Con Manejo Rigoroso, Uso de Cercas Móviles, Tractores, Faroles y Piensos Balanceados, Productores Rurales en Australia Están Transformando la Cría de Gallinas Sueltas en Uno de los Sectores Más Rentables del Agronegocio Moderno
En Australia, miles de campesinos adoptan el sistema de gallinas criadas sueltas para producir carne y huevos de calidad superior, reduciendo costos operativos y atendiendo la creciente demanda por alimentos sostenibles en supermercados y restaurantes del país.
La cría de gallinas sueltas ha ganado terreno entre productores rurales australianos, especialmente en regiones como Nueva Gales del Sur y Queensland. Utilizando áreas abiertas y potreros rotativos, las aves son criadas con acceso a pasto natural, insectos e iluminación natural, proporcionando bienestar animal y alimentos con mayor valor de mercado.
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Cada semana, miles de huevos fertilizados son incubados en unidades especializadas. Después de 21 días, los pollitos son sexados manualmente y trasladados a espacios controlados. En los primeros días, permanecen bajo calentamiento artificial en galpones con piso de cáscara de arroz y cubierta a prueba de viento. La temperatura se mantiene entre 32 °C y 35 °C para garantizar su desarrollo.
Durante esta etapa inicial, las gallinas reciben piensos ricos en vitaminas A y D3, maíz triturado y salvado de soja. Aún en espacios protegidos, son monitoreadas cuatro veces al día por campesinos experimentados, quienes verifican el agua, la densidad poblacional y la calidad del alimento.
Pastos, Suplementación y Control Sanitario Garantizan Productividad
A partir de la cuarta semana, las gallinas son liberadas para pastos al aire libre, donde complementan su dieta con pasto, gusanos y pequeños insectos. El área está delimitada por cercas de 1,5 metros de altura, que protegen las aves contra depredadores y evitan el contacto con animales silvestres, cumpliendo con los requisitos de bioseguridad.
A pesar de la libertad, la nutrición es controlada. Por la mañana y al final de la tarde, las aves reciben alimentación balanceada con granos enteros, maíz y salvado de arroz, totalizando en promedio 120 gramos por día por ave. Este equilibrio entre forrajeo natural y suplementación asegura carne firme, huevos con yema anaranjada y mayor valor nutricional.
Para evitar la sobrepoblación en ciertas áreas, los campesinos australianos mueven los gallineros móviles con tractores cada 3 a 5 días. Esta rotación reduce la acumulación de desechos en el suelo y minimiza el riesgo de enfermedades. Cada gallina tiene entre 1 a 2 m² de espacio para moverse, promoviendo salud y crecimiento uniforme.
Cosecha de Huevos y Sacrificio Siguen Cronogramas Rigorosos
Las gallinas ponedoras comienzan a poner alrededor del quinto mes. Los nidos, colocados a unos 40 cm del suelo, están forrados con paja seca y ubicados en las esquinas del gallinero. La recolección de huevos se realiza dos veces al día y puede render hasta 8.000 unidades por día en una granja con 10.000 aves.
Cada huevo es inspeccionado visualmente y pasa por un candle test para identificar fisuras o residuos. Los huevos aprobados son fechados y enviados al mercado. El control sanitario incluye pruebas semanales para residuos de antibióticos y ajustes en el plan alimenticio según la productividad de la granja.
Los pollos de engorde alcanzan el peso ideal entre el cuarto y quinto mes, con un promedio de 2 a 2,5 kg. Antes del sacrificio, los animales tienen la alimentación suspendida durante 12 horas. Luego, son transportados en cajas respirables hasta centros de procesamiento certificados, donde son sacrificados de forma estandarizada y empaquetados para distribución.
Alta Rentabilidad y Sostenibilidad Hacen del Modelo un Destacado del Agronegocio
El modelo adoptado en las granja de gallinas de Australia garantiza no solo calidad, sino también alta rentabilidad. Un lote de 20 mil pollos puede generar más de US$ 100 mil en ganancias netas, mientras que la venta de huevos puede rendir alrededor de US$ 800 mil al año, dependiendo del volumen producido y del mercado local.
Además del retorno financiero, el método de gallinas criadas sueltas reduce en hasta 50% los costos con piensos, aprovecha residuos agrícolas y atiende a un consumidor cada vez más consciente de la procedencia de los alimentos. La práctica también permite el uso de gallineros móviles, hechos con estructuras metálicas y lonas, que aumentan la protección contra depredadores y el confort térmico de las aves.

110 gramas por dia/ ave? Impossível, se tiver esse consumo criador teria quebrado
Show de ovos. AU sempre mostra qualidade alimentar e felicidade aves é visível.
O gosto não deve nada.
Incrível essa tecnologia inovadora da atualidade que meus avós e acredito q familiares de muito fazem a décadas nos seus sítios e fazendas!!!