El barco Léon Thévenin se dedica a la reparación de cables submarinos alrededor de África desde hace décadas, restaurando conexiones de internet esenciales para millones de personas.
Cuando un cable submarino se rompe en las aguas que rodean África, la respuesta suele provenir de una única embarcación especializada: el barco Léon Thévenin.
Esta plataforma marítima es responsable de localizar y reparar fallas en la infraestructura que sostiene gran parte de la conectividad digital del continente.
Siempre que ocurre una ruptura, equipos técnicos embarcan rápidamente para restaurar la red que conecta a millones de usuarios a internet.
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El navio está en operación desde hace más de cuatro décadas y opera de manera continua en la región africana desde hace aproximadamente trece años.
Actualmente, atiende emergencias relacionadas con cables submarinos a lo largo de una extensa área marítima que va desde Ghana hasta Madagascar.
Red de cables submarinos conecta a África con el resto del mundo
Around the African continent, there is a vast network of submarine cables that connects countries, data centers, and telecommunications stations to the global internet infrastructure.
Además de ellos, el Equiano Cable, un proyecto desarrollado por Alphabet, establece una conexión entre Portugal y Sudáfrica.
El mayor proyecto es el 2Africa Cable System, considerado el más largo del planeta, con aproximadamente 45 mil kilómetros de extensión.
Este cable submarino parte del Reino Unido, rodea toda África y llega hasta India.
Estructura del barco Léon Thévenin permite reparaciones complejas
Para lidiar con fallas en este sistema global, el barco Léon Thévenin fue diseñado con equipos específicos para operaciones en el fondo del mar.
La embarcación tiene aproximadamente 107 metros de largo y cuenta con una tripulación de aproximadamente 60 personas.
A bordo, están disponibles tecnologías capaces de localizar un cable submarino dañado con precisión.
Entre los recursos se encuentran un submarino operado de forma remota y un barco auxiliar utilizado en tareas técnicas.
Con esta estructura, el navio puede realizar reparaciones tanto en aguas profundas como en áreas más suaves.
Además, la embarcación fue desarrollada para operar incluso en condiciones climáticas adversas.
Por qué los cables submarinos sufren daños
A pesar de estar construidos para resistir el entorno oceánico, los cables submarinos pueden sufrir diversos tipos de daños.
Las tormentas marítimas pueden provocar desplazamientos de sedimentos en el fondo del mar y afectar estas estructuras.
Otra causa común ocurre cuando embarcaciones lanzan anclas en lugares inapropiados, arrastrando los cables accidentalmente.
En algunas regiones del planeta, las interrupciones también pueden estar ligadas a disputas geopolíticas, como ya ha ocurrido en áreas cercanas a Taiwán o en el Mar Báltico.
El barco Léon Thévenin ya ha restaurado conexiones tras grandes fallas
En los últimos años, el barco Léon Thévenin ha tenido un papel fundamental en diversos incidentes relacionados con cables submarinos.
Uno de los episodios más destacados ocurrió en marzo de 2024, cuando fallas simultáneas en varios cables afectaron la conectividad en regiones de África Occidental y Central.
La embarcación participó en la operación que restauró la internet para millones de personas.
Además, la tripulación también enfrentó desafíos cerca del Cañón del Congo.
Este gran cañón submarino, que se extiende por alrededor de 280 kilómetros en el Océano Atlántico, sufre deslizamientos de tierra submarinos que frecuentemente afectan diferentes cables submarinos.
Responsabilidad global detrás del barco Léon Thévenin
Gran parte de la infraestructura que sostiene la internet mundial está oculta en el fondo de los océanos.
Los cables submarinos son responsables de transportar aproximadamente 99% del tráfico global de datos, conectando continentes y permitiendo el funcionamiento de servicios digitales en todo el planeta.
Cuando uno de esos cables sufre daños, los impactos pueden ser inmediatos. Las comunicaciones internacionales, los sistemas financieros y las plataformas en línea pueden enfrentar interrupciones hasta que se resuelva el problema.
Para manejar estas situaciones, entran en acción embarcaciones especializadas como el barco Léon Thévenin.
La misión de este barco es localizar el punto de ruptura y realizar la reparación del cable submarino, permitiendo que la transmisión de datos vuelva a la normalidad.
Este tipo de operación se ha vuelto aún más importante con el avance de la economía digital y la inteligencia artificial, que dependen de conexiones rápidas y estables para funcionar.
Detrás de estas misiones está la tripulación de la embarcación, que a menudo pasa largos períodos en el mar.
A pesar de tener poco tiempo para estar con sus familias, estos profesionales permanecen listos para responder siempre que una falla amenaza con interrumpir la conectividad global.
Fuente: Xataka

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