Agua parada en inmuebles urbanos pasa a generar multas elevadas y acciones rigurosas de fiscalización, con entrada forzada y penalidades específicas definidas por leyes municipales y federales.
Fiscalización Rigurosa y Multas Elevadas
Dejar agua parada en el jardín, en la azotea o en terrenos baldíos dejó de ser solo un descuido rutinario en diversas ciudades brasileñas.
En municipios como Mogi Guaçu, en el interior de São Paulo, propietarios de inmuebles sorprendidos con criaderos del mosquito Aedes aegypti están sujetos a multas que pueden llegar a R$ 7,2 mil, además de la posibilidad de entrada forzada de agentes públicos en casas cerradas o abandonadas, amparada por ley federal.
En enero de 2025, la Alcaldía de Mogi Guaçu anunció el endurecimiento de las penalidades para los dueños de inmuebles con foco de dengue.
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La legislación municipal, que ya preveía sanciones, pasó a establecer multas graduadas conforme a la gravedad de la infracción, con base en la Unidad Fiscal del Municipio (UFIM).
En los casos clasificados como de grado gravísimo, el valor puede llegar a 1.500 UFIMs, lo que corresponde a aproximadamente R$ 7,2 mil, según la administración municipal.
En febrero del mismo año, un inmueble de más de 2.700 metros cuadrados en la región central de la ciudad fue limpiado por la propia alcaldía tras el incumplimiento de notificación por parte del propietario.
La secretaría de Servicios Municipales aplicó una multa de R$ 3.287,76 por el descuido que favorecía la proliferación del mosquito.
Ciudades que Adoptan Sanciones más Severas
En la capital paulista, la estrategia combina acciones educativas con sanciones financieras.
De acuerdo con información de la Secretaría Municipal de Salud, residencias y establecimientos que ya han sido orientados y notificados para eliminar criaderos, pero mantienen condiciones propicias a la reproducción del Aedes, pueden recibir multas que varían de R$ 180 a R$ 700.
El municipio mantiene una campaña permanente para incentivar la inspección semanal de jardines, canaletas y recipientes, vinculando la responsabilidad del residente al control de las arbovirosis.
En Espírito Santo, la ciudad de Anchieta también endureció las medidas contra inmuebles con foco de dengue.
La alcaldía informa que la aplicación de multas puede variar de R$ 435,24 a R$ 1.724,84, dependiendo de la situación encontrada y de la reincidencia.
La legislación local prevé además que agentes de endemias pueden ingresar a inmuebles cerrados o de veraneo para fiscalización, cuando haya un riesgo inminente a la salud pública por la presencia de criaderos del mosquito.
Casos de mano dura también aparecen en otras regiones del país.
En Toledo, en Paraná, una ley municipal en vigor desde mediados de la década pasada aumentó la multa mínima para propietarios de inmuebles con foco de dengue, que pasó de R$ 70 a R$ 200, con un plazo de 48 horas para regularización tras la notificación.
En Ribeirão Preto, en el interior de São Paulo, la alcaldía estableció multas de hasta R$ 1,4 mil para propietarios de terrenos con maleza alta y condiciones favorables al Aedes en medio de un escenario de emergencia por dengue y registro de casos de zika.
A nivel estatal, Espírito Santo editó una portaría previniendo sanciones de carácter leve, grave y gravísimo, que serán aplicadas por la vigilancia sanitaria cuando haya insistencia en mantener criaderos del Aedes, con multas graduadas conforme al encuadre.
Base Legal para la Entrada Forzada en Inmuebles
Este movimiento local encuentra respaldo en normas nacionales.
La Ley nº 13.301, de 2016, alteró el marco jurídico de combate al mosquito al prever, entre otras medidas, la entrada forzada en inmuebles públicos y particulares en situaciones de abandono, ausencia o negativa de acceso, siempre que haya sospecha de focos del Aedes aegypti.
Según el texto legal y las orientaciones del Ministerio de Salud, la entrada forzada debe ser realizada por un profesional identificado, tras intentos de notificación previa en días y horarios distintos, con registro de las diligencias.
Especialistas en derecho sanitario y constitucional recuerdan que la Constitución Federal protege la inviolabilidad del domicilio, pero admite excepciones en casos de flagrante delito, desastre, prestación de socorro y, según la construcción jurídica, para el cumplimiento de una determinación de la autoridad sanitaria en situaciones de riesgo a la salud pública.
Análisis publicados por organismos como el Ministerio Público de Paraná y por juristas especializados en salud apuntan que la combinación de la Ley nº 13.301 con normas anteriores, como la Ley nº 6.259/1975, sostiene el deber del residente de atender a las determinaciones sanitarias relacionadas con el control de enfermedades transmisibles.
Intervenciones Directas en Inmuebles Cerrados
En la práctica, las alcaldías han utilizado este conjunto de normas para justificar medidas más incisivas en inmuebles que permanecen cerrados o abandonados.
En Mogi Guaçu, la limpieza forzada del terreno multado en febrero de 2025 fue presentada como un ejemplo de intervención necesaria ante la inercia del propietario.
En Anchieta, documentos oficiales y reportajes locales destacan que los agentes pueden entrar en casas de veraneo cuando haya riesgo de foco de dengue, tras intentos de contacto con el responsable.
En Toledo y en otras ciudades que revisaron sus leyes, los gestores informan que la combinación de entrada forzada y multa más alta busca reducir la sensación de impunidad en relación a terrenos abandonados e inmuebles cerrados.

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