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El Mayor Pez Óseo de la Historia Alcanzaba Dieciseis Metros, Pesaba Decenas de Toneladas, Nadaba Rápido, Convivió con Gigantescos Pliosaurios y Dominó Mares del Jurásico: El Leedsichthys Creció sin Dientes, Vivió Millones de Años y Desapareció con Cambios en el Océano

Escrito por Bruno Teles
Publicado el 15/01/2026 a las 00:54
Leedsichthys no Jurássico, o maior peixe ósseo da história, aparece em fósseis da Europa e da América do Sul e mostra como o plâncton sustentou gigantes e mudou a história dos oceanos.
Leedsichthys no Jurássico, o maior peixe ósseo da história, aparece em fósseis da Europa e da América do Sul e mostra como o plâncton sustentou gigantes e mudou a história dos oceanos.
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EN LOS MARES DEL JURÁSICO, ENTRE 165 Y 152 MILLONES DE AÑOS, EL LEEDSICHTHYS, MAYOR PEZ ÓSEO DE LA HISTORIA, ALCANZÓ HASTA 16 METROS Y 45 TONELADAS, FILTRÓ PLÁNCTON CON RASTROS BRANQUIALES, DEJÓ FÓSILES EN LA ROCA EN INGLANDRA, FRANCIA, ALEMANIA, CHILE Y ARGENTINA, Y DESAPARECIÓ CUANDO EL PLÁNCTON Y EL MAR CAMBIARON.

En los mares del Jurásico, el mayor pez óseo de la historia no era un depredador tope, sino un filtrador. El Leedsichthys ganó este estatus al reunir gigantismo, anatomía inusual y un modo de vida que dependía directamente de la productividad del mar.

Entre 165 y 152 millones de años atrás, el Leedsichthys nadó en océanos donde circulaban reptiles marinos como el Pliosaurus, y dejó fósiles en regiones hoy separadas por continentes. La combinación de fósiles fragmentados y esqueleto parcialmente cartilaginoso explica por qué el gigante aún genera debates sobre forma, masa y tamaño.

El Escenario en los Mares del Jurásico

Leedsichthys en el Jurásico, el mayor pez óseo de la historia, aparece en fósiles de Europa y América del Sur y muestra cómo el plâncton sustentó gigantes y cambió la historia de los océanos.

El Período Jurásico se recuerda por los grandes depredadores marinos.

El Pliosaurus, descrito como un plesiosauro de cuello corto, aparece asociado a estimaciones de hasta 15 metros de longitud.

Este dato ayuda a dimensionar la presión ecológica sobre la megafauna marina, incluida sobre filtradores gigantes.

Al mismo tiempo, los mares del Jurásico albergaban una cadena alimentaria cuya base era microscópica.

El motor era el pláncton, sustentando bancos de peces, invertebrados y, en casos extremos, vertebrados filtradores de decenas de toneladas. Cuando la base cambia, todo el edificio biológico necesita reajustarse.

Quién fue el Leedsichthys y por qué se convirtió en el mayor pez óseo de la historia

Leedsichthys en el Jurásico, el mayor pez óseo de la historia, aparece en fósiles de Europa y América del Sur y muestra cómo el plâncton sustentó gigantes y cambió la historia de los océanos.

El nombre más citado es Leedsichthys problematicus, un pez óseo ligado a la familia Pachycormidae.

Los pachycormídeos son registrados desde el inicio del Jurásico hasta el final del Cretácico y presentan rasgos comunes, como aletas pectorales alargadas y serradas y aletas pélvicas reducidas.

Las relaciones exactas con otros peces permanecen poco claras, pero el grupo suele ser tratado como más cercano a los teleósteos, que incluyen la mayoría de los peces vivientes.

Dentro de esta familia, el Leedsichthys ocupa el extremo filtrador.

Las estimaciones más citadas apuntan a hasta 16 metros de longitud y alrededor de 45 toneladas, posicionando al animal como el mayor pez óseo de la historia conocido.

Para comparación, aparecen referencias a dos gigantes actuales: el pez remo, citado con hasta 8 metros y 270 kg, y el pez luna, citado como el mayor pez óseo en masa, con hasta dos toneladas.

El intervalo de tamaño es controvertido. Ya ha habido propuestas de 30 metros y, en el otro extremo, límites cercanos a 9 metros.

