Naufragio de Antikythera, descubierto en 1900, reveló el Mecanismo de Anticítera y decenas de estatuas; en 2025, arqueólogos recuperaron por primera vez un fragmento del casco del antiguo barco griego.
En más de 125 años de excavaciones arqueológicas intermitentes, el naufragio de Anticítera ya ha revelado algunos de los artefactos más extraordinarios de la arqueología marina. Del fondo del Mar Egeo surgieron estatuas de bronce y mármol, joyas, instrumentos de navegación, restos humanos y el famoso Mecanismo de Anticítera, considerado por muchos investigadores el primer computador analógico de la historia. En 2025, sin embargo, un descubrimiento sin precedentes volvió a cambiar la comprensión del naufragio. Por primera vez desde el descubrimiento del sitio arqueológico, los arqueólogos lograron recuperar un fragmento articulado del propio casco del barco, permitiendo estudiar directamente cómo los antiguos griegos construían embarcaciones mercantes en el Mediterráneo.
Este descubrimiento ofrece nuevas pistas sobre tecnología naval en la Grecia Antigua, rutas comerciales en el Mar Egeo y la propia historia del barco que transportaba una de las cargas más valiosas jamás encontradas en un naufragio antiguo.
Naufragio de Anticítera/Antikythera fue descubierto por pescadores de esponja huyendo de una tormenta en 1900
La historia del naufragio comenzó en la primavera de 1900, cuando Dimitrios Kondos, capitán de un barco de pescadores de esponja de la isla griega de Symi, navegaba por el Mar Egeo en dirección al norte de África. Una tormenta obligó a la embarcación a refugiarse cerca de la pequeña isla de Anticítera, situada entre Creta y el Peloponeso. Mientras esperaban que el mar se calmara, uno de los buzos descendió al fondo a unos 45 metros de profundidad para buscar esponjas. Lo que encontró parecía algo imposible.
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Esparcidos por el fondo del mar estaban brazos, piernas y torsos de estatuas de mármol y bronce. El buzo describió la escena como “un montón de personas muertas y desnudas”. Regresó a la superficie cargando un brazo de bronce, que rápidamente llamó la atención de las autoridades griegas.
Este hallazgo marcó el inicio de lo que vendría a convertirse en uno de los sitios arqueológicos submarinos más importantes del mundo.
Las primeras excavaciones revelaron estatuas, joyas y artefactos de la Grecia Antigua
Aún en 1900, la Marina Real Griega envió embarcaciones para investigar el lugar. Las primeras operaciones de rescate ocurrieron entre 1900 y 1902, conducidas por los propios pescadores de esponja utilizando equipos de buceo extremadamente primitivos.
Los buzos usaban cascos de metal y ropas de lona presurizadas, que permitían permanecer en el fondo del mar por solo unos minutos antes de volver a emerger.
A pesar de estas limitaciones, el material recuperado fue extraordinario. Entre los artefactos encontrados estaban:
- estatuas de bronce y mármol
- joyas de oro y plata
- ánforas usadas para el transporte de vino
- monedas antiguas
- instrumentos de navegación
- recipientes de vidrio finamente trabajados
Uno de los objetos más impresionantes fue el Efebo de Anticítera, una escultura de bronce de más de 1,90 metros de altura datada del siglo IV a.C. Pero el hallazgo más misterioso aún estaba por venir.
El Mecanismo de Anticítera: el primer computador de la historia
Entre los fragmentos retirados del fondo del mar había una masa de bronce corroído que inicialmente no llamó la atención. En 1902, el político y arqueólogo griego Spyridon Stais se dio cuenta de que uno de los trozos contenía engranajes metálicos.
Se trataba del Mecanismo de Anticítera, considerado el dispositivo mecánico más sofisticado de la Antigüedad. El mecanismo está formado por un sistema complejo de engranajes interconectados capaz de calcular:
- posiciones del Sol y de la Luna
- ciclos lunares
- posiciones de cinco planetas conocidos en la Antigüedad
- predicciones de eclipses solares y lunares
- el ciclo de cuatro años de los Juegos Olímpicos
Construido alrededor del siglo II a.C., el dispositivo es tan avanzado que nada comparable volvió a aparecer en el mundo occidental por más de 1.400 años, hasta la llegada de los relojes astronómicos europeos en la Edad Media. Para muchos historiadores de la tecnología, el mecanismo representa el primer computador analógico conocido de la historia humana.
El barco de Anticítera probablemente llevaba arte griega saqueada a Roma
Estudios indican que el barco se hundió alrededor del 60 a.C., posiblemente durante un viaje a Roma. En ese momento, el Imperio Romano dominaba gran parte del Mediterráneo y era común transportar obras de arte griegas confiscadas o adquiridas como pago de deudas de guerra.
Muchos historiadores creen que el barco transportaba esculturas destinadas a decorar villas, templos o edificios públicos romanos. De haber llegado a su destino, es probable que:
- las estatuas fueran exhibidas en teatros o pórticos romanos
- el mecanismo fuera desmantelado como metal reciclable
El naufragio preservó esta carga extraordinaria por más de dos mil años.
Expediciones modernas al naufragio de Anticítera comenzaron en 1976 con Jacques Cousteau
Tras las primeras excavaciones a principios del siglo XX, el sitio permaneció décadas sin grandes investigaciones hasta que Jacques-Yves Cousteau buceó en la zona en 1976 con el barco Calypso. La expedición encontró nuevas estatuas y diversos artefactos menores.
A partir de 2012, campañas arqueológicas modernas comenzaron a utilizar tecnologías mucho más avanzadas, incluyendo:
- sistemas de buceo rebreather cerrado, que permiten inmersiones más largas
- vehículos submarinos robóticos
- mapeo tridimensional del fondo marino
En 2016, arqueólogos encontraron un esqueleto humano bien conservado, abriendo la posibilidad de análisis genéticos para identificar el origen de los tripulantes.
Campañas arqueológicas recientes revelaron nuevos secretos del naufragio
Entre 2021 y 2025, el proyecto “Return to Antikythera” fue conducido por la Escuela Suiza de Arqueología en Grecia en asociación con la Universidad de Ginebra y el Ministerio de Cultura griego. Durante estas campañas, los arqueólogos removieron grandes rocas que cubrían partes del sitio arqueológico.
En 2022, se desplazaron tres bloques de piedra de aproximadamente 8,5 toneladas cada uno, revelando nuevos artefactos y restos humanos adicionales. Los dientes encontrados en el lugar pueden permitir análisis de ADN capaces de revelar el origen geográfico de la tripulación.
En 2025 arqueólogos recuperaron por primera vez parte del casco del barco
Entre 23 de mayo y 20 de junio de 2025, un equipo liderado por el profesor Lorenz Baumer, de la Universidad de Ginebra, y la arqueóloga Angeliki Simosi realizó la temporada final del proyecto. El gran descubrimiento fue un fragmento del casco del barco.

