Restos preservados de grandes felinos foram localizados em cavernas do norte saudita e ajudam a reconstituir a presença histórica da espécie na região, hoje ausente da fauna local, além de levantar novas questões científicas sobre conservação e passado ambiental.
Investigadores identificaron, en cuevas del norte de Arabia Saudita, restos mortales de guepardos preservados de forma inusual, incluyendo siete individuos con tejidos parcialmente conservados y huesos atribuidos a otros 54 animales.
Según el portal AP News, el material fue localizado en un conjunto de cuevas en la región de Arar, cerca de la frontera con Irak, y proporciona nuevos datos sobre la presencia histórica de la especie en un área donde no se registra desde hace décadas.
De acuerdo con el estudio, las excavaciones se llevaron a cabo en cuevas subterráneas distribuidas por una extensa área del desierto saudita.
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Los análisis fueron conducidos por investigadores vinculados al Centro Nacional de Vida Silvestre de Arabia Saudita, que investigaron más de un centenar de cuevas a lo largo de dos años de trabajo de campo.
Hallazgos en cuevas del norte saudita

Durante las inspecciones, los científicos encontraron carcasas con diferentes niveles de preservación, desde huesos aislados hasta cuerpos con tejidos resecos aún adheridos.
En algunos casos, los restos presentaban ojos opacos y miembros contraídos, características compatibles con procesos de momificación natural descritos en la literatura científica.
Según los autores del estudio, el conjunto de hallazgos incluye individuos de diferentes edades, lo que sugiere que las cuevas fueron utilizadas a lo largo del tiempo por más de una generación de guepardos.
No obstante, el trabajo destaca que no es posible determinar, con los datos disponibles, si el lugar tuvo una función específica, como refugio recurrente o área de reproducción.
La paleontóloga Joan Madurell-Malapeira, de la Universidad de Florencia, que no participó en la investigación, afirmó en entrevista: “Es algo que nunca he visto antes”.
La declaración fue hecha en respuesta a las imágenes y descripciones presentadas por los autores del estudio.
Condiciones ambientales y preservación
La momificación se define como la preservación de cuerpos mediante la interrupción o fuerte desaceleración del proceso de descomposición.
Aunque es más conocida por ejemplos históricos asociados a Egipto antiguo, la literatura científica describe ocurrencias naturales en contextos específicos, como regiones glaciares, áreas desérticas y ambientes con poca variación térmica.
En el caso de las cuevas sauditas, los investigadores indican que el clima seco y la relativa estabilidad de temperatura y humedad en el interior de las cavidades pueden haber contribuido a la conservación de los tejidos.
Aun así, el estudio deja claro que no hay elementos suficientes para apuntar un mecanismo único responsable del proceso.
Además del ambiente, la preservación también depende de factores como la ausencia de carroñeros y la rápida deshidratación del cuerpo tras la muerte.
Según especialistas citados en la investigación, estas condiciones son raras en mamíferos de gran tamaño, lo que explica la escasez de hallazgos similares.
Fechados y divergencias de edad
Las estimaciones de edad de los restos varían según la fuente analizada.
Reportajes basados en el estudio mencionan un intervalo que va de aproximadamente 130 años a más de 1.800 años para parte del material encontrado.
Ya el artículo científico publicado en la revista Communications Earth & Environment presenta resultados de datación por radiocarbono que apuntan a un rango más amplio.
De acuerdo con los datos calibrados, algunas muestras tienen edad estimada entre aproximadamente 127 años y más de 4.200 años antes del presente.
Los autores destacan que estas diferencias reflejan tanto el conjunto limitado de muestras datadas como el uso de metodologías distintas a lo largo del análisis.
El estudio no afirma que todos los individuos encontrados pertenezcan al mismo período histórico.
¿Por qué tantos guepardos en el mismo lugar?
Una de las principales cuestiones planteadas por el trabajo se refiere a la concentración inusual de restos de guepardos en un mismo sistema de cuevas.
Hasta el momento, los investigadores afirman no haber evidencias concluyentes que expliquen este acumulado.
Entre las hipótesis consideradas está la posibilidad de que las cuevas hayan servido como refugio temporal o área de crianza de cachorros, práctica conocida en algunos felinos.
Esta interpretación, sin embargo, se presenta como una posibilidad, y no como conclusión, por los autores del estudio.
Los análisis de cráneos y huesos permitieron identificar individuos adultos, subadultos y cachorros entre los restos.
Aun así, los propios investigadores destacan que estos datos, aislados, no esclarecen el motivo de la presencia recurrente de los animales en el lugar.
ADN antiguo e implicaciones científicas
Además de la preservación física, parte del material permitió la extracción y análisis de ADN, algo poco común en casos de momificación natural de grandes felinos.
Según el estudio, los perfiles genéticos obtenidos indican afinidad con poblaciones modernas de guepardos de Asia y del noroeste de África.
Los autores explican que los ejemplares más recientes analizados se acercan genéticamente al guepardo asiático.
Ya los individuos más antiguos presentan mayor similitud con poblaciones africanas.
Estos resultados se describen como relevantes para reconstruir la historia poblacional de la especie en la región.
De acuerdo con los investigadores, este tipo de información puede contribuir, en el futuro, a discusiones sobre conservación y posibles programas de reintroducción.
El estudio, sin embargo, no propone acciones prácticas ni establece plazos o planes concretos en este sentido.
Desaparición regional y contexto actual
Registros históricos y estudios zoológicos indican que los guepardos ya ocuparon una extensa área de África y de la Asia.
Actualmente, la especie vive en una fracción reducida de su distribución original, estimada por especialistas en alrededor del 9% del área histórica.
En la Península Arábiga, no hay registros confirmados de guepardos en estado salvaje desde hace varias décadas.
Investigaciones anteriores asocian esta desaparición a factores como la pérdida de hábitat, presión de caza y disminución de presas.
Para Ahmed Al Boug, investigador del Centro Nacional de Vida Silvestre de Arabia Saudita y autor del estudio, el descubrimiento de restos tan bien preservados en esa parte del mundo es “completamente sin precedentes”.
La evaluación fue realizada en comunicación por correo electrónico a periodistas.

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