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Antiguo Fósil De 240 Millones De Años Surge En Río Grande Do Sul Con Depredador De 2,5 Metros Y 60 Kg

Escrito por Fabio Lucas Carvalho
Publicado el 20/12/2025 a las 17:19
Fóssil de 240 milhões de anos no RS revela novo predador do Triássico, com 2,5 metros, 60 kg e ligação evolutiva Brasil-África
Fóssil de 240 milhões de anos no RS revela novo predador do Triássico, com 2,5 metros, 60 kg e ligação evolutiva Brasil-África
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Descubrimiento en el centro del Río Grande del Sul describe un nuevo predador del Período Triásico, con 240 millones de años, 2,5 metros de largo y parentesco con reptiles africanos, ampliando el conocimiento sobre la diversidad de los pseudossúquios antes de la ascensión de los dinosaurios

Huesos fosilizados de un reptil predador que vivió hace aproximadamente 240 millones de años fueron identificados por investigadores de la Universidad Federal de Santa María en el centro del Río Grande del Sul, ampliando el conocimiento sobre la diversidad de pseudossúquios del Triásico y reforzando conexiones evolutivas entre faunas de América del Sur y África.

Descubrimiento y contexto geológico del hallazgo

La nueva especie fue identificada a partir de un esqueleto parcial encontrado en mayo de 2025 en el municipio de Dona Francisca, región central del Río Grande del Sul, área conocida por afloramientos fossilíferos asociados al Período Triásico, datado de aproximadamente 240 millones de años.

En ese período, todos los continentes estaban unidos en el supercontinente Pangea, formando una vasta masa continental marcada por un gran desierto central, lo que concentraba la vida animal principalmente en las regiones periféricas, donde se localizaba el actual sur de Brasil.

Aunque los primeros dinosaurios ya estaban surgiendo en este escenario, los ecosistemas terrestres eran dominados por reptiles conocidos como pseudossúquios, grupo que incluye a los ancestros lejanos de caimanes y cocodrilos modernos, entonces mucho más diversos y abundantes.

Estos animales ocupaban diferentes funciones ecológicas, incluyendo herbívoros, omnívoros y grandes carnívoros, muchos de ellos actuando como depredadores tope, aunque el registro fósil de varias linajes sigue siendo escaso y fragmentado hasta hoy.

Fue en este contexto que el equipo liderado por el paleontólogo de la UFSM Rodrigo Temp Müller localizó el nuevo espécimen, preservando partes de la mandíbula, vértebras y cintura pélvica, suficientes para permitir su identificación como una especie inédita.

Tras la recolección en campo, los fósiles pasaron por un proceso detallado de preparación en laboratorio, con la eliminación cuidadosa de la roca alrededor de los huesos, permitiendo la observación de características anatómicas diagnósticas hasta entonces desconocidas.

Fósil de Tainrakuasuchus bellator

Descripción científica y nombramiento de la nueva especie

Con base en el análisis de los fósiles preparados, los investigadores confirmaron que el material no correspondía a ninguna especie previamente descrita, resultando en la definición de un nuevo táxon para la ciencia, denominado Tainrakuasuchus bellator.

La descripción formal fue publicada en la revista científica Journal of Systematic Palaeontology, consolidando el reconocimiento internacional del descubrimiento y su relevancia para los estudios sobre la evolución de los arcosaurios.

El nombre del género combina palabras del guaraní y del griego, uniendo tain, que significa diente, rakua, puntiagudo, y suchus, cocodrilo, en referencia directa a la dentición afilada observada en el animal fosilizado.

Ya el epíteto específico bellator, de origen latino, remite a guerrero o luchador y fue elegido como homenaje al pueblo del Río Grande del Sul, simbolizando fuerza y resistencia, especialmente tras las recientes inundaciones que afectaron al estado.

Características anatómicas y estimaciones corporales

A partir de los huesos preservados, se estima que Tainrakuasuchus bellator alcanzó cerca de 2,5 metros de longitud total y un peso aproximado de 60 kg, dimensiones compatibles con un depredador de tamaño mediano del Triásico.

Los dientes largos y puntiagudos indican una dieta estrictamente carnívora, mientras que la mandíbula relativamente delgada sugiere un animal ágil, capaz de realizar movimientos rápidos para capturar e inmovilizar presas en su entorno.

