seguridad: la casa de silo de granos que se calienta sola está bloqueada por leyes estéticas, bancos que no saben evaluarla y aseguradoras que no pueden fijar su precio.
-
Hace 20 años, este hombre de Ceuta recoge aceite usado de bares, lo mezcla con productos químicos en una máquina que él mismo construyó y produce su propio diésel sin gastar casi nada mientras el mundo sufre con el precio del combustible.
-
Todo carnicero pide que se afile el cuchillo tan pronto como lo compra y este proceso que cambia la geometría de la hoja es la verdadera razón por la cual ese cuchillo de mango blanco corta tan bien todo el día sin perder el filo.
-
Puedes estar más cerca del Cesio-137 de lo que imaginas: conoce equipos que utilizan el elemento, dónde la radiación trae beneficios reales y cómo evitar riesgos serios de contaminación.
Así, el resultado fue una batería artesanal capaz de alimentar un vehículo eléctrico funcional.
Coche Eléctrico Alcanzó Hasta 56 km/h Durante las Pruebas
Aunque fue un experimento, el sistema presentó resultados reales. El coche eléctrico utilizado en el proyecto logró alcanzar una velocidad máxima de aproximadamente 56 km/h.
La potencia generada por la batería improvisada se acercó a 5 kW, un valor relativamente bajo en comparación con coches eléctricos modernos.
Aún así, el vehículo demostró capacidad de funcionamiento durante las pruebas. La autonomía registrada fue de alrededor de 29 kilómetros con una única carga.
Estos números reflejan principalmente las limitaciones de seguridad impuestas al sistema de baterías reutilizadas.
Límite de Corriente Fue Necesario para Evitar Riesgos
Durante el desarrollo del proyecto, el ingeniero tuvo que tomar algunas precauciones.
El coche eléctrico puede exigir corrientes eléctricas de hasta 350 amperios en determinadas situaciones.
No obstante, las celdas extraídas de los dispositivos vaper no estaban diseñadas para soportar ese nivel de carga.

Para evitar sobrecalentamiento o daños a las baterías, Doel limitó el flujo eléctrico a alrededor de 60 amperios.
Esta restricción ayudó a mantener el sistema seguro, aunque redujo el rendimiento del vehículo.
Batería Fue Construida con 500 Celdas de Ion-Litio
El elemento central del proyecto fue la batería creada a partir de 500 celdas individuales extraídas de los dispositivos vaper.
Cada uno de esos aparatos posee pequeñas baterías de ion-litio, tecnología bastante común en electrónicos portátiles.
Al reunir estas celdas, el ingeniero logró ensamblar un conjunto energético capaz de almacenar aproximadamente 2,5 kWh de energía.
El sistema resultante comenzó a operar con alrededor de 50 voltios de tensión, un valor cercano a los 48 voltios utilizados en las baterías originales del coche eléctrico.
Esta compatibilidad facilitó la adaptación del nuevo sistema energético al vehículo.
G-Wiz Fue Elegido para Facilitar Modificaciones
Para poner el experimento en práctica, el ingeniero utilizó un G-Wiz, un pequeño coche eléctrico conocido por su estructura simple.
El modelo se clasifica técnicamente como un cuatriciclo eléctrico pesado y tiene sistemas menos complejos que vehículos eléctricos modernos.
Esta simplicidad permitió que la batería creada con celdas de vaper se instalara sin enfrentar grandes obstáculos tecnológicos.
En vehículos más modernos, software avanzados y sistemas de gestión de batería podrían impedir este tipo de modificación.
Sistema de Frenado Regenerativo Continuó Funcionando
Aún con la batería improvisada, el coche eléctrico mantuvo un recurso importante: el frenado regenerativo.
Este sistema permite recuperar parte de la energía generada durante los frenados y devolverla nuevamente a la batería.
En las pruebas realizadas por el ingeniero, el sistema logró devolver alrededor de 10 amperios de corriente al conjunto de baterías formadas por las celdas de vaper.
Esto ayudó a mejorar ligeramente la eficiencia energética del vehículo durante el experimento.
Proyecto Llama la Atención para el Reciclaje de Dispositivos Electrónicos
Además del aspecto curioso, el experimento también plantea una discusión relevante sobre el desecho de dispositivos electrónicos.
Los aparatos vaper contienen baterías de ion-litio que a menudo terminan siendo desechadas sin reaprovechamiento.
Al utilizar estos componentes para alimentar un coche eléctrico, el ingeniero mostró que parte de este material aún tiene valor energético.
Aún así, enfatiza que el manejo de celdas de litio requiere conocimiento técnico adecuado.
El contacto inadecuado con estas baterías puede causar sobrecalentamiento, cortocircuitos o incluso incendios.
De esta forma, el proyecto funciona tanto como demostración de creatividad como alerta sobre la importancia del reciclaje responsable de la basura electrónica.
Fuente: AutoPapo


-
-
2 pessoas reagiram a isso.