Ley del Faro, creada por la Ley 14.071/2020 y en vigor desde abril de 2021, define cuándo encender el faro bajo o DRL en las carreteras, estandariza la conducta en pista simple, castiga a quienes incumplen con multa media y cuatro puntos, pero prioriza la visibilidad y la prevención de accidentes en todo el territorio nacional.
La Ley del Faro, apodo de la Ley 14.071/2020, ya es válida en todo Brasil desde abril de 2021 y vuelve al centro del debate al dejar más claras las reglas de uso del faro bajo o del DRL en las carreteras. La norma actualiza el Código de Tránsito Brasileño para aumentar la visibilidad de los vehículos y reducir el riesgo de colisiones en carreteras cada vez más concurridas.
En la práctica, la Ley del Faro hace que el faro bajo durante el día sea obligatorio en carreteras de pista simple fuera de las zonas urbanas para vehículos que no cuentan con DRL, deja el uso opcional en pistas dobles y considera infracción media el incumplimiento de esta regla, con multa de R$ 130,16 y un aumento de cuatro puntos en la CNH para conductores distraídos que no enciendan la iluminación donde se requiere.
Qué es la Ley del Faro y qué cambió en el Código de Tránsito
La Ley 14.071/2020, conocida como Ley del Faro, modificó el Código de Tránsito Brasileño con un enfoque directo en la seguridad vial en carreteras.
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La actualización tuvo en cuenta el aumento del flujo de coches, motos, camiones y autobuses en carreteras de pista simple y doble, además de la creciente presencia de tecnologías como la luz de conducción diurna, el DRL.
El objetivo central de la Ley del Faro es estandarizar el comportamiento de los conductores en las carreteras para que todos puedan ver y ser vistos con suficiente anticipación.
En lugar de dejar la decisión al «instinto» del conductor, la legislación define con precisión cuándo se deben encender los faros bajos o el DRL, reduciendo dudas y confusiones en el tráfico.
Además de detallar el uso de la iluminación, la Ley del Faro refuerza que la prioridad es la prevención, y no solo la sanción.
La norma busca orientar al conductor sobre cómo hacerse más visible en diferentes escenarios de tráfico, clima e iluminación, especialmente en tramos críticos donde una reacción tardía puede costar vidas.
Cuándo encender el faro bajo o el DRL durante el día
El gran cambio práctico de la Ley del Faro radica en la rutina de quienes conducen en carreteras. En carreteras de pista simple, fuera del perímetro urbano, el faro bajo encendido durante el día es obligatorio para vehículos que no cuentan con DRL.
La intención es aumentar el contraste entre el vehículo y el entorno, incluso en días claros, para que sea percibido a larga distancia.
En carreteras de pista doble, el uso del faro bajo durante el día se considera opcional.
Aun así, la recomendación es clara: en tramos con tráfico intenso, curvas cerradas, pendientes, descensos o historial de accidentes, mantener el faro bajo encendido es una medida simple que mejora la lectura del tráfico por todos los usuarios de la vía.
Por la noche, no hay margen para la duda. La Ley del Faro refuerza que el faro bajo debe permanecer encendido en cualquier vía abierta a la circulación, ya sea urbana o rural.
La misma regla se aplica para túneles, pasos subterráneos y cualquier situación de baja visibilidad, como lluvia intensa, niebla o bruma, independientemente de la hora.
En estos escenarios, la legislación exige que la iluminación frontal permita que el vehículo no solo vea la pista, sino también sea visto a una distancia segura, reduciendo sorpresas repentinas, frenadas bruscas y maniobras de emergencia.
Multa de R$ 130,16 y cuatro puntos para quienes incumplen la Ley del Faro
El incumplimiento de la principal obligación de la Ley del Faro en carreteras de pista simple fuera de las áreas urbanas configura una infracción de naturaleza media.
Quien circule sin el faro bajo encendido durante el día, cuando el DRL no está presente o no es suficiente, está sujeto a una multa de R$ 130,16 y cuatro puntos en la CNH.
Esta sanción se activa específicamente en las situaciones en que la ley determina el uso obligatorio del faro bajo.
Es decir, el enfoque está en las carreteras de pista simple fuera del perímetro urbano, donde el riesgo de colisiones frontales y laterales es mayor por el compartir el mismo carril entre flujos opuestos.
La multa establecida por la Ley del Faro se suma a las demás responsabilidades del conductor, como mantener el vehículo en buenas condiciones y respetar las velocidades, señalizaciones y adelantamientos.
