En La Crete, Alberta, el canadiense Antoine Moses realizó la siembra de más de 1,3 millones de plántulas a lo largo de los años y alcanzó 23.060 árboles en menos de 24 horas, para combatir la deforestación y los cambios climáticos, provocando repercusión mundial y reconocimiento del Guinness World Records.
Un gesto simple transformó la rutina de un joven canadiense en un fenómeno global.
Mientras muchos discuten soluciones para los cambios climáticos, Antoine Moses decidió actuar. Camina prácticamente solo por áreas naturales de Canadá plantando plántulas de árboles todos los días.
Lo que parecía solo un trabajo de verano se convirtió en una misión de vida y un ejemplo que llama la atención por la escala y la disciplina.
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Caminatas diarias con pala, sacos de plántulas y un objetivo claro
Las escenas se repiten a diario en la región de La Crete, en Alberta.
Antoine recorre senderos y áreas de reforestación con dos grandes sacos atados a la cintura, una pala en las manos y cientos de plántulas listas para ser plantadas.
El movimiento es rápido. Hace un agujero preciso en el suelo e inserta cada plántula en cuestión de segundos. La agilidad impresiona y el ritmo es casi de maratón.
El detalle que más llama la atención es la constancia. No es una acción aislada, sino un trabajo continuo que se extiende por años.

Más de 1,3 millones de árboles plantados a lo largo de los años
A lo largo de la trayectoria, Antoine afirma haber plantado ya más de 1,3 millones de plántulas en diferentes regiones de Canadá.
El número es expresivo y coloca al joven entre los mayores plantadores individuales del país.
Aunque no contabiliza cada unidad de forma exacta actualmente, asegura que el volumen supera esa marca.
El impacto ambiental acumulado a lo largo del tiempo es significativo, especialmente en áreas que han sufrido tala o incendios.
Récord mundial con 23.060 árboles en menos de 24 horas
El 17 de julio de 2021, Antoine realizó un logro que elevó aún más su historia.
Plantó 23.060 plántulas de árboles en menos de 24 horas, estableciendo un nuevo récord mundial.
El reconocimiento oficial por parte del Guinness World Records llegó en octubre de 2022.
El número superó el récord anterior de 15.170 árboles, establecido en 2001 por el también canadiense Kenny Chaplin.
El resultado sorprendió por la intensidad física y la resistencia necesaria para mantener el ritmo durante casi un día entero.
Cómo funciona el sistema de reforestación en Canadá
El trabajo de Antoine sucede dentro de un contexto mayor de reforestación en el país.
Las leyes canadienses determinan que grandes industrias que realizan tala o quema de áreas forestales deben replantar durante el verano.
Después de la explotación de la tierra, las empresas reciben cuotas o contratos para replantar árboles.
Estas empresas proporcionan las plántulas, generalmente con uno o dos años de edad, y facilitan el material necesario para que plantadores profesionales o voluntarios realicen el trabajo.
Las plántulas son entregadas en el terreno y plantadas una a una con equipos específicos.
Aunque reconoce que el modelo no es perfecto desde el punto de vista ambiental, Antoine defiende que el replantado es crucial para las próximas generaciones y para reducir la presión sobre los bosques nativos antiguos.
De trabajo de verano a misión de vida
Antoine comenzó a plantar árboles aún como estudiante, en un trabajo de verano.
La experiencia lo marcó profundamente. Regresó en los años siguientes y nunca más se detuvo.
Hoy, además de su trabajo en el campo, también dedica tiempo a las redes sociales, donde responde preguntas sobre técnicas de siembra, mejores lugares para reforestación y motivaciones personales.
La iniciativa ganó fuerza justamente al mostrar que un acción individual, repetida miles de veces, puede generar un impacto real.
La historia de Antoine Moses demuestra que la consistencia y el propósito pueden transformar una actividad común en un movimiento inspirador. En un momento en que los cambios climáticos están en el centro del debate global, su ejemplo refuerza que las actitudes prácticas siguen siendo esenciales.
¿Crees que iniciativas individuales como esta pueden influir en políticas ambientales más amplias? Deja tu opinión en los comentarios.


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