Caída del 94% de los asnos entre 1996 y 2025 intensifica críticas al sacrificio, amplía disputa política y refuerza alertas científicas sobre el riesgo real de desaparición de la especie en Brasil ante el avance del mercado de ejiao
La reducción acelerada de los asnos en el país preocupa a los investigadores porque el avance del mercado de colágeno extraído de la piel de estos animales presiona a rebaños ya diminutos. El tema ganó fuerza tras nuevos datos que indican una caída del 94% de la población entre 1996 y 2025.
Caída rápida del rebaño y alerta de extinción
La demanda por el ejiao intensificó el sacrificio. Más de 1 millón de asnos fueron muertos en el período mencionado, por lo que el número total cayó de 1,37 millones a 78 mil. El ritmo, según los especialistas, amenaza la supervivencia de la especie.
El profesor Pierre Barnabé Escodro, de la Universidad Federal de Alagoas, afirmó que la tendencia es irreversible sin intervención.
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Dijo que la especie quizás no alcance 2030 en territorio brasileño, algo que refuerza la urgencia de medidas concretas.
La alerta no surgió sola. Investigadores y defensores se reunieron en Maceió, recientemente, en el tercer encuentro Asnos de Brasil, que reunió a cerca de 150 participantes.
El objetivo fue presionar por la aprobación de un proyecto que prohíbe el sacrificio a nivel nacional.
Fiscalización insuficiente y críticas al modelo actual
Actualmente, tres frigoríficos de Bahía tienen autorización federal para el sacrificio. Aunque la actividad esté regulada, los críticos afirman que no existe trazabilidad adecuada. Además, denuncian que faltan controles sobre sanidad y maltrato.
Escodro calificó la práctica como extractivista, porque la producción de asnos para sacrificio no sería económicamente viable.
Según él, hay un agotamiento progresivo de un recurso que no se recupera a la misma velocidad de la extracción.
Un estudio publicado en mayo en la revista Animals refuerza este escenario. En la investigación, 104 asnos abandonados, destinados al sacrificio, presentaron inflamación sistémica. El cuadro indicó negligencia y sufrimiento, señalando fallas en la cadena productiva.
La Justicia ya suspendió temporalmente la actividad en momentos distintos. Las acciones surgieron de organizaciones que denuncian maltratos y riesgos de desaparición de la especie. Algunos procesos reabrieron el debate sobre responsabilidad y fiscalización.
Disputa política y datos cuestionados
En 2022, un proyecto de ley buscó prohibir el sacrificio en Bahía. Sin embargo, en abril de este año, el diputado Paulo Câmara, relator de la propuesta, dio un dictamen en contra.
Afirmó que la actividad tiene regulación, relevancia económica y que la población estaría «estabilidad».
La declaración causó una reacción inmediata. Entidades emitieron una nota de repudio y cuestionaron los datos presentados.
Para ellas, el posicionamiento ignoró evidencias científicas y la tendencia de caída en los rebaños. Contactado, el diputado reafirmó su dictamen y dijo seguir criterios técnicos.
El debate ganó aún más fuerza porque el comercio mueve cifras elevadas. El colágeno extraído de la piel de los asnos es la base del ejiao, producto tradicional de la medicina china. Se utiliza para tratar anemia, insomnio e impotencia, sin comprobación científica.
Avance global del comercio y presión económica
La organización británica The Donkey Sanctuary estima que 5,9 millones de asnos son sacrificados por año en el mundo para abastecer este mercado.
El sector movería cerca de 6,4 mil millones de dólares, factor que mantiene alta la demanda internacional.
En Brasil, la piel de un solo animal puede alcanzar hasta US$ 4 mil, según Escodro. Además, el precio del asno vivo subió de R$ 100 a hasta R$ 500 en el interior del Nordeste. Factores que, juntos, recrean presión constante sobre rebaños ya reducidos.
El escenario internacional confirma que el impacto trasciende fronteras. Una investigación divulgada el día 25 por la Universidad Maasai Mara, en Kenia, mostró que los robos de animales aumentan porque abastecen a la industria del ejiao. Las comunidades rurales, especialmente las mujeres, sufren pérdidas directas.
Egipto, por su parte, prácticamente ha perdido sus asnos. La crisis llevó a la Unión Africana a aprobar una moratoria de 15 años contra el sacrificio comercial, un intento de preservar rebaños que desaparecieron rápidamente.
Alternativas propuestas en Brasil
Entre las soluciones estudiadas, investigadores discuten crear santuarios en regiones que aún concentran animales.
La idea es formar áreas de protección para permitir una recuperación poblacional más lenta. Es un plan considerado inicial, pero visto como posible.
Otra línea de acción intenta reintegrar los asnos en la agricultura familiar. Algunos grupos estudian formas de reaprovechar al animal en actividades de campo, reduciendo situaciones de abandono.
También hay estudios sobre jumentoterapia, práctica de asistencia terapéutica.
Los investigadores defienden que reintroducir estos usos puede generar un valor social y económico. Por lo tanto, esto podría disminuir el sacrificio y fortalecer políticas de cuidado.
Es un debate en curso, aún sin consenso, pero que ganó espacio tras el encuentro en Maceió.
La discusión sigue abierta. Los próximos meses indicarían si el Congreso pondrá en agenda el proyecto que prohíbe el sacrificio.
La decisión podría definir el futuro de la especie en Brasil, ya que la tendencia actual preocupa a especialistas y entidades desde hace años.
Mientras tanto, los defensores afirman que los datos muestran un cuadro crítico. Algunos admiten que hay cierta urgencia, incluso hablando un poco rápido o dejando escapar un error, porque la curva de caída se mantiene consistente desde los años 1990.
El tema avanza en el debate público. Y, incluso con divergencias políticas, crece entre los científicos la percepción de que deben ocurrir medidas de contención pronto, antes de que el país siga el camino de regiones que ya han perdido sus rebaños casi por completo.
Con información de O Globo.

Ainda bem que diminuiu senão o bozó tinha se reelegido
Judiação. Além de ser comparado com gente parva, ainda é perseguido pra ser morto.
Menos eleitores do PT