En carreteras federales de Brasil, la Policía Rodoviaria Federal registró más de 10 millones de multas en 2025 para contener imprudencias, provocando un aumento del 8% en las multas y encendiendo la alerta sobre la seguridad vial
El año 2025 quedará en la historia de las carreteras brasileñas con un número que impresiona. Por primera vez, el volumen de multas en las carreteras federales superó la marca de 10 millones de registros.
El dato revela un cambio claro en el escenario de la fiscalización y también en el comportamiento de los conductores. Lo que antes ya preocupaba ganó una escala aún mayor.
Imágenes captadas a lo largo del año muestran situaciones de alto riesgo. Adelantamientos peligrosos, maniobras prohibidas y velocidades extremas comenzaron a aparecer con frecuencia en los sistemas de monitoreo.
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El impacto fue inmediato en las estadísticas y colocó la seguridad vial en el centro de las discusiones nacionales.
Flagrantes de riesgo extremo en las carreteras llamaron la atención de las autoridades
Entre las escenas registradas, algunas se destacaron por el nivel de imprudencia.
En la BR 153, conductores intentaron adelantar dos camiones al mismo tiempo en un tramo con prohibición expresa. La infracción es considerada gravísima por el Código de Tránsito Brasileño.
En el mismo corredor rodoviario, un camión ignoró la señalización y realizó maniobras arriesgadas en la pista reconocidas como de alto potencial de accidente.
Ya en la BR 324, cámaras registraron a un motociclista transitando por encima de una pasarela de peatones, actitud que puso en riesgo tanto al conductor como a las personas que utilizaban la estructura.
Velocidades extremas dominaron el ranking de infracciones

El exceso de velocidad fue con diferencia el comportamiento irregular más registrado.
Siete de cada diez multas aplicadas en 2025 ocurrieron por conducción por encima del límite permitido en las vías federales.
En la BR 381, en Minas Gerais, un radar registró un coche a 200 kilómetros por hora. Otros vehículos pasaron por el mismo punto también con velocidades muy superiores a las permitidas.
Según una evaluación técnica, conducir a alta velocidad reduce drásticamente el tiempo de reacción ante cualquier peligro, además de aumentar la gravedad de los accidentes.
Otras irregularidades también crecieron y ampliaron estadísticas
Además de la velocidad, otras infracciones tuvieron una fuerte presencia en los registros.
La falta de licenciamiento del vehículo apareció entre las ocurrencias más comunes, así como los adelantamientos en lugares prohibidos.
El crecimiento general de las multas llegó al 8% en comparación con el año anterior, consolidando 2025 como el mayor volumen ya registrado.
Las carreteras de gran circulación lideraron el ranking, con énfasis en corredores que conectan regiones densamente pobladas y rutas logísticas estratégicas.
BR 101 y BR 116 concentraron mayor volumen de multas
Las dos carreteras que lideraron el número de multas fueron la BR 101 y la BR 116.
Ambas cruzan grandes centros urbanos y conectan las regiones Norte y Sur del país, lo que amplía el flujo diario de vehículos ligeros y pesados.
El alto volumen de tráfico, sumado al comportamiento de riesgo de parte de los conductores, elevó significativamente el número de multas en esos tramos.
El detalle que más llamó la atención fue la repetición de infracciones en los mismos puntos monitoreados.
Fiscalización intensificada y radares triplicados ampliaron registros
La ampliación de las multas también está ligada al refuerzo en la fiscalización.
La Policía Rodoviaria Federal intensificó operaciones y más que triplicó el uso de radares fijos en los últimos años.
El aumento de la presencia tecnológica elevó la capacidad de detectar irregularidades en tiempo real.
Según una evaluación de la corporación, el escenario actual es resultado de dos factores combinados: imprudencia de los conductores y condiciones externas que hacen que la conducción sea más peligrosa, como clima adverso y baja visibilidad.
El monitoreo ampliado debe continuar en los próximos años.
El récord histórico de más de 10 millones de multas revela una transformación profunda en la fiscalización y también en el comportamiento en las carreteras. La combinación entre tecnología, imprudencia y alto flujo rodoviario colocó la seguridad vial en el máximo nivel de atención.
¿Cree que el aumento de las multas mejora la seguridad en las carreteras o solo aumenta la recaudación? Su opinión es importante, participe en los comentarios.

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