Cortes de hasta 6 mil puestos, meta de productividad y proyección menor de ganancias colocan a Heineken en el centro de la reestructuración del sector de cervezas.
La Heineken anunció este miércoles que pretende eliminar entre 5.000 y 6.000 puestos de trabajo en los próximos dos años y, al mismo tiempo, reducir la proyección de crecimiento de las ganancias para 2026.
La medida ocurre en un momento de demanda débil por cerveza en diversos mercados, con consumidores más presionados en el presupuesto y empresas del sector acelerando programas de recorte de costos.
El plan equivale a casi 7% del cuadro global de la compañía, que tiene alrededor de 87 mil empleados.
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La cervecera holandesa también atraviesa una transición en el liderazgo: Dolf van den Brink comunicó en enero que dejará el cargo de CEO el 31 de mayo de 2026, y la empresa busca un sucesor.
En el mercado, las acciones de Heineken reaccionaron al alza, reflejando la interpretación del mercado de que el paquete puede reforzar la disciplina de costos y la capacidad de inversión en áreas consideradas estratégicas.
Despidos en Heineken y recorte de costos global
Según la empresa, la iniciativa forma parte de un programa de productividad diseñado para generar ahorros y reorganizar operaciones.
El recorte previsto, de 5.000 a 6.000 empleos, debe ocurrir a lo largo de dos años y afectará diferentes áreas, incluyendo funciones administrativas y actividades relacionadas con la operación.
En teleconferencia con la prensa para comentar los resultados anuales, el director financiero, Harold van den Broek, dijo que la compañía busca reforzar la estructura operativa para sostener inversiones.
“Estamos haciendo esto para fortalecer nuestras operaciones y poder invertir en el crecimiento”, afirmó.
Heineken indicó que parte de las reducciones debe concentrarse en la Europa y en mercados clasificados como no prioritarios, con menor perspectiva de expansión.
Otro segmento provendrá de ajustes ya discutidos anteriormente, vinculados a la red de suministro, a la sede y a las unidades regionales de negocios.
Presión de inversores y sucesión del CEO
Según la empresa, el recorte de puestos de trabajo se suma al esfuerzo de atender a las demandas de los inversores por mayor eficiencia.
La compañía ha sido presionada para mostrar que puede crecer con una estructura más ágil, en un ambiente de volúmenes menores y costos aún relevantes en varias áreas.
La transición de CEO amplifica esta exigencia.
La salida de van den Brink, anunciada en enero, fue descrita como una decisión para cerrar un ciclo después de casi seis años al mando.
La sucesión ocurre mientras la empresa intenta ejecutar su estrategia de largo plazo y entregar ganancias de productividad a un ritmo más acelerado.
Este escenario también contribuye a una postura más conservadora en la comunicación con el mercado.
Al reducir la ambición de crecimiento de las ganancias para 2026, la empresa señala que no espera una recuperación rápida del consumo, al menos a corto plazo.
Proyección de ganancias para 2026 por debajo de la meta anterior
Heineken informó que espera que la ganancia operativa orgánica crezca entre 2% y 6% en 2026.
El rango es inferior al indicado para 2025, cuando la empresa había trabajado con un crecimiento de 4% a 8%.
La revisión refuerza la interpretación de que el sector sigue en un compás lento, con una demanda más débil y mayor selectividad del consumidor.
Al reducir expectativas, la compañía también intenta calibrar el discurso para evitar frustraciones futuras en un entorno que permanece inestable para bienes considerados discrecionales, como bebidas alcohólicas.
Aún así, el resultado más reciente fue superior al esperado por analistas.
La empresa reportó un aumento de 4,4% en la ganancia operativa orgánica en 2025, superando proyecciones que apuntaban a un crecimiento alrededor del 4%, según estimaciones del mercado divulgadas junto al balance.
Caída en el consumo de cerveza y ajustes en el sector
El anuncio de Heineken ocurre en medio de una serie de medidas similares tomadas por competidores.
El sector ha reportado una caída en el ritmo de ventas y revisiones de planes operativos, citando desde la pérdida de poder de compra del consumidor hasta condiciones climáticas adversas en algunos mercados.
La Carlsberg, una de las principales rivales europeas, también comunicó programas de reducción de costos e indicó una proyección de crecimiento de ganancias para 2026 en el mismo rango, entre 2% y 6%.
Otras empresas de cerveza y bebidas alcohólicas, según informes del mercado, han estado combinando iniciativas para reducir gastos, vender activos y ajustar la producción después de años de desempeño más lento.
En la evaluación de analistas e inversores, el desafío es equilibrar el recorte de costos y la preservación de la fuerza comercial y de marcas, sobre todo en un período en el que las empresas compiten por espacio con otras categorías de consumo y con cambios de hábitos, incluyendo una mayor búsqueda de alternativas sin alcohol o de menor contenido alcohólico en algunos mercados.
Reorganización operativa y enfoque en eficiencia
Al presentar el programa, la compañía afirmó que el objetivo es simplificar estructuras y concentrar recursos en frentes con mayor retorno, además de liberar presupuesto para reinversión en crecimiento.
La empresa también indicó que parte del esfuerzo está conectada a reorganizaciones ya anunciadas en áreas como la cadena de suministro y funciones corporativas.
El diseño final de los recortes, sin embargo, dependerá de cómo cada unidad regional aplique las medidas.
La señalización pública, por ahora, es de enfoque en regiones con menor potencial y en procesos internos que pueden ser centralizados, estandarizados o reconfigurados.
Para los inversores, el punto central es si Heineken podrá sostener márgenes y rentabilidad incluso con volúmenes más presionados.
La respuesta, desde la perspectiva del mercado, pasa tanto por la eficiencia operativa como por la capacidad de mantener relevancia en el portafolio en un escenario de consumo menos activo.
Con la sucesión del CEO en marcha y un plan de productividad que prevé miles de recortes, la pregunta que queda es: ¿Heineken podrá recuperar el ritmo de crecimiento sin perder participación en un mercado donde el consumidor es más cauteloso?

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