Investigadores Identificaron en el Parque Estatal de Pedra Branca un jequitibá-rosa de 500 años, con 40 metros de altura, uno de los árboles más grandes de la Mata Atlântica, especie amenazada de extinción y considerada patrimonio natural
El descubrimiento de un jequitibá-rosa de 500 años en el Parque Estatal de Pedra Branca, en Guaratiba, revela un tesoro escondido en el corazón del mayor bosque urbano del planeta. Con aproximadamente 40 metros de altura, el árbol fue encontrado por investigadores de Fiocruz Mata Atlântica en una zona de acceso restringido, a 200 metros de altitud y a un kilómetro dentro del bosque.
El lugar, protegido por el Sitio Jequitibá-Rosa, fue esencial para preservar el ejemplar a lo largo de los siglos. El aislamiento natural y el cuidado de los propietarios permitieron que este gigante atravesara generaciones, convirtiéndose en testigo vivo de la historia de la Mata Atlântica.
Importancia Ecológica y Riesgo de Extinción

Según el biólogo Thiago Fernandes, de Fiocruz, el jequitibá-rosa (Cariniana legalis) es una especie exclusiva de la Mata Atlântica y hoy enfrenta un alto riesgo de extinción debido a la explotación de madera y a la pérdida de hábitat.
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Los árboles centenarios como este son rarísimos y fundamentales para el mantenimiento del equilibrio ecológico del bioma.
Para combatir esta amenaza, el equipo ya marcó el ejemplar descubierto para la recolección de semillas.
El material será utilizado en la producción de plántulas en el vivero de Fiocruz, con la meta de reintroducir la especie en otras áreas del bosque, siguiendo las recomendaciones del Centro Nacional de Conservación de la Flora (CNCFlora).
El Proyecto Biota Pedra Branca
El registro forma parte del Biota Pedra Branca, iniciativa que busca ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad local y crear sistemas de vigilancia para zoonosis silvestres.
Coordinado por la Estación Biológica Fiocruz Mata Atlântica (EBFMT), fundada en 2016, el proyecto une ciencia y conservación en una de las áreas más estratégicas de Río de Janeiro.
La investigación refuerza la conexión entre biodiversidad y salud, mostrando que proteger el bosque es también proteger la calidad de vida de las poblaciones humanas.
Además de la producción científica, el proyecto actúa con educación ambiental e incentivo a la participación comunitaria.
Pedra Branca: Pulmón Verde de la Ciudad
El Bosque de Pedra Branca es el mayor remanente de Mata Atlântica en Río de Janeiro y el mayor bosque urbano del mundo.
Con más de 12 mil hectáreas, cubre gran parte de la zona Oeste de la ciudad, garantizando regulación climática, abastecimiento hídrico y refugio para especies únicas.
Aún inserta en una metrópoli, el área conserva escenarios de bosque primario.
El descubrimiento del jequitibá-rosa centenario refuerza la importancia de proteger los pocos espacios de Mata Atlântica que resisten a la urbanización.
El hallazgo del jequitibá-rosa de 500 años es más que una curiosidad científica: es una alerta sobre el valor de la conservación y los riesgos del avance urbano sobre la Mata Atlântica.
Proteger este patrimonio natural es esencial para garantizar biodiversidad y equilibrio ambiental para las próximas generaciones.
¿Y tú, qué piensas? ¿La ciudad de Río valora lo suficiente su mayor bosque urbano? ¿El descubrimiento de este gigante puede cambiar la forma en que vemos la conservación ambiental? Deja tu opinión en los comentarios: queremos escuchar tu voz en este debate.

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