Esta variación es consecuencia directa de la preservación incompleta y la dificultad de reconstruir un cuerpo gigantesco con pocas piezas diagnósticas.

Fósiles Fragmentados y la Dificultad de Medir un Gigante

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A pesar de fósiles atribuidos a más de 70 individuos, la mayoría corresponde a pocos elementos.

La principal razón es estructural: el Leedsichthys no tenía un esqueleto completamente osificado, con gran porción formada por cartílago, algo comparable a esturiones y peces espátulas.

El cartílago fossiliza mal, y esto suele generar lagunas críticas en cráneo y columna vertebral.

Por otro lado, hay un conjunto que se preserva mejor: huesos de algunas aletas y elementos del arco branquial.

Esta asimetría de preservación es decisiva, porque justo el arco branquial guarda señales directas del hábito filtrador y permite inferir cómo el animal se alimentaba de pláncton.

La cronología del descubrimiento comienza en Inglaterra, en la década de 1880, con el granjero Alfred Leeds.

En 1886, el médico y geólogo británico John Hulke examinó el material y llegó a atribuirlo a placas del estegosaurio Omosaurus.

En 1888, el paleontólogo americano Othniel Marsh concluyó que eran fósiles del cráneo de un pez gigante y contactó al especialista Arthur Woodward, quien describió la especie como Leedsichthys problematicus.

El nombre lleva dos pistas. Leedsichthys significa «pez de Leeds», en homenaje al descubridor.

Ya problematicus apunta a la dificultad de identificar y reconstruir el animal a partir de fósiles fragmentarios, un problema que atraviesa todo el debate sobre el mayor pez óseo de la historia.

La distribución de los fósiles también es un dato central.

Hay registros en Inglaterra, Francia y Alemania, y también en América del Sur, incluyendo Chile y Argentina.

Este alcance refuerza la idea de un animal asociado a mares amplios y conectados, coherente con un filtrador que necesitaría acompañar zonas ricas en plâncton.

La Linaje Pachycormidae y los Parientes Carnívoros

Los Pachycormidae incluyen formas carnívoras descritas como similares, en perfil ecológico, a atunes y espadas modernos, además de formas filtradoras.

Entre los carnívoros, destaca el Hypsocormus, citado con cerca de 1 metro de longitud, con fósiles en Reino Unido, Francia y Alemania, descrito como un depredador ágil de peces, con aleta caudal en media luna asociada a nado rápido.

Otro ejemplo es el Ohmdenia, del Jurásico de Alemania, citado con cerca de 2,5 metros.

A diferencia del Hypsocormus, él está asociado a una dieta basada en moluscos, sustentada por dientes pequeños, pero robustos.

La presencia de dos fósiles de belemnites en la región abdominal se usa como indicio de depredación de moluscos.

Este panorama ayuda a entender el Leedsichthys como un experimento ecológico dentro de una familia versátil: en vez de competir por presas grandes, el filtrador gigantesco apostó en capturar alimento pequeño en volumen enorme, transformando plâncton en masa corporal.

Cómo un Filtrador Sin Dientes Se Alimentaba de Pláncton

El Leedsichthys es descrito con largas aletas pectorales y una aleta caudal alargada, favoreciendo un desplazamiento eficiente.

La evidencia anatómica más citada para la alimentación está en los arcos branquiales, con destaque para los rastros branquiales.

Estas estructuras funcionan como un sistema de filtrado, reteniendo partículas nutritivas que pasan por la cavidad branquial durante la alimentación.

Los filtradores suelen tener rastros numerosos y muy cercanos, aumentando la eficiencia para capturar plâncton y otras partículas pequeñas.

Esta lógica acerca al Leedsichthys a filtradores actuales como el tiburón ballena y el tiburón elefante, además de la raya manta, aunque estos ejemplos modernos sean cartilaginosos, no peces óseos.

El detalle de “crecer sin dientes” se ajusta a este sistema.

El enfoque no es morder, sino filtrar. Por eso, la estabilidad de la base alimentaria es vital: si el plâncton cae, un filtrador con decenas de toneladas pierde sustentación ecológica rápidamente.

Gigantismo en el Mesozoico y la Ausencia de Equivalentes Modernos

Hay una pista temporal relevante: antes de la Era Mesozoica, los vertebrados acuáticos filtradores se citan con menos de 50 cm de longitud.

