Declaración ocurre después de reanudación de las restricciones chinas a las exportaciones, reavivando tensiones entre Washington y Pekín
El director del Consejo Económico Nacional de los Estados Unidos, Kevin Hassett, acusó a China de intentar “intimidar” al gobierno americano tras Pequín reanudar los controles a la exportación sobre bienes de tierras raras.
El caso ocurrió la semana pasada y fue abordado en una entrevista con Fox News, concedida el martes 14.
Las declaraciones de Hassett reavivaron discusiones sobre el impacto de la medida china en el comercio global y en la disputa comercial entre las dos economías más grandes del mundo.
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Según él, la acción representa un “clásico movimiento de intimidación”, ya que el gobierno chino interrumpió las comunicaciones diplomáticas con los Estados Unidos.
“Ni siquiera atendían las llamadas de nuestro equipo preguntando: ‘¿Qué pasó? ¿No estaba todo bien para que Trump y Xi Jinping se encontraran?’”, afirmó.
China bajo presión comercial
De acuerdo con Hassett, las exportaciones de tierras raras son estratégicas para la industria mundial.
Él afirmó que China intenta presionar a los Estados Unidos durante las negociaciones comerciales en curso entre los dos países.
A pesar de esto, el asesor expresó confianza en que Pequín reanudará el diálogo diplomático y comenzará a “seguir las reglas de la comunidad internacional”, en referencia a la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Además, destacó que “China necesita volver a la mesa de negociaciones” y cooperar con las autoridades estadounidenses.
Esa cooperación, según Hassett, es esencial para resolver los estancamientos comerciales a través del diálogo y evitar daños a la economía china.
El comentario ocurre en medio de una nueva fase de la disputa tecnológica y comercial entre Washington y Pekín, que involucra semiconductores, baterías y minerales estratégicos.
Impactos económicos y riesgos para China
Desde la perspectiva de Hassett, la economía china enfrenta dificultades en 2025, con caída en las exportaciones a Europa y reducción en la demanda de productos industriales.
“Quizás por eso están actuando así”, afirmó el asesor, sugiriendo que el control de las exportaciones de tierras raras busca compensar las fragilidades internas.
Los elementos controlados por China son fundamentales para la fabricación de vehículos eléctricos, turbinas y equipos electrónicos a nivel global.
Estos sectores están ampliamente dominados por empresas estadounidenses y europeas, lo que aumenta el peso político y económico de la decisión china.
Hassett también observó que las restricciones impuestas por Pequín pueden afectar la cadena global de producción y presionar sectores industriales estratégicos.
Entre ellos se encuentran los fabricantes de automóviles y las empresas de tecnología, que dependen en gran medida de minerales raros.
No obstante, destacó que los Estados Unidos tienen alternativas y reservas estratégicas que pueden reducir la dependencia de los insumos chinos.
Washington mantiene postura firme
En tono confiado, Hassett declaró que “Xi Jinping se enfrenta al mejor equipo económico que hemos tenido”, liderado por Donald Trump y por Scott Bessent.
El asesor destacó que los EE.UU. tienen suficientes cartas comerciales para responder a las restricciones impuestas por Pequín.
Sin embargo, no detalló qué medidas están siendo evaluadas por el gobierno americano.
“China no se aprovechará de nosotros. Trump asegurará un buen acuerdo para la economía de EE.UU.”, completó Hassett.
A pesar de las críticas, el director reafirmó que las negociaciones comerciales continúan y que hay espacio para entendimiento mutuo.
No obstante, advirtió que el aislamiento chino puede traer consecuencias severas para su propia economía, si el país no vuelve a las negociaciones con transparencia.
Contexto internacional
Los controles de exportación sobre tierras raras — elementos esenciales en la industria de energía limpia y electrónicos — volvieron a regir en China en octubre de 2025.
La información fue confirmada por el Ministerio de Comercio chino, que destacó el carácter “protector” de la medida.
Sin embargo, analistas afirman que la decisión es una respuesta indirecta a las sanciones tecnológicas impuestas por los Estados Unidos en el primer semestre de 2025.
El The Wall Street Journal destacó que la reanudación de las restricciones agrava la disputa global por insumos estratégicos y presiona las cadenas de producción.
Mientras tanto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que el comercio mundial se desacelera debido a las tensiones entre potencias económicas.
Así, el estancamiento entre Washington y Pequín pone en riesgo el equilibrio de las cadenas de suministro globales y refuerza el papel geoeconómico de las tierras raras.

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