La Petrobras recibió autorización de la ANP para retomar la perforación del pozo Morpho en la Foz do Amazonas, en Amapá. La decisión reaviva la polémica sobre los riesgos ambientales, miles de millones en petróleo y el futuro energético de Brasil.
La Petrobras está oficialmente autorizada a volver a perforar en la Foz do Amazonas. La Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) liberó, este miércoles (4), la reanudación de las actividades en el pozo Morpho, ubicado en la costa de Amapá.
La operación había sido interrumpida a principios de enero, tras una fuga en las líneas auxiliares que conectan la sonda al pozo.
El incidente llamó la atención. Sin embargo, tanto la Petrobras como el Ibama afirmaron que no hubo riesgo ambiental ni amenaza a la seguridad de las personas. Según los órganos, el fluido liberado era biodegradable y estaba dentro de los límites de toxicidad permitidos.
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Además, no hubo ningún impacto registrado sobre la fauna, la flora o las comunidades costeras de la región.
Aun así, el episodio levantó interrogantes. Al fin y al cabo, se trata de una de las áreas más sensibles y estratégicas de la costa brasileña.
ANP Impone Condiciones Rígidas Antes de que la Petrobras Vuelva a Perforar
La autorización de la ANP no fue automática. Por el contrario. El órgano regulador dejó claro que la Petrobras solo podrá retomar la perforación después de cumplir una serie de exigencias técnicas.
“Considerando los análisis técnicos realizados y las medidas mitigadoras propuestas por la Petrobras, se concluyó que no hay impedimento para el retorno de las actividades de perforación en el referido pozo, a partir de la recepción de este oficio”, dijo la ANP en la autorización.
Entre las exigencias están el cambio de todos los sellos de las juntas del riser, que es el tubo que conecta la sonda al pozo. Además, la Petrobras necesita comprobar que todos los profesionales involucrados tienen formación actualizada.
El plan de mantenimiento preventivo también debe ser revisado.
Otro punto importante es el uso de juntas de riser de reserva, que solo podrá suceder tras el envío de los certificados de conformidad. Es decir, el margen de error ahora es mínimo.
Mientras tanto, la ANP inició una auditoría en el sistema de gestión de seguridad operativa de la sonda. La fiscalización comenzó el pasado lunes (2) y se enfoca en verificar si todos los protocolos se están siguiendo conforme a las normas del sector de petróleo y gas.
A pesar de la repercusión, los órganos involucrados afirman que la fuga ocurrida a principios de enero no provocó perjuicios al medio ambiente.
El fluido utilizado, según ellos, es biodegradable. Además, no hubo registros de impactos en animales marinos, vegetación o comunidades locales.
Aun así, el caso amplió la atención sobre la operación de la Petrobras en la Foz do Amazonas, una región que mezcla un potencial económico gigantesco con gran sensibilidad ambiental.
Pozo de la Petrobras Puede Revelar hasta Miles de Millones de Barriles de Petróleo
El pozo Morpho está ubicado en el bloque FZA-M-059, en aguas profundas de Amapá. Se encuentra a aproximadamente 175 kilómetros de la costa brasileña y a cerca de 500 kilómetros de la desembocadura del río Amazonas. La profundidad total prevista es de 7 mil metros.
La licencia ambiental para esta perforación fue concedida por el Ibama el 20 de octubre del año pasado, tras un proceso que comenzó aún en 2020. El mismo día, la Petrobras inició las actividades.
El área es vista como una de las más prometedoras del país. El gobierno federal y la Petrobras creen que la Foz do Amazonas puede albergar hasta 10 mil millones de barriles de petróleo.
Si se confirma, esto podría cambiar el futuro de la producción brasileña y garantizar la seguridad energética durante décadas.
Por otro lado, el avance de la Petrobras en esta región también reaviva el debate sobre los límites de la exploración de petróleo en áreas ambientalmente sensibles.
¿Crees que la Petrobras debería explorar el petróleo en la Foz do Amazonas a pesar de los riesgos ambientales involucrados?



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