Modelo inédito del interior de la Tierra revela estructuras similares a placas tectónicas a hasta 1.200 km de profundidad.
En 2024, investigadores de la ETH Zurich y del Caltech, con la participación del geofísico Andreas Fichtner, publicaron en la revista Scientific Reports un nuevo modelo sísmico de alta resolución del interior de la Tierra. El estudio combinó datos sísmicos globales con técnicas avanzadas de inversión de forma de onda completa para reconstruir con más precisión regiones profundas del manto terrestre que, hasta entonces, eran conocidas sobre todo de forma indirecta.
El análisis reveló la presencia de estructuras densas y alargadas que se comportan como placas tectónicas subducidas, localizadas a profundidades de aproximadamente 900 a 1.200 kilómetros. El dato llama la atención no solo por la profundidad, sino principalmente por la ubicación de estas estructuras, ya que varias aparecen bajo grandes océanos e interiores continentales donde no hay registro geológico de subducción compatible con los modelos tectónicos tradicionales, lo que abre una nueva discusión sobre la composición y la dinámica del manto inferior de la Tierra.
Técnica de inversión de forma de onda completa permitió reconstrucción más precisa del manto
El avance central del estudio está en el uso de la técnica conocida como inversión de forma de onda completa (full-waveform inversion), considerada uno de los enfoques más sofisticados de la geofísica moderna.
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Este método utiliza el comportamiento completo de las ondas sísmicas — incluyendo amplitud, frecuencia y tiempo de propagación — para inferir las propiedades físicas del interior del planeta. A diferencia de métodos tradicionales, que analizan solo partes de esta información, la inversión completa permite reconstruir imágenes mucho más detalladas del manto terrestre.
Para viabilizar este nivel de procesamiento, los investigadores utilizaron infraestructura de alto rendimiento, incluyendo supercomputadoras como el Piz Daint, capaz de procesar volúmenes masivos de datos sísmicos globales.
El resultado fue un modelo con resolución significativamente superior a los anteriores, revelando patrones hasta entonces invisibles.
Estructuras identificadas se asemejan a placas tectónicas subducidas
Las imágenes generadas muestran regiones de alta velocidad sísmica, generalmente asociadas a materiales más fríos y densos. Este tipo de firma es característico de placas tectónicas que han sido empujadas hacia el interior del planeta en zonas de subducción.

Estas placas, a lo largo de millones de años, se hunden en el manto y pueden alcanzar profundidades extremas. Lo que sorprendió a los investigadores fue el hecho de que algunas de estas estructuras aparecen en lugares donde no hay subducción activa conocida.
Entre las regiones destacadas, una de las más impresionantes está bajo el océano Pacífico, donde se han identificado estructuras profundas en este rango de 900 a 1.200 kilómetros.
Presencia en regiones inesperadas sugiere procesos geológicos más complejos
El descubrimiento no indica que estas estructuras surgieron de forma inexplicable, sino que los modelos actuales de la dinámica del manto pueden estar incompletos.
Existen algunas hipótesis para explicar estas formaciones:
- pueden ser restos de placas tectónicas antiguas, que se hundieron hace decenas o cientos de millones de años
- pueden haber sido transportadas lateralmente por corrientes de convección en el manto
- pueden representar fragmentos de eventos tectónicos que no están completamente registrados en la superficie
Este escenario refuerza la idea de que el interior de la Tierra es un sistema dinámico y complejo, con procesos que operan en escalas de tiempo muy superiores a la historia humana.
Profundidad de las estructuras revela dinámica a largo plazo del planeta
La franja entre 900 y 1.200 kilómetros de profundidad corresponde a regiones del manto inferior, cercanas a la llamada zona de transición. En esta región, la presión y la temperatura son extremadamente elevadas, lo que altera el comportamiento de los materiales.
La presencia de estructuras similares a placas a esta profundidad indica que partes de la corteza terrestre pueden permanecer preservadas en el interior del planeta por períodos extremadamente largos.
Este tipo de evidencia es fundamental para entender:
- cómo se transporta el calor desde el interior de la Tierra
- cómo evolucionan las placas tectónicas a lo largo del tiempo
- cómo la dinámica interna influye en fenómenos superficiales
Descubrimiento refuerza la importancia de la tomografía sísmica en la geofísica moderna
La tomografía sísmica, técnica utilizada para “ver” el interior de la Tierra, funciona de manera similar a exámenes médicos que utilizan ondas para mapear estructuras internas.
En el caso del planeta, los terremotos funcionan como fuentes naturales de ondas sísmicas, que atraviesan el interior de la Tierra y son captadas por sensores alrededor del mundo.
Al analizar cómo se propagan estas ondas, los científicos pueden inferir propiedades como:
- densidad
- temperatura
- composición de las rocas
Con el uso de la inversión de forma de onda completa, este proceso se ha vuelto aún más preciso, permitiendo identificar detalles que antes pasaban desapercibidos.
Metáfora utilizada por investigadores ilustra sorpresa ante los resultados
Durante la divulgación del estudio en medios como Live Science y Phys.org, los investigadores compararon el descubrimiento con la experiencia de un médico que, tras décadas estudiando el cuerpo humano, encuentra una estructura inesperada en el sistema circulatorio.
La analogía no representa una anomalía imposible, sino el impacto de observar patrones que no estaban previstos en los modelos existentes.
Este tipo de descubrimiento es común en áreas donde el conocimiento depende de inferencias indirectas, como es el caso de la geofísica profunda.
Resultados indican que los modelos actuales del manto pueden necesitar revisión
La presencia de estas estructuras en regiones no asociadas a zonas de subducción actuales sugiere que los modelos utilizados para describir el comportamiento del manto terrestre pueden necesitar ajustes.
Esto no invalida el conocimiento existente, sino que indica que:
- la dinámica del manto puede ser más compleja de lo que se imaginaba
- eventos tectónicos antiguos pueden haber dejado marcas profundas aún no totalmente comprendidas
- procesos de circulación interna pueden redistribuir material a lo largo de grandes distancias
Este tipo de revisión es parte natural del avance científico, especialmente en áreas donde la observación directa no es posible.
Estudio amplía comprensión sobre la historia geológica del planeta
Al revelar estructuras profundas asociadas a placas tectónicas antiguas, el estudio contribuye a reconstruir la historia geológica de la Tierra.
Estas evidencias ayudan a responder preguntas fundamentales, como:
- dónde fueron a parar las antiguas placas tras millones de años
- cómo ha evolucionado el interior del planeta a lo largo del tiempo
- qué procesos moldearon la configuración actual de la corteza terrestre
Cada nueva información obtenida a este nivel de profundidad amplía la comprensión sobre el funcionamiento del planeta como un sistema integrado.
Descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre lo que aún está escondido en el interior de la Tierra
A pesar del avance significativo representado por este modelo, los resultados también refuerzan una realidad central de la geofísica: gran parte del interior de la Tierra aún permanece desconocido.
Con el aumento de la capacidad computacional y el desarrollo de nuevas técnicas, es probable que otras estructuras inesperadas sean identificadas en los próximos años.
Ante esto, surge una cuestión que sigue abierta para la ciencia: ¿cuántas otras “capas ocultas” aún existen bajo nuestros pies, esperando ser reveladas por tecnologías que continúan evolucionando?

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