Experimentos en la Estación Espacial Internacional muestran cómo la distribución de masa, rotación, aerodinámica y sensores electrónicos influyen en el comportamiento de las pelotas de fútbol.
La NASA conectó la Copa del Mundo de 2026 a la exploración espacial al divulgar investigaciones sobre la física de las pelotas de fútbol.
Los estudios involucran demostraciones en la Estación Espacial Internacional y análisis aerodinámicos realizados en instalaciones terrestres de la agencia.
El 8 de junio de 2026, la NASA retomó la divulgación de experimentos relacionados con la microgravedad, los sensores electrónicos y el equilibrio interno de las pelotas.
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La iniciativa acompañó la Copa del Mundo realizada en Estados Unidos, México y Canadá, entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026.
Las pelotas utilizadas en los experimentos espaciales, sin embargo, fueron enviadas al laboratorio orbital en 2019, y no durante el torneo de 2026.
Experimento espacial revela los efectos de la microgravedad
Las investigaciones fueron desarrolladas en colaboración con el Laboratorio Nacional de la Estación Espacial Internacional.
Según la NASA, el ambiente de microgravedad permite observar ciertos movimientos con menor interferencia de las condiciones existentes en la superficie terrestre.
Los astronautas pueden, de esta manera, analizar con más claridad la estabilidad, la rotación y el equilibrio interno del equipo.
La relación entre el centro geométrico y el centro de masa también interfiere directamente en el desplazamiento de la pelota.
Una concentración irregular de peso, consecuentemente, puede provocar oscilaciones y movimientos menos previsibles.
Distribución de masa interfiere en la rotación de la pelota
En mayo de 2026, la astronauta Jessica Meir participó en una actividad educativa sobre la física del fútbol.
Durante la demostración, pelotas con diferentes distribuciones de masa fueron movidas dentro de la Estación Espacial Internacional.
Una pelota equilibrada presentó, así, una rotación más regular y suave.
Los modelos con peso distribuido de manera desigual, por otro lado, demostraron mayor inestabilidad durante el movimiento.
La distribución equilibrada de masa representa, según la NASA, una de las pruebas más importantes de la ingeniería aplicada a los equipos deportivos.
Sensores electrónicos pueden alterar el rendimiento
Desde 2022, sensores electrónicos comenzaron a integrar balones oficiales utilizados en importantes competiciones internacionales.
Estos componentes permiten registrar datos relevantes, como:
- velocidad del balón;
- posición durante el partido;
- momentos de contacto con los jugadores;
- información utilizada por el arbitraje;
- datos empleados en las transmisiones deportivas.
Los dispositivos electrónicos añaden, sin embargo, peso al interior del equipo.
La colocación de estos componentes necesita, por lo tanto, ser cuidadosamente planificada para evitar alteraciones en la rotación y en la trayectoria.
Los experimentos espaciales ampliaron, según la NASA, la comprensión sobre los efectos provocados por estas tecnologías.
Las conclusiones también contribuyeron a evaluaciones de balones destinados a grandes torneos internacionales.
NASA analizó la Brazuca en túnel de viento
Las investigaciones relacionadas al fútbol también fueron realizadas en instalaciones terrestres de la agencia.
El 12 de junio de 2014, ingenieros del Centro de Investigación Ames divulgaron pruebas conducidas con la Brazuca.
El balón utilizado en esa Copa fue colocado en un túnel de viento en California.
Los especialistas observaron, de esta forma, cómo el aire circulaba alrededor de los paneles, las costuras y la superficie del equipo.
La textura, la forma de los paneles y la profundidad de las costuras influyen directamente en la trayectoria, según la NASA.
Estas características determinan si el balón puede curvar, descender o mantener una dirección más estable.
Disparos con poca rotación aún pueden generar flujos inestables de aire y provocar cambios inesperados durante el vuelo.
Copa del Mundo acerca ciencia espacial y fútbol
Durante la Copa del Mundo de 2026, la NASA también promovió actividades públicas relacionadas con la ciencia espacial.
El 20 de junio de 2026, integrantes asociados a la misión Artemis participaron en la programación previa al partido entre Holanda y Suecia, en Houston.
La popularidad del fútbol fue utilizada por la agencia para presentar investigaciones científicas al público.
La iniciativa mostró, al mismo tiempo, cómo estudios realizados en el espacio ayudan a explicar fenómenos observados durante un partido en la Tierra.
Fuentes nominales: NASA, Centro Espacial Johnson, Centro de Investigación Ames y Laboratorio Nacional de la Estación Espacial Internacional.
¿Imaginabas que sensores tan pequeños podrían alterar la rotación y la trayectoria de un balón? ¡Deja tu opinión!

