Estados Unidos Desplazan Buques, Aviones y un Submarino al Caribe, Mientras Maduro Mobiliza Milicianos y Tensión Militar Aumenta en América del Sur
Esta semana, los Estados Unidos enviaron al mar del Sur del Caribe buques de guerra, aviones, al menos un submarino y alrededor de 4.000 militares. El movimiento ocurrió cerca de la costa de Venezuela y fue divulgado por las agencias Reuters y Associated Press.
El gobierno estadounidense afirmó que la movilización tiene como objetivo combatir carteles de drogas que operan en la región.
Estarían llevando drogas de América del Sur a los EE. UU. Lo más importante, según analistas, es que la medida también sirve como un aviso político al gobierno de Nicolás Maduro.
-
Cúpula global con más de 40 países presiona a Irán por el bloqueo en el Estrecho de Ormuz y alerta sobre el impacto directo en el petróleo, los alimentos y la economía mundial.
-
Rusia rompió el bloqueo marítimo de Estados Unidos para enviar petróleo a Cuba y ahora ya carga un segundo barco mientras Trump dice que «Cuba es la próxima» en una posible acción militar contra la isla.
-
España desafía a EE. UU. y cierra el espacio aéreo para operaciones contra Irán, elevando la tensión global y provocando una amenaza de ruptura comercial.
-
Mientras ningún otro país fabrica tanques en América Latina, Argentina activa el TAM 2C-A2 y plantea una curiosidad sobre el atraso tecnológico de la región.
“Misiles No Combaten Carteles”
El científico político Carlos Gustavo Poggio, profesor del Berea College, en EE. UU., considera improbable que el arsenal esté destinado únicamente a combatir el narcotráfico.
“Los misiles no son para combatir carteles de drogas”, dijo en una entrevista a g1. Destacó que no tiene sentido usar un misil Tomahawk contra organizaciones criminales.
“No tiene sentido lanzar un Tomahawk [misil guiado lanzado desde buques de guerra que puede viajar cientos de kilómetros] a un cartel“, afirmó.
Según Poggio, los carteles utilizan rutas terrestres, pequeñas embarcaciones o lanchas rápidas, y no buques de guerra o aviones militares.
Por lo tanto, para él, el despliegue de fuerzas es efectivo para atacar o invadir un país, y no para desmantelar carteles.
Recompensa contra Maduro
El gobierno de Trump ha aumentado la presión contra el presidente venezolano. Al justificar el envío de los buques, la vocera Karoline Leavitt llamó a Maduro “fugitivo”, “narcoterrorista” y “no legítimo”. Afirmó que los EE. UU. utilizarían “toda la fuerza” contra el régimen.
A principios de agosto, Washington anunció una recompensa de US$ 50 millones, equivalente a R$ 275 millones, por información que conduzca a la captura o condena de Maduro.
El Departamento de Justicia estadounidense acusa al presidente venezolano de conspirar con narcoterrorismo, traficar drogas, importar cocaína y usar armas en crímenes relacionados con el tráfico.
Además, afirma que Maduro lidera el llamado Cartel de los Soles, clasificado como organización terrorista internacional.
Respuesta de Venezuela
En reacción, Nicolás Maduro anunció la movilización de 4,5 millones de milicianos. Afirmó que el objetivo es combatir lo que llamó “amenazas” de Estados Unidos.
La decisión de Washington preocupa por la posibilidad de una escalada militar. Poggio recordó que, si ocurre una invasión, será la primera vez que los EE. UU. atacarían directamente a un país de América del Sur.
El Poderío Americano
El despliegue incluyó tres destructores equipados con el sistema Aegis, tres buques de desembarco anfibio, aviones espías P-8 Poseidon y al menos un submarino.
Según Poggio, este efectivo tiene alta capacidad ofensiva y puede transportar divisiones terrestres enteras. Reforzó que la movilización muestra una disposición militar de Washington más allá del discurso político.
Militarización como Política
Trump se ha mostrado adepto del uso de las Fuerzas Armadas en situaciones de crisis. Poggio recordó que el ex-presidente ya defendió la presencia de la Guardia Nacional en ciudades como Los Ángeles y Washington para contener protestas y crímenes.
Esta visión explica, según él, la decisión de equiparar carteles de drogas a grupos terroristas. “Las organizaciones criminales no son organizaciones terroristas.
No tiene sentido confundir una con otra”, afirmó. Sin embargo, esta clasificación garantiza más prerrogativas legales al gobierno estadounidense.
Cartel de los Soles
El Cartel de los Soles es señalado por Washington como liderado por altos oficiales del Ejército de Venezuela.
Relatos de la prensa latinoamericana indican que el grupo facilita rutas de drogas para carteles como el mexicano de Sinaloa y el venezolano Tren de Aragua.
El gobierno de Trump intensificó la presión al designar al cartel como organización terrorista. Algunos países de América del Sur siguieron el ejemplo. Ecuador, gobernado por Daniel Noboa, fue el primero.
Justo después, Paraguay, bajo el presidente Santiago Peña, adoptó una medida similar. Este viernes (22), Guyana también anunció la misma decisión.
Para Poggio, esos gobiernos buscan alinearse a Trump. Señaló que Ecuador y Paraguay son liderados por opositores al chavismo, mientras que Guyana enfrenta una disputa territorial con Caracas por la región de Essequibo.
El Arsenal de Venezuela
A pesar del tono de enfrentamiento, Venezuela enfrenta serios límites en su capacidad militar. El Instituto Internacional para Estudios Estratégicos (IISS) divulgó un informe apuntando “capacidades restringidas” y “problemas de preparación” en las Fuerzas Armadas venezolanas.
Las sanciones internacionales, el aislamiento regional y la prolongada crisis económica dificultaron la compra de armas modernas y nuevas tecnologías. Con esto, la estrategia militar del país se ha apoyado en reparaciones y modernizaciones de equipos antiguos.
Según el IISS, tanto la Fuerza Aérea como la Armada enfrentan problemas de preparación. Aunque poseen algunos sistemas considerados relativamente modernos, la real capacidad de uso sigue siendo incierta.
Convergencia de Presiones
La tensión entre Caracas y Washington combina acusaciones criminales, desplazamiento militar y disputas regionales.
Para los especialistas, la clasificación de Maduro como líder de un cartel terrorista amplía la base legal para acciones más duras de los EE. UU.
Al mismo tiempo, países vecinos aprovechan la ofensiva americana para reforzar sus propios intereses, ya sea por antagonismo político, ya sea por disputas fronterizas.
Lo más importante, sin embargo, es que la crisis amplía el riesgo de un enfrentamiento inédito en América del Sur, en medio de una Venezuela debilitada militarmente y un gobierno de Trump que apuesta por mostrar fuerza.
Con información de G1.

-
-
2 pessoas reagiram a isso.