Más que castigar, el valor y los puntos funcionan como un recordatorio financiero y administrativo de que negligenciar la visibilidad puede resultar costoso, tanto en el bolsillo como en la seguridad.
Beneficios de la Ley del Faro para la seguridad en las carreteras
Los beneficios esperados de la Ley del Faro se concentran en la reducción de accidentes graves en carreteras, especialmente colisiones frontales y laterales, típicas de pistas simples.
Faros bajos encendidos durante el día aumentan el contraste entre el vehículo y el escenario circundante, facilitando la identificación por otros conductores y peatones, incluso bajo sol fuerte.
Estudios internacionales citados en el debate sobre la Ley del Faro indican que el uso de luces diurnas mejora el tiempo de reacción al identificar un vehículo que se aproxima en adelantamientos, intersecciones y curvas cerradas.
En las carreteras brasileñas, muchas de ellas de pista simple y con un intenso tráfico de carga y pasajeros, esa anticipación de segundos puede significar la diferencia entre una maniobra segura y un accidente grave.
Entre las ganancias señaladas por la aplicación de la Ley del Faro están:
- Mejor percepción de vehículos a larga distancia, reduciendo sustos y maniobras bruscas.
- Apoyo en clima adverso, como lluvia, niebla o bruma, incluso durante el día.
- Establecimiento de una conducta estandarizada, lo que facilita la lectura del tráfico por conductores de diferentes experiencias.
- Reducción de colisiones frontales y laterales en carreteras de pista simple, con tendencia a la disminución de la gravedad de los accidentes.
El mantenimiento de los faros es parte del cumplimiento de la Ley del Faro
Cumplir con la Ley del Faro no depende solo de recordar encenderlo. También depende del estado del sistema de iluminación del vehículo.
Lámparas fundidas, faros desalineados o con lentes opacas comprometen la visibilidad y pueden generar autuaciones, incluso cuando el conductor intenta seguir la norma.
Por eso, la recomendación es que el conductor adopte una rutina básica de verificación, especialmente para quienes circulan frecuentemente por carreteras:
- Verificar si todas las lámparas delanteras encienden correctamente.
- Comprobar si el faro bajo ilumina la pista de manera eficiente, sin deslumbrar a quienes vienen en sentido contrario.
- Observar si las lentes de los faros no están amarillentas, agrietadas o muy opacas.
- Evaluar si el sistema eléctrico no presenta fallas, oscilaciones o apagones momentáneos.
Mantener el conjunto óptico en buen estado es tan importante como respetar la Ley del Faro en sí.
Además de evitar multas, esto mejora la visibilidad del conductor y hace que el vehículo sea más predecible para los demás usuarios de la vía.
Coches con DRL: cuándo la luz diurna sustituye al faro bajo
La Ley del Faro también considera la evolución tecnológica de la flota. Vehículos equipados con luces de conducción diurna, el DRL, pueden usarlas en sustitución del faro bajo durante el día en carreteras de pista simple fuera del área urbana.
El DRL fue diseñado precisamente para mejorar la visibilidad diurna y suele encenderse automáticamente al arrancar el motor.
Aun así, la presencia de DRL no libera al conductor de usar el faro bajo en situaciones críticas.
Hay escenarios en los que la iluminación principal continúa indicada u obligatoria:
- Por la noche, el faro bajo es obligatorio para todos, con o sin DRL.
- En túneles y pasos subterráneos, la iluminación principal debe activarse por exigencia legal.
- En lluvia intensa, niebla o bruma, el faro bajo aumenta la seguridad incluso con el DRL encendido.
- En vías urbanas mal iluminadas, el faro bajo ayuda a identificar obstáculos, peatones y ciclistas.
Para vehículos sin DRL, la regla permanece estricta en las carreteras de pista simple fuera de los perímetros urbanos: el faro bajo debe permanecer encendido durante el día.
En cualquier caso, el objetivo central de la Ley del Faro es aumentar la visibilidad del vehículo, reducir riesgos y promover un tráfico más seguro en las carreteras brasileñas.
¿Ya te has acostumbrado a encender el faro cada vez que entras en carreteras o todavía tienes dudas sobre cuándo la Ley del Faro exige el uso del faro bajo o del DRL?

Falo não só como motorista mas também como pedestre, quando atravesso a rua principalmente na rodovia onde moro, quando o farol está acesso é muito mais fácil de ver o carro e a distância que está.
Pra que farol de dia que já tá claro e só para roubar o povo
Os buraco ninguém quer tampar
Só os políticos e todos os representantes, não enxergam os buracos,os quebra mola ,falta de todos os tipos de sinalização em todos território nacional. E uma lei para tirar dinheiro da população!