Ubicada en el río Indo, en el norte de Pakistán, la presa Diamer-Bhasha tiene 272 metros de altura, potencia de 4.500 MW y es clave para evitar crisis de energía, agua e inundaciones en el país.
La presa Diamer-Bhasha se está construyendo en el río Indo, en el distrito de Diamer, región de Gilgit-Baltistán, en el norte de Pakistán. El proyecto está a cargo de la Water and Power Development Authority (WAPDA), organismo estatal responsable de los recursos hídricos y energía, y se autorizó el inicio oficial de las obras en julio de 2020, tras más de tres décadas de estudios técnicos, disputas políticas internas y dificultades de financiamiento. La obra es considerada estratégica por el gobierno pakistaní por enfrentar simultáneamente tres problemas estructurales del país: déficit crónico de energía eléctrica, escasez de agua para riego y creciente riesgo de inundaciones de gran escala.
Desde la autorización formal, la Diamer-Bhasha se ha comenzado a tratar como una infraestructura de supervivencia nacional. Pakistán depende casi completamente del río Indo para sustentar su agricultura, abastecimiento urbano y generación hidroeléctrica.
Con el crecimiento poblacional acelerado y la intensificación de eventos climáticos extremos, el país ha empezado a enfrentar apagones frecuentes, pérdida de capacidad de almacenamiento hídrico e inundaciones devastadoras, convirtiendo la nueva presa en un elemento central de la estrategia nacional a largo plazo.
-
Falta de soldadores, electricistas y operadores se convierte en una amenaza estructural en 2025, la construcción civil y la industria ya sufren con retrasos, presión de costos y escasez de mano de obra en Brasil.
-
Brasil y Paraguay están a solo 46 metros de una unión histórica en el puente bioceánico que promete revolucionar el comercio entre el Atlántico y el Pacífico.
-
Con 55 km sobre el mar, un costo de 20 mil millones de dólares y suficiente acero para construir 60 Torres Eiffel, la mayor obra de China unió Hong Kong, Zhuhai y Macao en un puente colosal que desafía la lógica de la ingeniería.
-
Truco con masilla transforma el forro de poliestireno en un techo con apariencia de yeso: placas niveladas, alambres y malla en las juntas, lija, pinta y cambia el ambiente gastando poco hoy.
Dónde se encuentra la presa Diamer-Bhasha y por qué se eligió el lugar
La presa se está levantando a unos 40 kilómetros río abajo de la ciudad de Chilas, en un tramo profundo y estrecho del valle del Indo. La elección del lugar se basó en criterios geológicos e hidráulicos específicos: gran desnivel natural del terreno, lecho rocoso resistente y alta escorrentía anual del río, alimentado por glaciares del Himalaya, el Karakoram y el Hindu Kush.
Al mismo tiempo, se trata de una de las regiones geológicamente más inestables del planeta. Gilgit-Baltistán está cerca de la convergencia de placas tectónicas y registra un historial de terremotos significativos.
Esta condición obligó a los ingenieros a adoptar un modelo estructural capaz de soportar fuertes terremotos sin colapso estructural, elevando considerablemente el grado de complejidad de la obra.
Tipo de presa y soluciones de ingeniería adoptadas
La Diamer-Bhasha fue diseñada como una presa de enrocado con cara de concreto (CFRD), un tipo considerado más flexible y resistente en regiones sísmicas que las presas tradicionales de gravedad.
En este modelo, el cuerpo principal está formado por millones de toneladas de roca compactada, mientras que una cara de concreto impermeable garantiza el control del agua.
Este tipo de estructura permite absorber deformaciones sin ruptura catastrófica, característica esencial en un área sujeta a terremotos. Además, el método reduce el riesgo de fallos abruptos, lo que hace que la presa sea más segura en escenarios extremos.
Dimensiones colosales que colocan la obra entre las más grandes del mundo
Con 272 metros de altura, la Diamer-Bhasha se encuentra entre las presas más altas jamás diseñadas a nivel global.
