Un megaproyecto de China, en la Meseta Tibetana, utiliza aire líquido para almacenar energía, evitar apagones nocturnos y transformar el desierto en uno de los centros eléctricos más avanzados del planeta
El aire líquido es la tecnología que China comenzó a utilizar, a partir de 2024, para estabilizar la mayor planta solar instalada en la Meseta Tibetana, en el oeste del país, resolviendo un problema histórico de las energías renovables: la falta de electricidad cuando el sol se pone. El sistema funciona al transformar aire común en líquido a temperaturas extremas, almacenar energía en tanques criogénicos y devolverla a la red eléctrica durante la noche, evitando fallas y desperdicios en una región remota, fría y estratégica.
En la provincia de Qinghai, donde la Meseta Tibetana se encuentra con el Desierto de Gobi, un área de 610 kilómetros cuadrados ha cambiado completamente su apariencia. Siete millones de paneles solares cubren el suelo, formando lo que los investigadores chinos llaman el mar de silicio.
La sombra constante ha creado un microclima inesperado, capaz de retener humedad y permitir el pastoreo de ovejas entre los paneles fotovoltaicos, algo imposible hasta hace pocos años.
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Por qué el aire líquido se convirtió en la solución para un problema que el litio no resuelve

El avance de las energías solar y eólica ha traído un desafío técnico conocido. La producción depende del clima y de la hora del día. Cuando el sol desaparece en el horizonte del Gobi, la generación cae bruscamente.
Según el investigador Wang Junjie, del Instituto de Ingeniería Eléctrica de la Academia China de Ciencias, estas fuentes son naturalmente intermitentes y requieren sistemas de almacenamiento robustos.
Las baterías de ion de litio funcionan bien en teléfonos celulares y automóviles eléctricos, pero en proyectos gigantes enfrentan altos costos, desgaste acelerado y dependencia de minerales raros.
El aire líquido surge como alternativa porque es abundante, gratuito y no sufre degradación química a lo largo del tiempo.
Un análisis publicado por CleanTechnica muestra que el aire, cuando se liquida, puede alcanzar una densidad hasta 750 veces mayor que en estado gaseoso, permitiendo almacenar grandes volúmenes de energía sin represas ni relieve específico.
Gigantes blancos en el desierto y el mayor sistema de aire líquido del planeta
En los alrededores de la ciudad de Golmud, enormes tanques blancos destacan en el paisaje árido. Forman parte del mayor proyecto de almacenamiento de energía en aire líquido del mundo, conocido localmente como Super Banco de Energía Aérea.
La instalación pertenece a la estatal China Green Development Investment Group y ha entrado en la fase final de comisionamiento, según la agencia Xinhua.
El sistema tiene una potencia de 60 megavatios y capacidad para liberar hasta 600 mil kilovatios hora por ciclo, suficiente para abastecer a decenas de miles de hogares durante la noche. La fuente Xinhua se menciona solo en este punto como la principal referencia del proyecto.
Cómo funciona la tecnología de China que transforma aire en electricidad bajo frío extremo
El proceso comienza durante el día, cuando la planta solar de 250 megavatios de la región produce más energía de la que la red consume.
Esta electricidad alimenta compresores que purifican el aire y lo enfrían a alrededor de menos 194 grados Celsius, temperatura en la que el aire se convierte en líquido.
El calor generado en esta compresión no se pierde. Se almacena en tanques térmicos para uso posterior.
Cuando la demanda aumenta o la generación solar cae, el aire líquido se calienta. Al volver al estado gaseoso, su volumen se expande cientos de veces, moviendo turbinas que producen electricidad nuevamente.
Un laboratorio energético a tres mil metros de altitud
La ubicación del proyecto no es casual. A más de tres mil metros de altitud, el aire frío mejora la eficiencia de los paneles solares y reduce los costos de enfriamiento.
Datos del gobierno chino indican que la electricidad generada allí ya es aproximadamente un 40 por ciento más barata que la producida a partir del carbón.
Además de abastecer ciudades, la energía sustenta centros de datos utilizados en inteligencia artificial, aprovechando el clima helado de la meseta para enfriar servidores.
El modelo combina energía solar, eólica, hidroeléctrica y ahora almacenamiento en aire líquido, creando una red estable en uno de los ambientes más extremos del planeta.
Al apostar por el aire líquido, China señala que el futuro de la energía no depende solo de nuevos paneles, sino de soluciones inteligentes para almacenar electricidad.
En el silencio del desierto, entre tanques criogénicos y ovejas pastando, nace una respuesta práctica para un mundo que necesita energía limpia día y noche.

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