La Serpiente Fósil Najash Rionegrina Preserva Patas Traseras y Características Transicionales del Cretácico, Revelando Fases Ocultas de la Evolución de las Serpientes.
Cuando se piensa en el origen de las serpientes modernas, la imagen común es la de un animal siempre sin patas, deslizándose en silencio por los ambientes. Pero la paleontología ha demostrado que esta percepción está lejos de ser verdad. En el Cretácico Superior, hace unos 95 millones de años, un animal de cuerpo alargado y patas traseras caminaba por los ecosistemas áridos de la actual Patagonia argentina. Su nombre, Najash rionegrina, rinde homenaje al “nahash” bíblico — una serpiente con patas — y al lugar de descubrimiento. Esta especie se ha convertido en una de las piezas más importantes para entender la transición evolutiva de las serpientes a partir de ancestros tetrápodos.
La fuerza del impacto científico de este fósil no proviene solo de la excentricidad de una “cobra con patas”, sino de la calidad de preservación. En 2019, nuevos ejemplares descritos en la revista Science Advances revelaron un cráneo casi completo, algo extremadamente raro. Esta anatomía craneana añadió datos antes imposibles de obtener, permitiendo reconstruir cómo las serpientes perdieron miembros, alteraron la mordida, remodelaron la columna vertebral y desarrollaron el modo de alimentación flexible que hoy las define.
El estudio involucró a investigadores argentinos e internacionales y conectó hallazgos de campo con tomografías de alta resolución. El resultado fue una reconstrucción más consistente del árbol evolutivo de las serpientes, contradiciendo hipótesis clásicas y abriendo debates sobre cuándo y por qué las serpientes se convirtieron completamente ápodes.
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El Cretácico de la Patagonia y el Escenario Paleoecológico de Najash
Los fósiles de Najash rionegrina fueron encontrados en la Formación Candeleros, en la provincia de Río Negro, una región que en el Cretácico Superior estaba dominada por dunas, cuerpos de agua temporales y vegetación dispersa. En lugar de bosques densos o ambientes acuáticos — como sugerían hipótesis antiguas sobre el surgimiento de las serpientes — el escenario de Najash era un sistema semiárido de tierra firme.

Esto es crucial, pues durante décadas han existido dos líneas principales de debate sobre el origen de las serpientes:
- Hipótesis acuática: las serpientes habrían evolucionado de lagartos excavadores marinos.
- Hipótesis fossorial terrestre: las serpientes habrían surgido de lagartos terrestres excavadores.
El descubrimiento de Najash fortaleció la segunda perspectiva. Sus miembros posteriores, relativamente bien desarrollados, sugieren que el animal no era marino, ni excavaba de forma extrema. En lugar de eso, caminaba y se movía por la superficie, aunque tenía un cuerpo alargado y adaptado al rastreo.
Para los paleontólogos, el mensaje es claro: perder miembros no fue un salto de un único paso, sino un proceso gradual ligado a la transición corporal.
El Cráneo que Cambió el Debate sobre la Evolución de las Serpientes
Uno de los descubrimientos más importantes asociados a Najash fue el cráneo tridimensional preservado. Antes de esto, el registro craneano de serpientes basales era extremadamente fragmentado y las hipótesis evolutivas dependían de comparaciones con lagartos modernos.
El cráneo de Najash mostró una condición intermedia: tenía articulaciones y elementos óseos que recuerdan a lagartos, pero con modificaciones que apuntan a la flexibilidad craneana típica de las serpientes modernas, que permiten abrir la boca ampliamente para tragar presas grandes.
Entre las características que llamaron la atención de los investigadores estaban:
- La presencia de un hueso yugular reducido (o vestigial),
- El posicionamiento del cuadrado — un hueso que en las serpientes modernas articula la mandíbula con gran movilidad,
- La presencia de un paladar parcialmente móvil.
Estos rasgos sugieren que la “ingeniería” craneana flexible de las serpientes no surgió solo después de la pérdida de los miembros, sino que evolucionó paralelamente. Es una visión más compleja de la evolución, que deja de lado narrativas lineales y abraza procesos ramificados y multifuncionales.
El Papel de las Patas Traseras: ¿Vestigios o Función?
Las patas traseras de Najash no eran meros huesos residuales. Poseían cintura pélvica y articulaciones, indicando alguna funcionalidad. No es posible determinar con certeza cómo el animal usaba estas estructuras, pero las hipótesis incluyen soporte lateral al cuerpo, ayuda durante el apareamiento, estabilización en movimiento lento, interacción con el suelo o con la presa.

