Los meros, grandes peces marinos, están críticamente amenazados de extinción en Brasil. Descubre cómo viven, por qué pueden desaparecer y qué hace el Proyecto Meros de Brasil para protegerlos.
La especie de pez conocida como meros, imponentes habitantes de los mares tropicales y subtropicales del Atlántico, enfrenta un declive dramático de sus poblaciones en Brasil.
Estos gigantes marinos, que pueden superar los 2,5 m de longitud y pesar más de 400 kg, están críticamente amenazados de extinción debido a la pesca, contaminación y destrucción de hábitats.
Para revertir este cuadro, el Proyecto Meros de Brasil reúne instituciones e investigadores en acciones de investigación, educación y conservación de la especie y su entorno.
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Todo sobre los meros, peces gigantes amenazados de extinción
Los meros, científicamente llamados Epinephelus itajara, pertenecen a la familia Epinephelidae, la misma de otras garoupas y chernes.
También reciben nombres populares como bodete, canapú, badejão, merote e incluso «señor de las piedras», en referencia a la traducción tupí-guaraní y a su hábito de vivir cerca de costones rocosos y arrecifes.
A pesar de su porte impresionante, estos peces son considerados dóciles y curiosos, llegando a permitir aproximaciones orientadas por buceadores en algunas áreas.
Los meros juveniles se refugian en manglares, aprovechando las raíces como protección y fuente de alimento.
Con el tiempo, migran al mar abierto, ocupando arrecifes rocosos, naufragios, pilares de puentes y estructuras artificiales. Estos ambientes ofrecen cavidades y escondites donde los peces buscan refugio y alimento.

Ciclo de vida y reproducción
La reproducción de los meros ocurre en grandes agregaciones reproductivas, formadas entre diciembre y marzo en los hábitats costeros.
Durante este período, machos y hembras se reúnen en lugares específicos para la desove, con las hembras liberando millones de óvulos, fertilizados externamente por los machos.
Los juveniles pasan entre 35 y 80 días en los sistemas de corrientes marinas antes de establecerse en áreas costeras donde continuarán su desarrollo.
Curiosamente, los meros nacen como hembras y algunos se convierten en machos más tarde en la vida, generalmente entre 6 y 8 años, cuando se vuelven sexualmente activos.
Alimentación: predadores de tope
Como predadores tope de la cadena alimentaria, los meros se alimentan de crustáceos como cangrejos, cangrejos de río, langostas y camarones.
También consumen peces que viven cerca de los fondos marinos, como rayas, bagres, peces globo y pulpos, además de tortugas marinas en algunas situaciones.
Declive poblacional y amenazas
A lo largo de los últimos 65 años, las poblaciones de meros en Brasil han sufrido una reducción superior al 80%, un declive que preocupa a científicos y conservacionistas.
Este retroceso ocurre debido a la sobrepesca, de la contaminación marina, de la degradación de manglares y de la destrucción de los arrecifes que sirven de refugio y alimento.
A pesar de ser un pez de gran porte y sin depredadores naturales significativos en las aguas brasileñas, su lenta tasa de crecimiento y maduración tardía aumentan su vulnerabilidad frente a la intervención humana.
En 1994, los meros fueron incluidos en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como Críticamente en Peligro (CR).
En Brasil, este estatus permanece tras la evaluación de 2020, reafirmando que la especie aún corre el riesgo de desaparecer sin acciones de protección continuas.
Protección legal y prohibición de la pesca
En Brasil, la captura, el transporte y la comercialización de meros están prohibidos desde 2002, conforme a la Ordenanza IBAMA nº 121.
Esta medida tiene como objetivo reducir la presión de pesca sobre la especie y permitir la recuperación gradual de sus poblaciones.
Sin embargo, solo la prohibición no ha sido suficiente para recuperar los números.

La alta mortalidad, agravada por la pesca ilegal y la pérdida de hábitats, sigue siendo un gran desafío para los esfuerzos de conservación.
Proyecto Meros de Brasil: ciencia y compromiso
Creado en 2002 por un grupo de investigadores, el Proyecto Meros de Brasil busca formar una red amplia de instituciones y personas comprometidas con la preservación y la recuperación de los meros y de los ambientes marinos brasileños.
Actualmente, el proyecto está presente en nueve estados brasileños y 37 municipios, promoviendo investigaciones científicas, educación ambiental y acciones de comunicación orientadas a la conservación de los océanos y costeros.
Con la participación de universidades, ONG, buceadores, pescadores y voluntarios, la iniciativa busca difundir conocimiento sobre los meros, movilizar a la sociedad e influir en políticas públicas que favorezcan la recuperación de esta especie única.
¿Cómo todos pueden ayudar a los meros?
Para revertir el declive y la extinción de los meros, el proyecto destaca acciones simples que cualquier persona puede realizar.
Esto incluye proteger los hábitats naturales, como manglares y arrecifes; reducir la contaminación, cuidando de los desechos y de las aguas residuales; y no capturar, comercializar o consumir especies amenazadas.
La conservación de los meros no es solo una cuestión biológica, sino también cultural y ambiental, ya que preserva un vínculo clave de los ecosistemas marinos y un símbolo natural de la costa brasileña.
Los meros representan mucho más que peces gigantes del fondo del mar.
Son parte fundamental de la vida costera y marina, manteniendo el equilibrio ecológico e inspirando proyectos científicos y de conservación.
A pesar de estar amenazados, esfuerzos como el Proyecto Meros de Brasil muestran que, con ciencia, educación y participación de la sociedad, es posible proteger especies tan majestuosas como los meros y garantizar que las generaciones futuras también puedan conocer a estos gigantes de los océanos.
Con información del sitio Meros de Brasil.


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