Fabricantes alertan sobre riesgo de desindustrialización si el gobierno acepta reducir tarifas de importación de coches eléctricos e híbridos desmontados.
La industria automotriz brasileña puede revisar los R$ 180 mil millones previstos en inversiones hasta 2030 si el gobierno federal acepta la solicitud del fabricante chino BYD para reducir impuestos sobre la importación de kits de vehículos semielaborados. La advertencia fue realizada por el presidente de Anfavea, Igor Calvet, en una entrevista con Estadão.
La propuesta será analizada por Camex (Cámara de Comercio Exterior) el próximo día 30, víspera de la aplicación de nuevas tarifas comerciales por parte de los Estados Unidos. El sector teme un desequilibrio competitivo si Brasil flexibiliza sus barreras comerciales en pleno escenario de retracción productiva y aumento de las importaciones.
Un escenario de riesgo para la industria automotriz brasileña
La BYD solicitó la reducción del impuesto de importación para kits SKD (semi desmontados) y CKD (completamente desmontados) utilizados en el ensamblaje de vehículos en su nueva fábrica en Camaçari (BA). Los porcentajes pasarían de los actuales 20% para híbridos y 18% para eléctricos a solo 10% y 5%, respectivamente.
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Si se aprueba, la medida podría abrir el camino para que los vehículos ensamblados parcialmente en Brasil sean clasificados como “producción nacional”, generando lo que Calvet define como “maquiladoras”, es decir, operaciones de simple ensamblaje sin valor agregado real a la cadena industrial brasileña.
La industria automotriz brasileña ya siente los impactos
Según Anfavea, solo en el primer semestre de 2025, 228 mil vehículos importados fueron matriculados en el país —el equivalente a la producción de una fábrica de tamaño mediano a grande. En el mismo periodo, la producción nacional cayó 6,5% y las ventas al por menor retrocedieron 10% en relación a 2024. Más de 600 empleos se perdieron en junio.
Para Calvet, la aprobación del pedido de BYD sería incoherente con la política industrial anunciada por el propio gobierno, que prioriza el fortalecimiento de la producción nacional, el uso de biocombustibles y el apoyo a la industria de autopartes.
¿Producción o ensamblaje? El debate sobre la nacionalización
Uno de los puntos más sensibles es el concepto de “producción”. Con la reducción de tarifas para kits desmontados, el país corre el riesgo de registrar como producción local aquello que, en la práctica, es solo ensamblaje final. Esto traería perjuicios a la industria de autopartes, que responde por aproximadamente R$ 50 mil millones de las inversiones proyectadas hasta 2030.
Además, Anfavea advierte sobre la posibilidad de “saqueo del mercado brasileño con fachada de producción nacional”, generando competencia desleal con fabricantes ya instalados y comprometidos con producción integral en el país.
La geopolítica de las tarifas y el peso de la decisión brasileña
La solicitud de BYD ocurre en un momento crítico del comercio global. Con los EE. UU. a punto de elevar tarifas contra productos chinos, Brasil se ve presionado a adoptar una posición estratégica. Según Anfavea, incluso China cobra 15% sobre importaciones de kits desmontados, porcentaje superior al que BYD pide para Brasil.
La decisión de Camex tendrá efectos directos en la competitividad del sector, en el empleo industrial y en la soberanía tecnológica de la industria automotriz brasileña.
¿Crees que Brasil debería proteger su industria o abrir el mercado a nuevos jugadores como BYD? Comenta abajo y participa en el debate.

Questão sensível! Realmente as grandes montadoras tradicionais abusam dos preços e da falta de qualidade e tudo isso é amplificado pelos altos impostos. Por outro lado sabemos que essas empresas com a produção nacional, garantem empregos diretos e indiretos, coisa que não aconteceria com a montagem de carros a partir de kits importados: isso diminuiria em parte os empregos diretos nas montadoras e seria um caos nos empregos indiretos!
Qual a solução: em 1° lugar o governo desoneração a folha de pagamento, reduzir impostos e assim realmente desoneração o valor final do produto e em 2° lugar, mas não menos importante, as montadoras terem vergonha cara e pararem de explorar o brasileiro. E, em último lugar, (mais fácil falar do que fazer), o consumidor nacional boicotar os preços abusivos! Lei da oferta e da procura é bidirecional!
Acho que deve abrir o mercado visto que as indústrias brasileiras (?), mesmo com todos os incentivos não diminuem os preços dos veículos. Aliás, tb não melhoram designer, segurança e só enchem de penduricalho.
Chega de carros super caros. BYD entrega mais por muito menos. Traz igualdade e eficiência.
Vc não sabe o que fala amigo, o custo de produção no Br e impostos são muito elevados. Va trabalhar na China como escravo para ver se é bom…