La existencia de patas funcionales en una serpiente del Cretácico refuerza un concepto clave de la evolución: las estructuras no desaparecen abruptamente. Cuando dejan de ser ventajosas, comienzan a perder complejidad, densidad ósea y, solo mucho más tarde, desaparecen.
Este patrón se observa en ballenas (con huesos pélvicos vestigiales), aves (con colas reducidas) y ajolotes (que retienen características larvales), recordando siempre que la evolución no tiene una dirección fija, solo adaptación al contexto.
El Lugar de Najash en el Árbol Genealógico de las Serpientes
Con el cráneo preservado, los investigadores lograron insertar Najash con mayor precisión en análisis filogenéticos. Él surge fuera del grupo de las serpientes modernas (Alethinophidia), pero más derivado que lagartos típicos, ocupando una posición que une lagartos escamosos y serpientes totalmente ápodes.
Esta posición aclara dos puntos:
- El origen de las serpientes no está ligado exclusivamente a ambientes marinos.
- El proceso de pérdida de los miembros fue gradual, comenzando por los anteriores.
La paleontología comparativa ya había registrado serpientes marinas con patas posteriores, como Pachyrhachis y Haasiophis, ligadas al antiguo mar de Tétis. Najash muestra que especies terrestres también tenían esta condición, lo que significa que la evolución no siguió una única ruta.
Es más correcto pensar en serpientes basales experimentando nichos diferentes — marinos, fossoriales, terrestres — hasta que linajes específicos prosperaron.
Ciencia, Imaginación y Límites del Conocimiento
La historia de Najash muestra cómo un fósil bien preservado puede convertirse en una clave interpretativa para asuntos gigantescos. Durante décadas, los paleontólogos han reconstruido la evolución de las serpientes con pocos fragmentos. Cada nuevo ejemplar, tomografía y filogenia ajustan este rompecabezas.
El caso también es un buen recordatorio de que teorías sólidas pueden ser revisadas. La hipótesis marina, que dominó parte del siglo XX, hoy pierde espacio ante datos anatómicos, estratigráficos y ambientales.
Lo que Aún No Sabemos
A pesar de los avances, algunas preguntas permanecen abiertas:
- ¿Cuándo exactamente las serpientes perdieron los miembros anteriores?
- ¿Cuál fue el nicho ecológico dominante de los primeros serpenteiformes?
- ¿La pérdida de los miembros está ligada a la excavación o a la locomoción superficial?
- ¿Cuántas linajes independientes experimentaron etapas intermedias?
Estas respuestas dependen de más fósiles, análisis tomográficos e integración con datos genéticos de serpientes modernas.
La Lección que Queda
La imagen de una “cobra con patas” puede parecer extraña, pero es importante para comprender que los organismos actuales son solo el último capítulo de historias mucho más largas. Especies como Najash rionegrina revelan la naturaleza gradual de la evolución y recuerdan que características que hoy parecen fijas — como la ausencia de miembros en las serpientes — han sido muy diferentes.
La paleontología no está solo desenterrando huesos; está desenterrando posibilidades. Y cada fósil como Najash rescata una parte de lo que el planeta ya fue, y de lo que los organismos ya fueron capaces de ser.

Excelente artículo…
Could it be a long salamander
The Bible is right again. Snakes do walk on earth till God punish it to crawl.
Si yono se cual es el asombro en la biblia,y la serpiente del jardín del Eden caminaba por el castigo se empezó a arrastrar.