El surgimiento de gigantes filtradores en el Jurásico indica un cambio de escala en la disponibilidad de plâncton, posiblemente relacionado con el aumento de pequeños crustáceos como copépodes, que componen parte importante del plâncton.

Hoy, el escenario es diferente.

No existe un pez óseo filtrador de gran porte, a pesar de que existen miles de especies de peces planctónicos de pequeño y mediano porte.

Entre las hipótesis citadas para la rareza del gigantismo en peces óseos modernos están el alto grado de osificación del esqueleto, aspectos reproductivos como oviparidad y desarrollo indirecto, y la presencia de otros gigantes filtradores, como las ballenas, ocupando el nicho a gran escala.

En este contraste, el Leedsichthys permanece como una firma del Mesozoico: un mayor pez óseo de la historia que solo tiene sentido en océanos con otra dinámica de plâncton.

Velocidad, Metabolismo y Convivencia con Pliosauros

El gigantismo no significa lentitud automática.

Hay estimaciones de desempeño que sugieren que el Leedsichthys podría alcanzar velocidades potenciales de 17,8 km/h, manteniendo buena oxigenación de los tejidos, con base en comparaciones con peces teleósteos modernos.

Para un filtrador de decenas de toneladas, esto indica capacidad para cubrir grandes distancias y explorar áreas productivas.

La convivencia con depredadores como el Pliosaurus es plausible y trae una hipótesis cuidadosa: los individuos jóvenes serían más vulnerables, mientras que los adultos, por tamaño y masa, serían más difíciles de abatir.

Aun así, los ataques podrían no ser fatales de inmediato y aún así dejar un animal debilitado, creando oportunidades de depredación o mortalidad indirecta.

La imagen que emerge es la de mares del Jurásico con múltiples gigantes compartiendo espacio: depredadores tope y filtradores de base, todos dependientes, de formas diferentes, de la estructura del océano.

Por qué el Leedsichthys Desapareció con Cambios en el Océano

La explicación más recurrente para la desaparición del Leedsichthys apunta a alteraciones significativas en la comunidad planctónica en el Jurásico Medio.

Un aumento de plâncton habría sustentado el crecimiento del mayor pez óseo de la historia, pero cambios posteriores podrían haber reducido el zooplancton a niveles incapaces de mantener filtradores tan grandes.

En este modelo, no es la “fuerza” la que desaparece, sino el combustible biológico.

El Leedsichthys dependía de plâncton constante, y una caída en la oferta tendría un efecto directo sobre la supervivencia, reproducción y reclutamiento de jóvenes.

El nicho de filtradores gigantes continuó existiendo, pero con sustituciones.

Otros paquicormídeos menores, como Bonnerichthys y Rhinconichthys, son citados como dominantes en el papel de vertebrados filtradores hasta el Cretácico.

Después, en la Era Cenozoica, el papel de gigantes filtradores pasa a ser asociado a las ballenas, cambiando quién ocupa la cima del “filtro” oceánico.

Lo que los Fósiles del Leedsichthys Revelan sobre Océanos Antiguos

Los fósiles del Leedsichthys funcionan como indicadores indirectos de productividad marina.

Un animal de 16 metros y decenas de toneladas exige una base energética enorme, y esto implica plâncton disponible en cantidad y regularidad por largos períodos.

Al mismo tiempo, la fragmentación de los fósiles obliga a la cautela.

La ausencia de columna y cráneo completos amplia el margen de error en estimaciones de forma corporal, masa y hasta en el propio límite del gigantismo.

Aun así, el conjunto de fósiles, distribuido desde Europa hasta América del Sur, refuerza que el Leedsichthys fue un fenómeno oceánico, no una excepción aislada.

En el balance final, el Leedsichthys conecta tres capas de información: fósiles fragmentados, ecología de plâncton y megafauna del Jurásico.

Es esta conexión la que mantiene al animal como referencia del mayor pez óseo de la historia y como señal de que cambios en el océano pueden reescribir la lista de gigantes.

Si quieres seguir más reportajes técnicos sobre megafauna marina y fósiles, sigue las próximas publicaciones de esta serie. ¿Cuál hipótesis sobre el Leedsichthys y el plâncton del Jurásico tiene más sentido para ti hoy?

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Bruno Teles

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