El Gobierno de São Paulo inauguró en Paulínia la mayor planta de biometano de Brasil, capaz de transformar residuos urbanos en energía renovable para abastecer industria y transporte, ampliando la producción de combustible sostenible en el país.
La inauguración de la mayor planta de biometano de Brasil marca un avance importante en la transición energética y en la economía circular en el país. Según un artículo publicado por Semil el 9 de marzo, el Gobierno de São Paulo puso en operación una nueva unidad en Paulínia que transforma residuos sólidos urbanos en energía renovable, creando nuevas oportunidades para la industria y el transporte y ampliando la oferta de combustibles sostenibles.
La ceremonia de inauguración contó con la presencia del gobernador Tarcísio de Freitas y de la secretaria estatal de Medio Ambiente, Infraestructura y Logística, Natália Resende. La nueva planta refuerza el protagonismo paulista en el desarrollo de soluciones energéticas limpias y consolida al estado como referencia nacional en la producción de biometano.
Actualmente, São Paulo ya concentra nueve de las diecinueve plantas de biometano en operación en Brasil, lo que representa aproximadamente 700 mil metros cúbicos por día (m³/día) de capacidad instalada. Con la nueva unidad inaugurada en Paulínia, el estado refuerza su estrategia de expandir el uso de energía renovable en sectores estratégicos de la economía.
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Además de contribuir a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, el emprendimiento también amplía la seguridad energética del país al diversificar la matriz energética. El combustible producido podrá abastecer diferentes segmentos de la industria y el transporte, sustituyendo combustibles fósiles y reforzando la agenda de sostenibilidad.
Paulínia se convierte en referencia nacional con la mayor planta de biometano de Brasil
La ciudad de Paulínia, en el interior paulista, pasa a albergar la mayor planta de biometano del país. La unidad fue instalada en un Ecoparque que sustituye un antiguo vertedero y integra un complejo ambiental orientado a la valorización de residuos.
La planta pertenece a OneBio y tiene capacidad nominal de 225 mil metros cúbicos por día, lo que representa aproximadamente un tercio de la capacidad instalada de biometano en el estado de São Paulo. Este volumen de producción equivale al consumo energético de más de 1.000 autobuses urbanos, evidenciando el potencial del combustible renovable para aplicaciones en el sector de movilidad.
El proyecto fue desarrollado mediante una asociación entre la empresa Edge, que posee 51% de participación, y Orizon Valorización de Residuos, responsable del 49% de la inversión. La producción será comercializada por Edge y ya está conectada a la infraestructura de distribución de gas canalizado.
En este primer momento, la unidad opera con cerca del 50% de la capacidad instalada, pero se espera alcanzar la operación plena a lo largo de 2026. La ampliación gradual de la producción permitirá expandir el uso del biometano como fuente de energía renovable para diversos segmentos productivos.
Cómo residuos urbanos son transformados en energía renovable
La producción de biometano ocurre a partir del aprovechamiento del biogás generado por la descomposición de residuos orgánicos en vertederos. Este proceso transforma un pasivo ambiental en recurso energético, fortaleciendo el concepto de economía circular.
En el Ecoparque de Paulínia, los residuos sólidos urbanos pasan por un proceso de degradación natural que libera biogás. Este gas es captado y enviado a un sistema de purificación que elimina impurezas y eleva la concentración de metano, transformando el biogás en biometano de alta calidad.
El combustible resultante posee características similares a las del gas natural, lo que permite su utilización en redes de distribución existentes. De este modo, puede ser utilizado tanto como energía renovable en procesos industriales como combustible para vehículos.
Este modelo reduce la emisión de gases de efecto invernadero y mejora la gestión de residuos urbanos. Al mismo tiempo, crea una nueva cadena productiva asociada a la generación de energía limpia, impulsando el desarrollo tecnológico y económico.
Expansión del biometano impulsa industria y transporte con combustible sostenible
El crecimiento de la producción de biometano abre nuevas perspectivas para la industria y el transporte, sectores que demandan gran cantidad de energía y tienen un impacto relevante en las emisiones de carbono.
En el sector industrial, el combustible puede sustituir al gas natural en procesos productivos, contribuyendo a la descarbonización de la actividad económica. Entre las aplicaciones están la generación de calor, la producción de fertilizantes y el abastecimiento de equipos industriales.
Ya en el sector de movilidad, el biometano puede ser utilizado como combustible para autobuses, camiones y flotas logísticas. Esto permite reducir significativamente las emisiones de contaminantes y ampliar el uso de energía renovable en el transporte de cargas y pasajeros.