La longitud del coronamiento supera 1.000 metros, y el volumen total de material de enrocado y concreto utilizado se estima en decenas de millones de toneladas, transportadas por carreteras de montaña y compactadas en capas sucesivas.
El reservorio tendrá capacidad superior a 8 mil millones de metros cúbicos, pudiendo superar 10 mil millones de m³, según datos técnicos divulgados por la WAPDA.
Este volumen es suficiente para compensar la pérdida de almacenamiento de la presa de Tarbela, que ha sufrido fuerte sedimentación desde su inauguración en los años 1970 y ha perdido parte significativa de su capacidad original.
Generación de energía e impacto directo en la matriz eléctrica
En el ámbito energético, la central hidroeléctrica asociada a la presa tendrá potencia instalada de 4.500 megavatios, distribuida en varias turbinas de gran tamaño. Esto convierte a la Diamer-Bhasha en una de las mayores hidroeléctricas de Pakistán y una de las más relevantes del sur de Asia.
La energía generada se integrará al sistema nacional para reducir la dependencia de termoeléctricas a petróleo y gas, que son caras, contaminantes y responsables de gran parte de los apagones recurrentes en el país.
Según la WAPDA, la planta podrá proporcionar electricidad suficiente para millones de hogares e industrias, especialmente durante los períodos de pico de consumo en verano.
Control de inundaciones y seguridad hídrica
Además de la generación eléctrica, la presa fue concebida como un instrumento esencial de control de inundaciones. El río Indo es conocido por sus inundaciones estacionales violentas, que ya han causado desastres humanitarios de gran escala en Pakistán, con miles de muertos y daños de miles de millones de dólares.
El gran reservorio permitirá regular el caudal del río, reduciendo picos de inundación río abajo y protegiendo áreas densamente pobladas. Al mismo tiempo, el almacenamiento estratégico de agua será fundamental para garantizar riego agrícola durante períodos de sequía o irregularidad climática, un factor crítico para la seguridad alimentaria del país.
Costo billonario y estructura de financiamiento
El costo total estimado de la Diamer-Bhasha gira en torno a US$ 14 mil millones, según datos oficiales de la WAPDA y del gobierno pakistaní. El financiamiento involucra recursos públicos, emisión de bonos nacionales y participación de bancos de desarrollo. Inicialmente, el proyecto enfrentó dificultades para obtener financiamiento internacional debido a su ubicación en una región políticamente sensible.
Ante esto, el gobierno decidió avanzar con un fuerte aporte interno, tratando la presa como una prioridad estratégica nacional. La obra también genera decenas de miles de empleos directos e indirectos, además de impulsar la infraestructura de transporte y servicios en una de las regiones más aisladas del país.
Impactos sociales, reasentamiento y desafíos locales
La construcción del reservorio exige el reasentamiento de miles de residentes de la región, incluidas comunidades tradicionales.
La WAPDA afirma que se están implementando programas de compensación, nuevas viviendas e infraestructura social, aunque el proceso se considera uno de los mayores desafíos sociales del proyecto.
Al mismo tiempo, la obra ha impulsado inversiones en carreteras, telecomunicaciones y servicios básicos en Gilgit-Baltistán, alterando profundamente la dinámica económica local.
Por qué la Diamer-Bhasha puede redefinir el futuro de Pakistán
La presa Diamer-Bhasha va mucho más allá de una obra de ingeniería. Representa un intento de reorganizar la base hídrica, energética y económica de Pakistán en un contexto de crecimiento poblacional, cambios climáticos y presión sobre los recursos naturales.
Si se concluye según el cronograma previsto, la estructura podrá operar durante décadas, garantizando energía estable, agua almacenada y mayor resiliencia contra desastres naturales.
Para un país históricamente vulnerable a crisis de energía e inundaciones, la Diamer-Bhasha se ha convertido en uno de los proyectos más decisivos de su historia moderna.




Quando vai entrar em operação?