Otro rasgo marcante es el cuello proporcionalmente largo en relación al cuerpo, característica que posiblemente ampliaba el alcance de la cabeza durante ataques, aumentando la eficiencia depredadora en comparación con especies de morfología más compacta.

El dorso del animal estaba protegido por osteodermos, placas óseas incrustadas en la piel, similares a las encontradas en caimanes y cocodrilos actuales, funcionando como una armadura natural contra ataques y agresiones de otros depredadores.

Aunque las extremidades locomotoras no fueron preservadas, el análisis comparativo con parientes cercanos indica que Tainrakuasuchus bellator se desplazaba de forma cuadrúpede, apoyándose en las cuatro patas durante la locomoción.

Relación evolutiva con especies africanas

A pesar de su apariencia general que recuerda superficialmente a la de un dinosaurio, Tainrakuasuchus bellator no pertenece a este grupo, siendo clasificado entre los pseudossúquios, una línea distinta dentro de los arcosaurios.

Una de las principales diferencias está en la estructura de la pelvis, ya que en los dinosaurios el encaje del fémur presenta una abertura específica, mientras que en la nueva especie esta región está cerrada por una pared ósea robusta.

Las análisis filogenéticas realizadas por el equipo indican que el pariente más cercano conocido de Tainrakuasuchus bellator es Mandasuchus tanyauchen, especie descrita a partir de fósiles encontrados en Tanzania, en el continente africano.

Esta relación entre especies separadas hoy por un océano refleja la configuración continental del Triásico, cuando la unión de los continentes en Pangea permitía la dispersión libre de organismos terrestres entre áreas actualmente distantes.

Como resultado, las faunas de lo que hoy es Brasil y África compartían diversos elementos en común, revelando una historia evolutiva interconectada y reforzando la importancia del registro fósil sudamericano para entender este período.

Diversidad de depredadores antes de los dinosaurios

Los fósiles indican que Tainrakuasuchus bellator fue un depredador activo, utilizando dientes recurvados y afilados para agarrar firmemente sus presas, impidiendo su fuga durante el ataque, incluso en enfrentamientos rápidos.

A pesar de ello, no era el mayor cazador del ecosistema en el que vivía, que incluía especies como Prestosuchus chiniquensis, depredador de más de 7 metros de longitud y suficiente fuerza para dominar presas de gran tamaño.

En contraste, el mismo ambiente albergaba formas más pequeñas, como Parvosuchus aurelioi, con menos de 1 metro de longitud, probablemente especializado en la captura de lagartos, anfibios y otros animales pequeños y ágiles.

Esta variación de tamaños y estrategias de caza demuestra que los ecosistemas del Triásico en el sur de Brasil eran altamente diversificados, con múltiples nichos ecológicos ocupados por diferentes depredadores.

El descubrimiento refuerza que, antes de la ascensión definitiva de los dinosaurios, reptiles pseudossúquios formaban comunidades complejas y bien adaptadas, dominando las cadenas alimentarias terrestres durante millones de años, un escenario poco conocido.

Además, la presencia de faunas similares en diferentes regiones de la antigua Pangea indica que esta diversidad no era aislada, sino parte de un patrón global de ocupación ecológica durante el Triásico.

Destino de los fósiles y apoyo institucional

Los fósiles de Tainrakuasuchus bellator están depositados en el Centro de Apoyo a la Investigación Paleontológica de la UFSM, conocido como CAPPA, ubicado en el municipio de São João do Polêsine, en el Río Grande del Sul.

El municipio integra el Geoparque Cuarta Colônia UNESCO, área reconocida por su valor geológico y paleontológico, donde parte del acervo fossilífero puede ser visitado gratuitamente por el público.

El estudio contó con la participación de investigadores y estudiantes del Programa de Posgraduación en Biodiversidad Animal de la UFSM y recibió apoyo del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico y del INCT Paleovert, consolidando un avance más en la paleontología brasileña.

Fuente: ufsm

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Fabio Lucas Carvalho

Jornalista especializado em uma ampla variedade de temas, como carros, tecnologia, política, indústria naval, geopolítica, energia renovável e economia. Atuo desde 2015 com publicações de destaque em grandes portais de notícias. Minha formação em Gestão em Tecnologia da Informação pela Faculdade de Petrolina (Facape) agrega uma perspectiva técnica única às minhas análises e reportagens. Com mais de 10 mil artigos publicados em veículos de renome, busco sempre trazer informações detalhadas e percepções relevantes para o leitor.

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