Un ejemplo práctico de esta aplicación es el contrato firmado entre Edge y la empresa Unilever. El acuerdo prevé el suministro de biometano para una fábrica de jabones ubicada en Valinhos, en el interior paulista, con el objetivo de reducir la huella de carbono en los procesos industriales y posiblemente en las flotas de transporte. Este tipo de iniciativa demuestra cómo la integración entre el sector público y la iniciativa privada puede acelerar la adopción de combustibles sostenibles.
Políticas del Gobierno de São Paulo amplían el mercado de biometano
El avance del sector también está directamente relacionado con las políticas públicas implementadas por el Gobierno de São Paulo. El estado ha adoptado medidas regulatorias y incentivos para estimular la producción y el consumo de biometano.
En diciembre de 2025, la Agencia Reguladora de Servicios Públicos del Estado de São Paulo (ARSESP) publicó una norma que permite la interconexión de plantas de biometano a la red de gas canalizado. La medida establece que los costos de conexión sean remunerados exclusivamente por los proveedores mediante la llamada TUSD-Verde (Tarifa de Uso del Sistema de Distribución-Verde).
Esta regulación forma parte de las metas de la Política Estatal de Cambios Climáticos (PEMC) y del Plan Estatal de Energía (PEE 2050), que identifican al biometano como una de las principales alternativas para aumentar la participación de energía renovable en la matriz energética paulista.
Además, el gobierno estatal ha adoptado medidas como la simplificación del licenciamiento ambiental para nuevos proyectos e incentivos fiscales para vehículos movidos a gas natural o biometano. Estas iniciativas contribuyen a ampliar la utilización del combustible en la industria y el transporte.
Otra herramienta importante es la plataforma Conecta Biometano SP, que reúne a cerca de 125 participantes entre productores, distribuidores y comercializadores del sector. El objetivo es facilitar asociaciones y estimular nuevas inversiones.
Estudio apunta al potencial de crecimiento del biometano en São Paulo
Estudios realizados por la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (FIESP), con apoyo técnico de la Secretaría de Medio Ambiente, Infraestructura y Logística, apuntan que el potencial de producción de biometano en el estado es expresivo.
Según la investigación, São Paulo puede alcanzar un potencial de 6,4 millones de metros cúbicos por día de producción de biometano. Si este volumen se aprovecha plenamente, la cadena productiva podría generar hasta 20 mil empleos directos, indirectos e inducidos.
Gran parte de este potencial está concentrado en el sector azucarero-energético. Más del 80% de la producción posible podría generarse a partir del aprovechamiento de residuos de la producción de azúcar y etanol, como vinaza, torta de filtro, bagazo y paja.
Estos materiales pueden ser transformados en biogás y posteriormente purificados para generar biometano, ampliando el uso de energía renovable y fortaleciendo la sostenibilidad de la cadena productiva.
El estudio también señala beneficios ambientales importantes. La sustitución parcial de combustibles en el sector de transporte puede generar una reducción de hasta 16% en las emisiones de carbono en comparación con el diésel.
El futuro de la energía renovable pasa por el aprovechamiento inteligente de los residuos
La inauguración de la nueva planta en Paulínia muestra cómo el aprovechamiento de residuos puede convertirse en una solución estratégica para el desarrollo energético sostenible. Al transformar basura urbana en biometano, el estado crea valor económico a partir de materiales que antes representaban solo un desafío ambiental.
El proyecto refuerza el papel del Gobierno de São Paulo en la promoción de la transición energética y demuestra que políticas públicas bien estructuradas pueden estimular la innovación, las inversiones y la generación de empleos.
Con el avance de nuevas plantas y la expansión de la infraestructura de distribución, el biometano tiende a ganar cada vez más espacio como fuente de energía renovable. Esto podrá ampliar su utilización en la industria y el transporte, contribuyendo a reducir emisiones y hacer la economía más sostenible.
Las proyecciones indican que el estado puede superar 800 mil metros cúbicos por día de capacidad de producción hasta diciembre de 2026. En un horizonte más amplio, São Paulo también proyecta superar 1 millón de metros cúbicos por día hasta 2028, consolidándose como referencia nacional en la producción de combustibles renovables.
En este escenario, iniciativas como la planta inaugurada en Paulínia muestran que la economía circular puede ser uno de los pilares de la nueva matriz energética brasileña, combinando gestión de residuos, innovación tecnológica y producción de energía renovable para el futuro.



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