La caverna más antigua del mundo, ubicada en Australia, puede haberse formado hace cerca de 340 millones de años, período en el que los continentes aún estaban unidos y los dinosaurios ni siquiera existían, revelando pistas raras de la historia geológica del planeta
¿Te imaginas caminar por la caverna más antigua del mundo, que ya existía cuando la Tierra tenía un rostro completamente diferente? Sin dinosaurios. Sin continentes separados. Solo un planeta dominado por mares antiguos y paisajes en transformación.
Este escenario ayuda a explicar el impacto causado por las Jenolan Caves, un sistema de cuevas ubicado en Australia que puede haberse formado hace aproximadamente 340 millones de años.
Para muchos geólogos, este número coloca el lugar entre los sistemas subterráneos más antiguos ya identificados. El descubrimiento no solo sorprendió a los investigadores, sino que también cambió completamente la forma en que los científicos ven la formación de cuevas abiertas.
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Durante décadas, los especialistas creyeron que estas estructuras eran mucho más jóvenes. Pero un estudio realizado en 2006 trajo evidencias que cambiaron esta historia.
El gigantesco laberinto subterráneo en Australia que guarda más de 300 entradas y ambientes geológicos diferentes
Las cuevas se encuentran en una región montañosa del estado de Nueva Gales del Sur, dentro del área administrativa de Oberon Council.
Lo que existe allí no es solo una cueva aislada. Se trata de un enorme sistema subterráneo formado por una red compleja de galerías naturales.
Los investigadores ya han identificado más de 300 entradas conocidas que conducen a diferentes cámaras y túneles.
Cada área presenta características propias. Algunas cuevas tienen ríos subterráneos activos que continúan moldeando las rocas. Otras guardan piscinas naturales silenciosas formadas a lo largo de miles de años.
Con el paso del tiempo, el sistema adquirió formas variadas y ambientes distintos.
Entre ellos aparecen cuevas esculpidas por ríos, cámaras llenas de agua subterránea, grandes salones creados por el colapso de rocas y espacios en forma de cúpula formados por la mezcla de aguas con temperaturas diferentes en el subsuelo.
Este conjunto revela un proceso geológico extremadamente largo que comenzó mucho antes de la era de los grandes reptiles.
El detalle microscópico escondido en la roca que reveló la edad real de estas cavernas gigantes
Durante mucho tiempo se creyó que las cavernas habían sido excavadas recientemente por los ríos de la región de las Montañas Azules.
El cambio en esta teoría surgió cuando los científicos decidieron investigar algo casi invisible dentro de las rocas.
En lugar de analizar solo las formaciones calcáreas, los investigadores estudiaron minerales de arcilla atrapados en el interior de las cuevas.
Estos minerales surgieron cuando cenizas volcánicas antiguas entraron en el sistema subterráneo y se cristalizaron a lo largo del tiempo.
El equipo utilizó una técnica conocida en geología llamada datación potasio-argón. El método mide la transformación natural del potasio radiactivo en gas argón a lo largo de millones de años.
Al aplicar este análisis, los científicos encontraron un resultado inesperado.
Los minerales indicaron que las cavernas ya existían hace aproximadamente 340 millones de años.
Según el geólogo Dr. Armstrong Osborne, de la Universidad de Sydney en el momento de la investigación, incluso para estándares geológicos este número es extraordinario.
Para entender la escala de esta edad, algunos hitos ayudan en la comparación.
Las Montañas Azules comenzaron a formarse hace alrededor de 100 millones de años.
La extinción de los dinosaurios ocurrió hace aproximadamente 65 millones de años. La isla de Tasmania se separó del continente australiano hace alrededor de 10 mil años.
Este contraste muestra por qué el resultado sorprendió incluso a los especialistas.

Sedimentos antiguos muestran que la caverna más antigua del mundo estuvo enterrada durante largos períodos de la historia geológica
La investigación también reveló pistas sobre cómo las cavernas evolucionaron a lo largo del tiempo.
Dentro del sistema se encontraron sedimentos con diferentes edades.
Algunas de estas capas presentan registros geológicos estimados en aproximadamente 303 millones de años, 258 millones de años y 240 millones de años.
Estos datos indican que el sistema subterráneo estuvo enterrado bajo capas de sedimentos de la Basin de Sydney durante grandes períodos de la historia del planeta.
Con el paso de millones de años, procesos naturales removieron parte de estas capas y permitieron que los espacios subterráneos volvieran a expandirse.
Otro elemento importante en este proceso fue el río Jenolan, cuya origen supera 200 millones de años.
Este río ayudó a excavar pasajes subterráneos y contribuyó a la formación de valles cercanos, incluida la región conocida como McKeown Valley.
Fósiles marinos preservados en las paredes revelan que el lugar ya estuvo cubierto por un antiguo océano
Otro detalle curioso aparece en las propias paredes de las cuevas.
A pesar de estar hoy a más de 100 kilómetros de la costa actual, los investigadores encontraron fósiles marinos preservados en las rocas.
Entre ellos aparecen vestigios de corales antiguos, conchas, organismos similares a caracoles llamados gastrópodos y estructuras asociadas a esponjas marinas conocidas como estromatoporoides.
Estos registros muestran que la región ya estuvo cubierta por el mar en un pasado muy distante.
Según los especialistas, el ambiente probablemente era un arrecife marino tranquilo, habitado por diferentes formas de vida que prosperaban en ese antiguo océano.
Con los cambios geológicos y el movimiento de las placas tectónicas, el mar retrocedió y el paisaje comenzó a transformarse en el sistema subterráneo que existe hoy.
Mucho antes de la ciencia moderna, los pueblos indígenas ya conocían el significado de estas cavernas
La historia de las Jenolan Caves, la caverna más antigua del mundo, también pasa por la cultura de los pueblos originarios de la región.
El lugar se encuentra dentro de las tierras ancestrales del pueblo Burra Burra, un clan de la nación Gundungurra.
Para esta comunidad, las cuevas son llamadas Binoomeal, expresión que significa lugares oscuros.
Existe aún una narrativa tradicional que explica el origen espiritual de la región.
Según esta historia, dos criaturas espirituales libraron una batalla gigantesca por el paisaje local.
Una de ellas era Gurangatch, descrita como un espíritu similar a una anguila. La otra era Mirragan, asociada a un animal parecido a un quoll.
Tras el enfrentamiento, Gurangatch habría buscado refugio en las profundidades de las cavernas para descansar y recuperarse.
Esta relación espiritual con el lugar ha atravesado generaciones.
Relatos históricos indican que hasta el siglo veinte algunos grupos indígenas llevaban personas enfermas a las cuevas para baños en las aguas subterráneas, consideradas especiales para la recuperación.
Hoy, las Jenolan Caves siguen llamando la atención de científicos y visitantes. La razón es simple. Este sistema subterráneo preserva pistas raras sobre un planeta que existía cientos de millones de años antes de que surgiera la vida moderna.
Si este tipo de descubrimiento geológico te impresiona, deja tu opinión en los comentarios. ¿Visitarías una cueva que comenzó a formarse cientos de millones de años antes de los dinosaurios?

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