Con 411 millones de m³, el Açude Epitácio Pessoa domina el sertão paraibano y garantiza agua para más de 1 millón de personas en Cariri y agreste.
Cuando el sol del sertão paraibano alcanza su cenit y la caatinga se extiende en tonos de gris y verde seco hasta donde alcanza la vista, un enorme espejo de agua rompe el paisaje y cambia completamente la lógica de la supervivencia en el interior del estado. Es el Açude Epitácio Pessoa, más conocido como Boqueirão, un reservorio con capacidad para 411 millones de metros cúbicos, creado para contener las sequías históricas de Borborema y garantizar el suministro para una de las regiones más pobladas del Nordeste.
Construido por el Departamento Nacional de Obras Contra las Sequías (DNOCS) e inaugurado en 1956, el Boqueirão es hoy el principal manantial de ciudades como Campina Grande, Queimadas, Boqueirão y decenas de municipios más pequeños que dependen de su agua para consumo humano, irrigación y actividades económicas esenciales. En períodos de escasez, llega a abastecer directamente o de forma integrada más de 1 millón de personas, convirtiéndose en una pieza estratégica de la seguridad hídrica del estado.
Uno de los mayores açudes del Nordeste y el más estratégico de Paraíba
Aunque no es el mayor en volumen absoluto, puesto ocupado por el Castanhão, en Ceará – el Açude Epitácio Pessoa se encuentra entre los principales reservorios del Nordeste cuando se considera la combinación entre capacidad, área inundada, papel económico y alcance poblacional.
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Con 411 millones de m³, es el mayor açude de uso estratégico de Paraíba, superando manantiales tradicionales como el Açude do Coremas-Mãe d’Água y el Açude de Acauã. En períodos de crecida, su superficie inundada supera las 2.500 hectáreas, transformando el sertão en un paisaje azulado que parece desplazado de la aridez típica de la región.
El reservorio fue diseñado justamente para este contraste: un lago artificial de gran tamaño, capaz de resistir largas sequías y almacenar agua suficiente para atravesar años enteros de precipitación irregular.
Entre colapsos y renacimientos: el Boqueirão como termómetro de la sequía
El comportamiento del Açude Epitácio Pessoa se ha convertido en una especie de termómetro oficial de las sequías en el Nordeste. En 2017, por ejemplo, tras cinco años consecutivos de sequía, el reservorio llegó a un mínimo histórico de solo 2,9% de la capacidad. En ese momento, los especialistas alertaban que Campina Grande — segunda ciudad más grande de Paraíba — podría enfrentar racionamientos extremos.

El cambio vino con uno de los mayores proyectos de infraestructura hídrica del país: la llegada de las aguas del Eje Este de la Transposición del Río São Francisco, que comenzó a entrar en el Boqueirão en 2017.
La recarga cambió el escenario, impulsó la recuperación del reservorio y restableció márgenes de seguridad para el abastecimiento regional.
Este proceso también transformó el açude en un centro de debates sobre seguridad hídrica, eficiencia de gestión y adaptación climática, ya que oscilaciones extremas empezaron a registrarse con mayor frecuencia debido a la variabilidad climática del Nordeste.
El açude que moldeó ciudades, economías y la vida rural de Cariri
El impacto del Boqueirão va más allá del abastecimiento urbano. Es pieza central en la irrigación de pequeñas y medianas propiedades rurales de la región, ayudando en la producción de maíz, frijoles, hortalizas, forraje para ganado y fruticultura de apoyo familiar.
En épocas de nivel elevado, su influencia llega a comunidades ribereñas que dependen del agua para el saneamiento animal, cultivo y actividades tradicionales.
Su presencia también generó nuevos mercados: turismo simple a la orilla del lago, pesca artesanal, pequeñas barracas, gastronomía rural y paseos en bote. Para muchos habitantes, es más que infraestructura — es paisaje, memoria, referencia geográfica y motivo de pertenencia.
Es común encontrar familias que han seguido el llenado del açude en diferentes décadas, o que recuerdan las grandes crecidas y los períodos de sequía extrema. La historia del Boqueirão es también la historia de quienes construyeron viviendas a su alrededor, adaptaron cultivos y echaron raíces en un territorio que aprendió a convivir con sus ciclos.
Un reservorio que se convirtió en símbolo de la resistencia hídrica
Para el estado de Paraíba, el Açude Epitácio Pessoa representa la propia lucha por la convivencia con la sequía. Fue diseñado para ello: para resistir, para durar y para sostener ciudades en uno de los biomas más desafiantes del mundo.
Su existencia muestra cómo obras estratégicas alteran economías, amplían horizontes de desarrollo y forman redes de seguridad para millones de personas.
A pesar de desafíos como la intensa evaporación, oscilaciones rápidas del nivel y presión de la urbanización, el Boqueirão sigue siendo una de las piezas estructurales de la ingeniería hídrica nordestina. Sobrevive, oscila, se recupera y, a cada ciclo, reafirma su importancia.
Porque en el sertão, una gran obra hídrica no es solo infraestructura.
Es garantía de futuro.
Es recuerdo de las sequías que ya se han superado.
Es la prueba de que el agua, cuando se almacena con inteligencia, puede transformar regiones enteras.



O maior reservatório artificial de água do Brasil é o lago de Sobradinho na Bahia. Uma construção faraônica na década de 60 que precisou mudar 5 cidades do lugar.
Infelizmente a matéria não dá a devida importância à transposicao do rio São Francisco e seu principal indutor, o Presidente Luís Inácio Lula da Silva. Eu que conheço a realidade dos últimos 70 anos e a presente, fico inconformado com esse tipo de informação que tem como objetivo ocupar a verdade ou dizer parte dela.
Seria interessante estudo para criar uma hidrelétrica nesse reservatório.