El conjunto incluye:
- tres tablones exteriores del casco
- un fragmento de costilla estructural interna
Las piezas aún estaban encajadas entre sí, algo rarísimo en naufragios tan antiguos. El fragmento mide aproximadamente:
- 0,40 metros de ancho
- 0,70 metros de largo
La madera utilizada incluye olmo y roble, especies comunes en la construcción naval mediterránea. Las dataciones preliminares indican alrededor de 235 a.C., sugiriendo que el barco podría haber sido construido más de un siglo antes de hundirse, pasando por reparaciones a lo largo de su vida útil.
Técnica naval “shell-first” revela cómo los griegos construían barcos
El descubrimiento confirmó que el barco fue construido con la técnica conocida como shell-first. En este método, los constructores montaban primero la estructura exterior del casco, encajando las tablones de madera. Solo después se instalaban las:
- costillas internas
- refuerzos estructurales
- elementos de sustentación
Este método era típico de la construcción naval mediterránea entre los siglos IV y I a.C.. Hasta ahora, sin embargo, los arqueólogos no habían tenido evidencia directa de que el barco de Anticítera hubiera sido construido de esta forma.
La recuperación del fragmento permitió confirmar este detalle estructural por primera vez.
Otros hallazgos de 2025 revelan detalles de la vida a bordo
Además del casco, la campaña arqueológica encontró nuevos artefactos importantes. Entre ellos estaban:
- ánforas de la isla de Quíos, usadas para transportar vino
- un mortero de terracota, posiblemente usado para preparar alimentos
- fragmentos de una estatua masculina de mármol
La base de la estatua, con parte de la pierna izquierda, fue recuperada tras la eliminación de una gran roca. El resto de la escultura aún permanece atrapado en concreciones en el fondo del mar.
También se encontraron fragmentos adicionales de madera asociados a plomo, cobre y alquitrán, materiales usados en la calafateo de barcos antiguos, técnica destinada a hacer el casco impermeable.
Naufragio de Anticítera puede involucrar dos barcos diferentes
Las investigaciones recientes también revelaron un detalle intrigante. En 2024, los arqueólogos confirmaron la presencia de un segundo barco a unos 200 metros del naufragio principal. Esto plantea nuevas hipótesis:
- los dos barcos pueden haber viajado juntos
- ambos pueden haber naufragado en la misma tormenta
- o el segundo puede representar otro accidente marítimo ocurrido en la región

Si se confirma, el sitio arqueológico de Anticítera podrá revelar una historia aún más compleja de comercio marítimo en el Mediterráneo antiguo.
Naufragio de Anticítera sigue siendo uno de los sitios arqueológicos más importantes del mundo
Más de un siglo después de su descubrimiento, el naufragio de Anticítera continúa produciendo hallazgos capaces de transformar el conocimiento sobre el mundo antiguo. Del fondo del mar ya han emergido:
- cientos de artefactos
- decenas de esculturas
- restos humanos
- el primer computador analógico de la historia
- y ahora parte del propio barco
A pesar de 125 años de excavaciones, los arqueólogos creen que gran parte del sitio aún permanece inexplorado. El lugar que comenzó a ser descubierto por pescadores de esponja huyendo de una tormenta sigue revelando pistas fundamentales sobre tecnología, comercio e ingeniería de la civilización griega antigua.



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