¡Explosión en los precios de los combustibles en 2025! Con el aumento del ICMS, el alza del dólar y el petróleo en las nubes, la gasolina y el diésel pesan aún más en el bolsillo de los brasileños. Entiende lo que está detrás de esta crisis y cómo puede impactar la economía y tu día a día en este año desafiante
El año 2025 comenzó con una noticia que ya causa preocupación en los hogares brasileños: los combustibles están más caros, y las perspectivas para los próximos meses no son alentadoras.
Entre el aumento del ICMS, la subida del dólar y la recuperación de las cotizaciones internacionales del petróleo, los precios de la gasolina y del diésel continúan subiendo y pesando en el presupuesto de los conductores y de la industria.
ICMS y combustibles: lo que ha cambiado en 2025
De acuerdo con el portal Folha de S.Paulo, a partir de febrero, el Impuesto sobre Circulación de Mercaderías y Servicios (ICMS), que se aplica a los combustibles, sufrió un reajuste significativo en casi todo el territorio nacional.
-
El instituto que formó a los mayores ingenieros aeronáuticos de Brasil acaba de ganar su primer campus fuera de São Paulo después de 75 años: el ITA Ceará tendrá R$ 445 millones, cursos inéditos de energía y sistemas, y el inicio de las clases está previsto para 2027.
-
Luciano Hang, dueño de Havan, va a Juiz de Fora tras la tragedia de febrero, lleva R$ 1 millón, entrega tarjetas de R$ 2.000 y dona hasta R$ 15.000 a las víctimas de la región.
-
El pasaporte brasileño permite vivir legalmente en decenas de países sin necesidad de visa previa y la mayoría de los brasileños ni siquiera sabe que puede solicitar residencia directamente al llegar a naciones de América del Sur, África e incluso de Europa.
-
Petrobras envía un mensaje a los camioneros brasileños tras el colapso del combustible y revela un plan para tener diésel 100% nacional.
Este cambio ocurre en un contexto donde los estados buscan reforzar sus ingresos ante la necesidad de equilibrar las cuentas públicas.
- Para la gasolina, el ICMS pasó de R$ 1,37 a R$ 1,47 por litro, un aumento del 7,3%.
- En el diésel, la alícuota subió de R$ 1,0635 a R$ 1,12 por litro, representando un crecimiento del 5,31%.
Según especialistas, este aumento es uno de los principales responsables por el incremento inmediato en el precio de los combustibles en las bombas.
De acuerdo con la Federación Nacional del Comercio de Combustibles y de Lubricantes (Fecombustibles), el impacto para el consumidor final puede llegar a R$ 0,25 en el precio del litro de gasolina.
El aumento del petróleo y del dólar agrava el escenario
Otro factor que contribuye a la presión sobre los precios es el reciente aumento del petróleo en el mercado internacional. Entre diciembre de 2024 y enero de 2025, el barril de petróleo Brent, referencia global, subió de US$ 72 a US$ 76.
Los analistas prevén que la tensión política relacionada con sanciones a Irán y otros países productores puede mantener los precios elevados en los próximos meses.
El alza del dólar también ha influido directamente en el costo de los combustibles, dado que Brasil importa parte de lo que consume. En los últimos meses, la moneda americana superó la barrera de R$ 5,30, encareciendo aún más las importaciones.
Petrobras y refinerías privadas: políticas divergentes
Petrobras, el principal proveedor de combustibles del país, anunció que aún evaluará las condiciones del mercado antes de realizar nuevos reajustes.
En 2024, la estatal promovió pocos cambios en los precios: hubo solo un aumento en la gasolina y ninguno en el diésel.
Esta postura contrasta con la de las refinerías privadas, como la Refinería de Mataripe, controlada por Acelen, que sigue trasladando las oscilaciones del mercado internacional con más frecuencia.
Al final de diciembre de 2024, por ejemplo, Mataripe aumentó los precios de venta de la gasolina y del diésel, justificando el movimiento por el alza del dólar.
Este modelo de reajuste frecuente puede aumentar las disparidades regionales en los precios de los combustibles, dado que las refinerías privadas tienen un mayor peso en algunas regiones de Brasil, como el Nordeste.
Impactos en el consumidor y en la economía
Los aumentos de los combustibles tienen un efecto cascada en toda la economía, elevando los costos de transporte y logística y, en consecuencia, los precios de bienes y servicios. Para el consumidor, esto significa menos dinero en el bolsillo y mayor presión inflacionaria.
Los especialistas apuntan que el aumento de los combustibles también puede dificultar la reducción de las tasas de interés por parte del Banco Central, que necesita controlar la inflación antes de flexibilizar la política monetaria.
El papel del gobierno y la búsqueda de soluciones
Ante este escenario, el gobierno federal ha discutido alternativas para mitigar el impacto de los combustibles sobre la población.
Entre las opciones consideradas está la ampliación de subsidios para reducir los precios al consumidor, pero esta medida enfrenta resistencia debido a su alto costo fiscal.
Otra alternativa sería invertir en fuentes de energía renovables y fomentar el uso de vehículos eléctricos, una tendencia global que aún enfrenta desafíos estructurales en Brasil, como la falta de infraestructura para recarga.
Con la combinación de aumento del ICMS, aumento del petróleo y presión cambiaria, el escenario para los combustibles en 2025 exige atención tanto del gobierno como de la sociedad.
Los consumidores necesitan adaptarse a estos nuevos precios, mientras que el gobierno debe buscar soluciones sostenibles para mitigar los impactos y garantizar un futuro energético más equilibrado.
¿Y tú, crees que el precio de la gasolina puede superar R$ 10 por litro en 2025? ¡Comenta tu opinión!

Seja o primeiro a reagir!